Super Street Fighter II – BitBack | GuiltyBit

Si sois de los que os sorprendió cada una de las “actualizaciones” de Street Fighter IV, sólo podemos deciros que parece que en Street Fighter V no va a pasar más de lo mismo, y parece que se romperá con una larga tradición de revisiones de la saga de CAPCOM, que comenzó con el mejor y más famoso capítulo de la saga, Super Street Fighter II.

Antes de la llegada y normalización de los DLC ya nos encontrábamos con casos como el de Street Fighter II, en el que cada “poco” tiempo CAPCOM sacaba el mismo juego completo con una serie de añadidos más o menos significativos. De entre todas las versiones de este mítico arcade, la que nos ocupa hoy fue una de las que incluía las novedades más significativas y que justificaba perfectamente la compra de este juego, aunque tuviésemos alguno de los anteriores.

Para ermitaños que han vivido los últimos años en una cueva perdida en mitad del monte o para los que sean demasiado jóvenes, la principal novedad (que no la única) que vino de la mano de este nuevo título fue la inclusión de cuatro personajes nuevos: Thunder Hawk (más conocido como T. Hawk simplemente), Fei Long (inspirado descaradamente en Bruce Lee), Dee Jay y Cammy, siendo esta última la que más fama cosechó de los cuatro.

Puede que siendo objetivos cuatro nuevos personajes no sea un aliciente suficiente como para ser el atractivo principal que nos haga decidir si comprar la revisión de un juego, pero por aquel entonces fue la primera vez en mucho tiempo que este tipo añadido se llevó a cabo, así que sí, era un atractivo bastante importante.

En cuanto a la jugabilidad también hubo una importantísima ronda de novedades, que llegaron principalmente en forma de nuevos modos de juego tales como Group Battle, Time Challenge y Tournament Battle (una especie de clasificatorio por play-off), por si los modos historia y arcade tradicionales no fuesen suficientes.

A esto hay que sumarle una redefinición de la dificultad del juego, pasando a ser mucho más asequible y progresiva, lo que permitía que pudiesen disfrutar de este juego tanto los expertos del género como aquellos que tenemos unos dedos antiergonómicos a la hora de ejecutar cualquier combo medianamente complejo.

Pero a pesar de todo esto, donde hubo una verdadera revolución fue en las versiones domésticas del juego, o mejor dicho, en las diferencias que hubo entre las versiones de Super Nintendo y Mega Drive. En cuanto a los gráficos, hay que reconocer que se hizo un gran trabajo a pesar de las limitaciones de ambas máquinas en comparación de la placa CPS-2 en la que fue diseñado originalmente el arcade.

Técnicamente podríamos decir que ambas versiones eran idénticas porque ofrecían prácticamente lo mismo, y a pesar de que no andaríamos desencaminados del todo, sí que estaríamos realizando una afirmación totalmente equivocada. Puede que las diferencias fuesen pequeñas, pero en la práctica se dejaban notar y hacían sin lugar a dudas de la de Mega Drive la versión ganadora.

En el aspecto sonoro, la menor capacidad de memoria del cartucho de Super Nintendo provocó la supresión de varias detalles como las melodías entre combate y combate o la voz que decía el nombre del personaje en la pantalla de elección al seleccionarlo, sí estando presentes en la versión de Mega Drive. En lo gráfico, afectó en el diseño de los escenarios, los cuales tenían un mayor nivel de detalle y elementos en la versión de la consola de SEGA. Otra de las diferencias vino de la mano de la censura, ya que las típicas imágenes que mostraban la cara ensangrentada del personaje derrotado fueron cambiadas en la versión de la 16 bits de Nintendo para que pareciese sudor o cualquier otra cosa que no pareciese sangre.

Pero donde más se marcó la diferencia fue en un par de detalles que pudieron disfrutar en exclusiva los poseedores de una Mega Drive. Por un lado disfrutaron de una mayor variedad de patrones de colores en la vestimenta de los personajes, que puede parecer una tontería, pero todo cuenta. Y por otro lado estaba la opción de seleccionar la dificultad experta en el modo historia (conocido como Super Battle en este caso), ya que en ese caso pasaba a tener 16 rondas de combate en lugar de las 12 del modo normal, enfrentándonos de este modo a todos y cada uno de las personajes disponibles.

Como ya he dicho al principio esta es una de las mejores versiones de Street Fighter II, pero no fue la última, ¿cual fue vuestra versión favorita del título más famoso de Ryu, Ken y compañía?