Super Mario Bros 30º Aniversario – BitBack

Por fin ha llegado el 30 aniversario de Super Mario Bros, y por supuesto me ha sido imposible pasar por alto rendir un particular homenaje a la mascota de Nintendo en la celebración que confirma que Mario ya es un viejoven como muchos de los que nos hemos criado con sus juegos. Y es que por mucho que haya quienes insistan en decir que los juegos de Mario son más de lo mismo, han cambiado mucho las cosas desde aquel ya lejano 1985.

ORÍGENES

Si nos ponemos a echar cuentas debemos retroceder hasta el 13 de Septiembre de 1985, fecha de publicación de Super Mario Bros. en Japón (en Europa tuvimos que esperar hasta 1987), pero como somos así de chulos nosotros vamos un poco más allá y empezamos por los verdaderos orígenes de nuestro bigotudo personaje.
Antes de protagonizar el juego que le lanzó definitivamente al estrellato ya sabéis que Mario protagonizó algún que otro juego, Donkey Kong fue el primero de ellos a pesar de que el personaje todavía no tenía asignada la personalidad por la que le conocemos actualmente y en el que recibía el sobrenombre de Jumpman. El segundo de estos títulos es el que sirvió como preludio de la famosísima saga de juegos de plataformas y que llegó al mercado bajo la forma de recreativa, hablamos de Mario Bros. (sin el Super), una suerte de pseudo-plataformas en el que Mario (y Luigi si jugábamos a dobles) debían derrotar a todos los enemigos que iban saliendo de las tuberías en pantallas estáticas sin ningún tipo de scroll.

El estreno de Super Mario Bros. supuso el verdadero inicio del “universo Super Mario”, ya que a pesar de las novedades y rediseños que se incluyen en cada nueva entrega seguimos encontrándonos con los mismos elementos que nos sorprendieron hace 30 años y que dejan claro que lo que tenemos delante es “un Mario” de los de toda la vida.

La saga Bros. llegó a su punto álgido con Super Mario Bros. 3, tanto es así que a día de hoy se sigue teniendo en cuenta como el mejor título de toda la saga al completo. Fue precisamente este juego el que volvió a sentar las bases que con el tiempo se convertirían en estándar. El acabado gráfico es muy superior al de sus antecesores, pero lo verdaderamente importante de este juego fue la inclusión de mapas a través de los que avanzar y como no, la enorme cantidad de disfraces y transformaciones de Mario: mapache, tanooki, rana, hermano martillo, bota… las habilidades de las que hizo gala Mario en este juego fueron simplemente impresionantes.

Entre medias del primer y tercer título tenemos un batiburrillo de juegos y nomenclaturas que a día de hoy es posible que siga sin quedar claro, motivo por el que nos encontramos con dos Super Mario Bros. 2 totalmente distintos. El original fue lanzado exclusivamente en Japón y en el resto del mundo lo pudimos disfrutar tiempo después a través de recopilatorios bajo la denominación de Super Mario Bros. The Lost Levels. Dicen las malas lenguas que Nintendo América consideró que este juego era demasiado similar al original y que no merecía ser tratado como una secuela, por eso mismo, el Super Mario Bros. 2 que nosotros conocemos no es más que una occidentalización de Doki Doki Panic, un juego que nada tenía que ver con el “universo Mario· hasta ese momento. A pesar de que no era un juego malo, chocaba bastante la ausencia de los elementos típicos como los bloques, setas, monedas, koopas… ninguno de ellos hizo acto de presencia en este entrega. Tan diferente llegó a ser que incluso las habilidades típicas de Mario se sustituyeron por la de arrancar hortalizas para atacar a los enemigos. Como punto positivo nos encontrábamos con la posibilidad de elegir entre cuatro personajes (Mario, Luigi, Peach y Toad) con habilidades bien diferenciadas.
Todo esto ha provocado que la lista oficial de juegos en NES sea la siguiente: Super Mario Bros., Super Mario Bros. 2 (el original que aquí conocimos como The Los Levels), Super Mario Bros. 3 y Super Mario USA. Misterio resuelto.

