Super Smash Bros. - Análisis Nintendo 3DS

Tras meses y meses de espera, los personajes de Nintendo ya han iniciado su reunión de generación gracias a Super Smash Bros, que da por primera vez el salto a las consolas portátiles. ¿Se habrá adaptado bien el juego a nuestras Nintendo 3DS? Es la hora de descubrirlo.

ARTÍCULO ANÁLISIS super smash bros 3ds

Como nuestras cenas familiares (leches incluidas)

Desde Nintendo 64 nos hemos acostumbrado a ver cómo los personajes más conocidos de la casa japonesa se reunían una vez en cada sobremesa para ajustarse las cuentas a base de palos y mojar los calzones de los fans de ellos, llegando hasta esta cuarta versión, la cual nos llega tras disfrutar gratamente de Brawl en Wii.

Al igual que siempre, nos encontramos con batallas de hasta 4 personajes, donde no deberemos bajar la vida de nuestro rival a 0, sino que cada uno de ellos tendrá un contador que indica la fuerza con la que sale disparado al recibir un golpe, aumentando este contador con cada tollina que le caiga encima. Además de ello, cada personaje cuenta con un porrón de técnicas, que sumadas a la cantidad de objetos del mundo Nintendo y a los mapas en sí pues dan mucho juego para que no siempre sea lo mismo.

No hay tantas sillas para tanta peña

Como era obvio, en esta entrega de Super Smash Bros nos encontramos con más personajes que nunca, siendo 49 luchadores los que se reúnen en esta ocasión, entre los que tenemos tanto viejos conocidos como nuevas caras. A pesar de ello, la plantilla cuenta con varios problemas, siendo uno de ellos los luchadores elegidos, ya que algunos no tienen la fama o carisma necesaria como para asistir a semejante reunión familiar.

Un ejemplo de esto sería Pit Sombrío, uno de los enemigos de Kid Icarus: Uprising, siendo un personaje prácticamente clónico de Pit (hablaremos del tema con más profundidad luego) y apenas carismático, aunque siendo Masahiro Sakurai el creador de dicho juego y de Super Smash Bros. habrá influido en su entrada junto con la de Palutena.

Otros personajes que ya deberían estar fuera son aquellos que por circunstancia del paso del tiempo han perdido parte de su protagonismo, como son Sheik, Jigglypuff y Lucario. En su momento era lógico que estuvieran debido a la fama de sus juegos por aquel entonces, pero no han contado precisamente con un currículum muy actualizado como para seguir siendo luchadores.

Pasando al tema de los clónicos, nos volvemos a encontrar personajes que cuentan prácticamente con los mismos ataques y características, como son los casos Mario y Dr. Mario, Captain Falcon y Ganondorf o Fox y Falco, a quienes se les suma otro más: Lucina, quien copia las técnicas de Marth. En los primeros juegos podía tener sentido la incursión de meter personajes con mismos ataques para ampliar el pequeño catálogo de personajes, pero habiéndose quitado ese problema hace tiempo y siendo la cuarta entrega de la saga esto empieza a mosquear un poco, ya que no dedican precisamente poco tiempo a cada juego. Eso sí, algunos personajes han visto modificadas algunas de sus técnicas, aunque no sean precisamente muchos los que hayan pasado por la ITV.

Entre todas las novedades sin duda destaca la llegada de los Mii, pudiendo elegir uno de los tres estilos de lucha distintos para cada uno de nuestros monigotes, siendo éstos espadachín, tirador y luchador, teniendo cada unos sus pros y sus contras. Además, podremos modificar el aspecto de cada uno, dando una buena cantidad de risas a base de peleas entre amigos o con famosos.

Otros de los protagonistas de Super Smash Bros. son sin duda sus escenarios, que en esta ocasión superan los 30, aunque se queden por debajo de la cantidad que vimos en Wii. Como en otras ocasiones, tenemos niveles sacados de otras entregas, siendo concretamente 8, por lo que volvemos a tener una sensación de reciclaje similar a la vista con algunos personajes, y más siendo algunas fases la tercera vez que hacen presencia. Además, todos los mapas cuentan con versión omega, pasando a adaptar la forma del Escenario Final y quitando los objetos, para incitar así la pelea directa.

Respecto a los nuevos mapas nos encontramos una de cal y otra de arena. Por una parte tenemos mapas interactivos, donde no solamente habrá que luchar, sino que habrá otros objetivos, como recoger 100 monedas para hacernos dorados y tener así más fuerza, o ir pillando cápsulas de Pac-Man para poder desbloquear un power up, haciendo así las fases más fieles todavía a sus juegos originales. Sin embargo, otras se quedan simplemente en plataformas voladoras con escenas de X juego, algo que deja un sabor de boca algo amargo.

