Super Godzilla – BitBack | GuiltyBit

Godzilla protagoniza nuestro regreso al pasado del videojuego. No os acerquéis mucho a la pantalla, que el monstruo nipón muerde.

Siendo como es uno de los monstruos más famosos en la cultura nipona, el bueno de Godzilla no podía quedarse fuera de la moda de adaptar todo lo adaptable en forma de videojuego. Y en este caso nos vamos a quedar con uno de los títulos publicados en Super Nintendo y protagonizado por el enorme lagarto, Super Godzilla.

Lo primero que hay que advertir sobre este juego es que es raro, muy raro. Tan raro que ni siquiera sabría decir en qué género se podría catalogar, tal vez como una aventura, pero no desde el punto de vista de las aventuras tradicionales. A continuación os explico un poco de qué trata el juego y a ver si así lográis entender de qué va.
El argumento nos pone en el papel de un grupo de “héroes” que despiertan y toman el control de Godzilla para poder enfrentarse a una serie de monstruos que están asolando distintos puntos de Japón, así que nuestra misión será básicamente avanzar y avanzar para dar con el monstruo de turno y enfrentarnos a él, y vuelta a empezar. Para ello nos encontraremos con dos planteamientos (con sus respectivas jugabilidades cada uno) muy distintos durante el juego, uno para nuestro avance y para los enfrentamientos contra los enemigos.

En el modo de avance, por llamarlo de algún modo, la pantalla se nos mostrará partida en dos muy bien diferenciadas secciones. La parte superior muestra la animación (muy tosca, la verdad) de Godzilla en su avance, mientras que la inferior nos mostrará el mapa por el que debemos avanzar.
En este mapa nos encontraremos con todo tipo de obstáculos, así que hay que tener mucho cuidado. El puntito azul representa a Godzilla y es el elemento que lógicamente deberemos mover por el mapa. Entre otros, nos encontraremos con varios iconos azules que nos ayudarán a recuperar parte de nuestra energía y otros dorados que nos atacarán. Aunque la mayoría se muestran desde el comienzo, habrá otros que irán apareciendo a nuestro paso, como es el caso de los tanques que en varias ocasiones aparecerán en nuestros morros sin previo aviso. Y efectivamente, estos tanques también nos atacarán.
Otra forma muy tonta que tenemos de perder energía es la de chocarnos, por ejemplo, contra edificios. Vale que Godzilla lo terminará derribando a zarpazos limpios (con animación incluida en la pantalla superior), pero el mero hecho de darnos ese “tofazo” nos restará energía.

El “otro” modo de juego tiene lugar cuando en el mapa localizamos al monstruo de turno y pasamos a enfrentarnos a él, aunque también nos encontraremos en esta situación cuando nos asalten enemigos “menores” cuando avancemos por el mapa, al estilo Pokémon para que os hagáis una idea.
La pantalla seguirá estando dividida en dos, mostrándose en la parte inferior las estadísticas de ambos monstruos y en la superior el campo de batalla bajo una perspectiva lateral, como si estuviésemos ante un juego de lucha 1 vs. 1. Además de atacar a base de puñetazos, que es el ataque básico, también podremos realizar una serie de ataques especiales que son los que de verdad restarán grandes cantidades de energía al enemigo: lanzar un rayo por la boca, hacer un placaje, dar un cabezazo o un coletazo… todos estos ataques especiales se sucederán a través de varias animaciones que son mostradas en la pantalla superior, unas animaciones tan sumamente toscas que en más de un momento más que Godzilla, creeremos que el monstruo que tenemos delante es Poti Poti de los Aurones.

A modo de resumen no tengo ninguna duda que el objetivo de este juego son los fans incondicionales del monstruo japonés, que no es que sea malo, pero sí que se puede afirmar rotundamente que no llega a tener una calidad lo suficientemente espectacular como para atraer al público en general. Al menos no para conseguirlo fuera de las fronteras niponas.