EVOLUCIÓN

El éxito alcanzado en las entregas publicadas en la 8 bits de Nintendo hacía obvio que la saga evolucionase al resto de plataformas de la Gran N. El salto dado hacia Super Nintendo fue el más notable de todos porque con Super Mario World pudimos ver como Nintendo mantuvo y mejoró la fórmula de su éxito. Nuevas habilidades, Yoshi, un mapa en el que perdernos y aunque sea algo secundario, unos gráficos que hacían más que patente el salto a los 16 bits. La secuela publicada en el cerebro de la bestia, Super Mario World 2 Yoshi’s Island supuso una nueva vuelta de tuerca en la que Mario pasaba a tomar un rol secundario en favor de un nuevo protagonista, Yoshi. Todo lo que pensábamos que sabíamos sobre la saga no nos sirvió de nada en esta nueva entrega que puso patas arriba todo el concepto del “universo Mario”, afortunadamente, ya que estos cambios tan drásticos no siempre son sinónimo de éxito. Lanzar huevos, devorar enemigos, transformarnos en distintos vehículos… esto Mario no lo puede hacer.

Siendo como era una auténtica máquina vende-juegos, Game Boy también recibió su propio dosis con una saga propia bastante atípica. Super Mario Land fue el nombre elegido para los juegos que disfrutamos en la portátil por execelencia, cuyas dos primeras entregas fueron protagonizadas por Mario (lo que no implica que no haya habido alguna más). La primera entrega se podría decir que es una mezcla de todo lo anterior con alguna que otra novedad. El apartado gráfico estaba más cerca al Super Mario Bros. original que a cualquier otro, pero la variedad en los diseños de los escenarios estaba más cerca al tercer título. Las novedades vinieron de la mano de enemigos y jugabilidad. En este juego tuvimos la oportunidad de controlar vehículos en determinadas fases (facilitándonos el avance por las mismas) y de enfrentarnos a enemigos que jamás han vuelto a hacer acto de presencia en ningún otro título, como es el caso de la raza alienígena a la que debemos enfrentarnos.

La segunda entrega, Super Mario Land 2: 6 Golden Coins, retomó la estética y la esencia establecidas en la última entrega de NES y la primera de Super Nintendo. A pesar de las diferencias técnicas los gráficos están basados en los de estas dos entregas, al igual que el eje central del juego, en el que el mapa vuelve a ser el protagonista además de un elemento vivo en el que deberemos buscar cómo llegar a mundos secretos.

Igual que en su predecesor, Bowser tampoco fue el gran enemigo a derrotar al final del juego, si no que en este caso se trataba nada más y nada menos que del mismísimo Wario, siendo esta su primera puesta en escena. La cosa es que este particular anti-héroe llegó a protagonizar sus propios juegos (y no nos referimos a los Wario Ware) gracias al carisma y simpatía que levantó entre el público en general. Wario Land fue el primero de esta sub-saga, y el único que en su “nombre completo” mostraba su verdadero origen, ya que la nomenclatura de este juego es Wario Land: Super Mario Land 3.

REINVENTADO LAS PLATAFORMAS, PEEERO…

Llegó el momento de dar el salto a Nintendo 64 y el panorama no era precisamente muy alentador ya que en aquella época fuimos testigos de cómo muchos plataformas se subieron al tren de las 3D con más pena que gloria. Pero estamos hablando de Nintendo, el rey de las plataformas, que no sólo consiguió crear uno de los mejores juegos de la historia, si no que volvió a redefinir las bases de cómo debían hacerse este tipo de juegos.