Super Smash Bros Mario

¿No está la casa más vacía?

Una de las grandes bazas de Super Smash Bros. ha sido siempre la cantidad de modos de juego disponibles, algo que convirtió a Brawl en una entrega prácticamente infinita, una sensación que se pierde en Nintendo 3DS.

Un ejemplo de ello es el paso a mejor vida del Modo Historia de Brawl, el cual es sustituido por la Smashventura, un modo donde tendremos 5 minutos para recorrer un mapeado enorme repleto de enemigos y conseguir mejoras para nuestras estadísticas. Tras este tiempo, nos enfrentaremos a 3 oponentes que también se patearon el mapa para ver quién ha salido victorioso en su recogida de objetos. De esta manera tenemos un modo de juego entretenido, pero que pierde su magia tras unas cuantas partidas debido a lo repetitivo que llega a ser.

Siguiendo con los cambios llegamos al modo Clásico y al All-Stars, quienes pasan a llamarse La senda del guerrero y Leyendas de la lucha respectivamente. En el primero tendremos que ir eligiendo entre varios caminos para enfrentarnos a los oponentes, tanto en combates individuales como 2 vs 2 además de partir la cara a enemigos metálicos y equipos, siguiendo el mismo patrón que antaño, aunque sin minijuegos entre peleas. Por su parte, Leyendas de la lucha es exactamente lo mismo que el All-Stars, aunque en vez de ser ordenados los enemigos por orden de nacimiento de sus sagas aparecerán por año de nacimiento del personaje en sí.

Por desgracia, algunos modos de juego no han cambiado a peor, sino que directamente han desaparecido, perdiendo así las Dianas Smash (ahora tenemos una especie de Angry Birds con bombas), Jefes Finales, los eventos y el Brawl de 15 minutos, que es sustituido por el Asalto antagónico, donde tendremos que eliminar más enemigos que un doble nuestro. A parte de todo ello, el modo Smash (el antiguo Brawl) también ha pasado por las tijeras de Sakurai, quedando fuera el Brawl especial, la rotación, los torneos, las reglas de monedas y las reglas extra. Y por si fuera poco, nos quedamos con menos extras que en Wii, viendo que no vuelven las pegatinas, el editor de escenarios y las ludografías, además de perder información los trofeos en lo referente a juegos a los que hacen referencia.

Super Smash Bros equipo

Personalización a poder

A pesar de perder tantísimas opciones respecto a la versión de Wii, encontramos una novedad más que interesante, y es que podemos personalizar a cada uno de los miembros de la plantilla. Para ello, cada uno de los personajes cuenta con 3 versiones de sus cuatro ataques especiales, pudiendo modificar su potencia, su alcance u otras características, algo que permite sacarle jugo a cada uno de ellos. A parte de ello, también podemos equiparles una serie de accesorios desbloqueables que modifiquen su ataque, defensa y velocidad, haciendo así que se adapten mejor a nuestro estilo de juego. Si tenemos en cuenta que podemos usar esta personalización en todos los modos de juego pues tenemos una interesante manera de sacar provecho a cada uno de los luchadores.

Uno de los principales miedos a esta versión era ver cómo un juego que funcionaba tan bien con el mando de Nintendo GameCube se iba a adaptar a los controles de Nintendo 3DS, y la respuesta es bastante positiva, siendo el punto peor parado el stick analógico, que para los smash laterales puede resultar algo incómodo. Por lo demás, no perdemos funciones, aunque la pantalla táctil quede prácticamente en desuso siendo únicamente aprovechada como panel de información de los personajes.

Para terminar, el juego cuenta con modo online, con el que poder disputar partidas con jugadores del todo el mundo y amigos, quedándose la cosa en poco más. Tampoco podemos olvidarnos del Streetpass, que sirve de escusa para meter un modo de juego de fichas en donde deberemos derribar las que representan a la gente que hemos encontrado para conseguir monedas.

Sin duda Super Smash. Bros for Nintendo 3DS deja un sabor bastante amargo para quienes venimos de jugar a Brawl debido a la cantidad de modos que se han perdido en el camino, siendo algo que esperemos sea por la potencia de la portátil y que no se repita en la versión de Wii U. A pesar de ello, sigue siendo un juego bastante completo, siendo recomendable para aquellos que no tengan la versión de Wii y no tengan intención de hacerse con la de Wii U. Si este no es vuestro caso, lo mejor será esperar a navidades para ver si en sobremesa tenemos un juego más completo o no.

 

Gráficos: 92

Sonidos: 95

Jugabilidad: 88

Modos de juego: 72

TOTAL: 87