Sherlock 4x01 - Crítica - GuiltyBit

Sherlock por fin vuelve a la pequeña pantalla presentando un nuevo caso que no se encuentra entre sus mejores, pero inicia una de las tramas más oscuras.

(Esta critica no contiene spoilers del capítulo, salvo el último apartado, donde además lo aviso. ¡Podéis leer tranquilos si aún no lo habéis visto!)

Sherlock ha vuelto. Y lo ha hecho por todo lo alto. La cuarta temporada de la serie del detective más famoso se ha inaugurado con el capítulo “Las seis Thatchers“. Un episodio que no se colocará entre los mejores de la serie, pero sí entre los mas oscuros.

Las ganas de volver a ver a Benedict Cumberbatch se han impuesto ante un capítulo intrigante pero con una historia que no ha enganchado tanto como otras de la serie. Aún así, hablar de un capítulo “peor” de Sherlock no es nada malo, ya que el nivel de la producción es tal que sigue siendo bueno pese a todo.

Oscuridad ante todo

El capítulo retoma la acción justo donde lo dejó el 3×03, con Sherlock siendo acusado de asesinato y el misterioso ¿regreso? de Moriarty. Esto ha generado un ambiente de oscuridad general, ya que las cosas están más feas de lo que parecen. “The game is on”, como dice nuestro querido detective.

La verdadera trama del capítulo tarda un poco en arrancar. Es normal, ya que después de dos años hay que recapitular y mostrar un poco por donde han ido las vidas de los personajes. Sobre todo la del matrimonio Watson, ya que Sherlock sigue siendo el mismo sociópata con poco tacto que todos conocíamos. Y su hermano Mycroft otro que tal.

Como siempre, el nuevo episodio ha mostrado un enredo de tramas que al final han tenido conexión entre ellas. Lo que parecía en un principio un caso normal (normal para lo que se ve en esta serie, vaya), ha acabado revelando unas cuantas cosas sobre uno de los personajes principales. Cosas bastante feas, por así decirlo. Esto afectará gravemente a las relaciones entre todos los personajes, y cambiará totalmente el desarrollo de los dos capítulos que quedan por delante.

Debido a esto, y sin meterme en spoilers, puedo decir que estamos ante uno de los capítulos más oscuros de la serie. Ya no solo por el ambiente que se respira en general, si no por su sorprendente giro final (profundizaré más en el último apartado). Sherlock es experta en hacernos creer algo, tranquilizarnos, y luego hacernos un zas, en toda la boca cuando menos lo esperábamos. Y este episodio es una buena muestra de ello.

En general, esta entrega vuelve a mostrar el esquema que caracteriza a la serie (y que nos encanta). Lestrade vuelve a requerir los servicios de Sherlock en un caso extraño y este lo resuelve sin pestañear, aunque este lleva a mayores descubrimientos que demuestran que no todo es lo que parece. Vuelven los comentarios sarcásticos del protagonista, sus constantes menosprecios al pobre Watson y su manera de analizar a las personas, siempre con tan poco tacto. Todo esto bajo la sombra del peligroso Moriarty, claro.

 

Actuaciones soberbias, como de costumbre

¿Qué voy a decir de las actuaciones? Tenemos dos estrellas de Hollywood al frente de la producción británica, dos pedazo de actores que ahora mismo se encuentran en pleno auge de su carrera. Benedict Cumberbatch demuestra que por muchos Doctores Strange que interprete, el papel del antisocial e inteligente Sherlock siempre le quedará como anillo al dedo. En este capítulo, especialmente, le vemos pasar por una serie de emociones muy diferentes que demuestran el gran poder interpretativo de este actor.

Martin Freeman no se queda atrás en cuanto a registros interpretativos. El actor de Bilbo Bolsón sigue encarnando de forma genial al entrañable Watson. En este capítulo también vemos una nueva vena del doctor, un comportamiento que, al menos a mi, me ha dejado un poco extrañada. Verle lidiar con su nueva vida familiar es bastante divertido, sobre todo con Sherlock por en medio. Tras el final de este episodio estoy segura de que vamos a ver una nueva faceta de Watson, y no estoy segura de que nos vaya a gustar del todo.

Mary también tiene su gran protagonismo en este capítulo. Y es que, siendo la mujer de Watson y teniendo el pasado que tiene, es difícil que se quede al margen de todos los tejemanejes de estos. Siempre me ha parecido un personaje muy interesante (sobre todo más que en las novelas originales) así que, por mi parte, agradezco que sus tramas hayan tenido un papel tan importante en este episodio.

Los personajes secundarios han hecho breves apariciones, donde no encontramos grandes novedades. Personalmente, las escenas entre hermanos de Sherlock y Mycroft son de mis preferidas, y siempre estoy deseando que incluyan alguna en cada capítulo. Aquí no hemos podido ver a Mycroft en exceso, pero solo con la primera conversación que mantiene Sherlock con él ya merece la pena su aparición (el momento en el que Sherlock le enseña la foto del bebé a su hermano y los comentarios de este me han hecho soltar una carcajada, lo confieso).

Algunos defectillos entre tanta maestría

(ATENCIÓN:SPOILERS)

No quería acabar mi crítica sin comentar los aspectos que menos me han gustado, aunque para hacerlo tenga que entrar en spoilers del capítulo. Como ya he comentado, pienso que no ha estado entre los mejores de la serie. El principal motivo es la forma de deshacerse de Mary, a la que creo que tendrían que haber dado al menos un capítulo más de vida. Estoy segura de que tienen sus motivos y que esta muerte era necesaria para las tramas que se avecinan, pero me ha dado bastante lástima ver lo poco que ha durado la vida familiar del pobre Watson.

En cuanto a este último, su comportamiento con la mujer del autobús también me ha dejado un poco descolocada. No entiendo qué le ha llevado a esos “coqueteos” ni qué pasa en su matrimonio para que se muestre tan apático con Mary. A pesar de esto, la escena final demuestra que la quiere, ya que esa cara de odio a Sherlock al ver que no había cumplido su promesa de protegerla es para enmarcar (en serio, ha dado miedito, casi me ha recordado a su personaje de Fargo).

Una cosilla menor que me ha llamado la atención ha sido la resolución de la acusación de asesinato de Sherlock, ya que se la ventilan en la introducción del capítulo, como si nada. También echo mucho de menos a grandes enemigos como Moriarty, ya que la señora artífice de todo el caso de este capítulo no le ha llegado ni a la suela de los talones en carisma. Todos vimos como Moriarty se suicidaba y es muy poco probable que vuelva físicamente, así que espero que este “juego” que ha preparado esté a la altura del personaje. Este capítulo no ha mostrado mucho, pero estoy segura que nos espera una trama bastante interesante (¡y más después de este final!).

(FIN DE LOS SPOILERS)

De momento, la vuelta de Sherlock ha dejado un buen sabor de boca, y ha sentado los precedentes de lo que podremos ver en los dos capítulos restantes. El último episodio se titula “El problema final”, algo que me da muy mala espina. La amenaza de Moriarty da mucho miedito, aunque ya se echa de menos, como he comentado, un villano a la altura del gran personaje protagonista.

Todo a su tiempo, de momento disfrutaremos las tres nuevas entregas, ya que se han hecho tanto de rogar. Ay, que cortos se van a hacer los capítulos tras dos años de espera, y cuánto tendremos que esperar para los siguientes…¡Eso si los hay! Al menos se ha confirmado que podremos ver al señor Cumberbatch en Thor: Ragnarok, it’s something…