Sonic Dash Extreme – Bit'em Up (LXV)

Sonic Dash Extreme es uno de los muchos ejemplos con los que nos sorprendemos al ver un juego publicado originalmente para dispositivos móviles en un salón recreativo. Y es que aunque no nos demos cuenta, los juegos móviles y los arcade comparten ciertas similitudes, y no nos referimos precisamente a los micropagos, si no a la inmediatez de su jugabilidad y planteamiento.

Si sois habituales de esta sección ya sabréis que este no es el primer caso ante el que nos encontramos ya que hace algún tiempo os hemos enseñado otros juegos móviles que han dado el salto a los recreativos como Plants vs. Zombies: The Last Stand y el extrañamente exitoso Flappy Bird. Y vale que por aquí no hemos olido ninguna de estas conversiones, pero supongo que en Japón serán bastante exitosas y por eso mismo SEGA no ha querido quedarse sin su “trozo de pastel”.

¿Pero qué novedades nos ofrece esta versión respecto del original? Pues más bien pocas por no decir ninguna, al menos en el aspecto jugable. A pesar de no ser un juego que pretenda mostrarnos unos gráficos de ultimísima generación la verdad es que se aprecia una cierta mejora respecto de la versión móvil.

La jugabilidad, campo que tal apenas ha sufrido ningún cambio, nos ofrece más de lo mismo. Estamos ante un endless runner como los cientos que podemos encontrarnos en cualquiera de las tiendas virtuales de nuestros smartphones, así que no esperéis encontraros nada novedoso.

El diseño del mueble de la cabina es un fiel reflejo de la sencillez de su jugabilidad, la cual está tomada directamente de la “jugabilidad móvil”. Por eso mismo, excluyendo tema de diseño, adornos, lucecitas y demás artificio, nos encontraremos sólo con dos controladores con los que manejar a nuestro personaje.
El controlador principal está diseñado como una clásica cruceta de movimiento de los mandos de consola y cada dirección nos permitirá realizar una acción diferente. Izquierda y derecha, lógicamente, nos permitirán movernos en cada dirección respectivamente para cambiar de “carril” y evitar obstáculos del mismo modo que en nuestros móviles.
La flecha superior es la que nos permitirá saltar mientras que al pulsar la flecha inferior ejecutaremos el movimiento con el que Sonic rueda sobre si mismo y que nos servirá para acabar con nuestros enemigos arrollándolos.

El otro controlador es el botón que nos permite activar el movimiento Dash (que da nombre a estos juegos) una vez que llenemos al completo la barra respectiva, permitiéndonos arrasar con todo lo que nos encontremos a nuestro paso durante un breve periodo de tiempo. También será el botón que deberemos pulsar para atacar mientras estemos suspendidos en el aire, como ocurre en los enfrentamientos contra los final bosses.

Como ya os he dicho antes, estamos ante más de lo mismo. Si os soy sincero no tengo muy claras cuales pudieron ser las intenciones de SEGA a la hora de realizar una conversión que repite una repetitiva mecánica. Puede que pretendiese renovar y dar un soplo de aire fresco a un juego que estaba perdiendo la capacidad de mantener un parqué de jugadores activos, pero si pretendía recuperarlos haciendo lo mismo que les había espantado (una absoluta y decepcionante repetición en la jugabilidad) no le veo mucho sentido.

Tal vez con la recién estrenada secuela consigan renovar y mejorar la fama de esta sub-saga del universo Sonic, aunque deberemos dejar pasar un poco el tiempo a ver si se da el caso. No obstante me gustaría saber vuestra opinión culpables, ¿os parece buena idea la de llevar una idea repetitiva a los salones recreativos? ¿Os gastaríais vuestros “Ecus” en Sonic Dash Extreme como si no hubiese mañana o no jugaríais a ella ni por equivocación?