Lo primero que nos encontramos en Super Mario 64 fue con cambio radical en el mapeado del juego, el cual fue sustituido por el propio castillo de la princesa Peach y que está bajo la influencia de Bowser. El laberíntico diseño del mismo esconde mil y una habitaciones llenas de cuadros que harán las veces de accesos a cada una de las pantallas del juego, además de contar con innumerables secretos en cada uno de sus pasillos y estancias.
Este nuevo entorno tridimensional afectó radicalmente a la jugabilidad hasta el punto de que acabar con los enemigos a base de saltos ya no era tan sencillo como hasta entonces y debíamos tener en cuenta el entorno, así que se añadió la habilidad de poder atacar a los enemigos a base de golpes. El sistema de vidas dejó de ser el típico de un toque y muerte, ya que contábamos con una barra de energía que podíamos recuperar gracias a la recolección de monedas. Pero sin duda uno de los cambios más radicales fueron las transformaciones de Mario, que se redujeron a sólo tres y la manera de conseguirlas era a través de la activación de determinados switches, los cuales nos brindaban por un tiempo limitado volar, ser metálicos e indestructibles y ser invisibles y poder atravesar ciertas paredes u objetos.

Estos canónes son los que pudimos disfrutar de nuevo en Super Mario Galaxy, el cual no podemos más que considerar la secuela espiritual de Super Mario 64. No sólo tenía su misma esencia, si no que la mejoraba y llevó a un nuevo nivel la esencia puzzle que ya pudimos disfrutar en el juego de 64 bits. Las habilidades de Mario fueron sustancialmente mejoradas e incluían el giro (que también nos permitía planear), patinar sobre hielo e incluso hacer una especie de parkour en espacios verticales estrechos, pero la espectacularidad estaba en las habilidades que nos daban los nuevos disfraces que se unían a otros clásicos como el Mario de fuego o el Mario estrella invencible. En este título podíamos transformarnos en Mario de hielo, abeja, muelle e incluso en Boo, entre otros.
El planteamiento central no podría ser más original puesto que se desmarca de lo tópico gracias a la inclusión de nuevos personajes como Estela y los Destellos que nos ayudarán durante toda nuestra aventura. A esto hay que sumarle la vuelta de tuerca de la jugabilidad gracias al diseño esféricos de muchos de los escenarios, lo cual nos provocará más de un quebradero de cabeza por culpa de la perspectiva o falta de la misma, eso sí, está todo tan sumamente bien diseñado que tardaremos muy poco en hacernos con el control del juego gracias a lo bien implementado que está con el tándem Wiimote y Nunchuk.

…SIN DEJAR DE MIRAR AL PASADO

Una vez que Nintendo demostró que son los reyes de las plataformas en general y que no importa qué se les ponga por delante no sorprendieron con un nuevo salto, pero al pasado en este caso. Y es que con la puesta en escena de la saga New Super Mario Bros. y sus ya innumerables “capítulos” y versiones, Nintendo ha hecho un doble en un de manual, por un lado nos ha tocado la fibra sensible a los más veteranos y por otro ha permitido redescubrir los Super Mario’s originales a las nuevas generaciones desde un punto de vista actual.

La posibilidad de jugar hasta cuatro jugadores simultáneamente ha sido la seña de identidad de esta nueva saga que tira de antiguos conceptos con un lavado de cara para ganarse al público. Y es que aunque estemos ante juegos de una indiscutible calidad es imposible no echar de menos lo que llegamos a disfrutar con Super Mario Galaxy en Wii.
Esto mismo fue lo que debió motivar a Nintendo para llevar a cabo Super Nintendo 3D World a pesar de que este título no ha llegado a consagrarse tal y como lo hicieron sus predecesores. Aun a riesgo de equivocarme me atrevería a decir que a pesar del grafismo del mismo, su esencia se encuentra a medio camino entre las dos versiones, es decir, entre los Galaxy y los New. Y precisamente este popurrí no muy bien apañado es lo que ha provocado que este juego no termine de despegar como sus predecesores.

Y por último tenemos el recién estrenado Super Mario Maker, llamado a convertirse en la última locura de Nintendo que nos tenga enganchados a nuestras Wii U como si no hubiese mañana. Deberemos esperar un poco para ver si este nuevo título es capaz de llenar el hueco que Nintendo ha dejado en nuestras consolas a falta de un Mario de los de “verdad”.
Lo bueno es que hasta que llegue el momento de decidir si este nuevo Mario es merecedor de nuestro respecto, podéis disfrutar de los niveles que vayamos compartiendo con vosotros, aunque ya os advierto que son algo puñeteros y especialmente diseñados para poner a prueba al más paciente de los culpables.