Teclado ThunderX3 TK 50 - Análisis de periféricos

Analizamos el teclado mecánico ThunderX3 TK 50, un muy buen periférico que podría haber sido simplemente perfecto de haber pulido dos o tres detalles bastante tontos.

Cuando pasas casi todo el día escribiendo sobre videojuegos y buena parte del resto del tiempo probándolos, el teclado se convierte en uno de tus mejores amigos. Hoy vamos a analizar un modelo mecánico de la casa ThunderX3, el TK 50, un periférico que tiene muchas luces -literalmente- y algunas sombras que impiden que alcance la perfección.

Elegante y bonito

A diferencia de otros teclados enfocados al gaming, el TK 50 no es demasiado ostentoso ni peca de excesiva agresividad en su diseño, más bien al contrario. Es un periférico sobrio, sencillo y realmente bonito. Sus teclas están retroiluminadas con un color azul nada cargante -ideal para largas sesiones nocturnas de vicio-, y a parte de eso, lo que más llama la atención es su carcasa superior, confeccionada con aluminio cepillado, que le da un plus de elegancia y calidad. Lamentablemente no se puede decir lo mismo de los laterales del teclado, que están hechos de plástico.

Al hilo de esto os comentaré una cosa que me pone bastante nervioso de este producto: las esquinas inferiores no están pulidas, y eso da como resultado que en más de una ocasión puedas arañarte, sobre todo si no dejas las manos tranquilas.

Si eres de los que gustan de escribir con reposamuñecas, el TK 50 incluye uno que se puede poner y quitar fácilmente. No es muy bonito y desentona bastante con el bonito diseño general. Personalmente encuentro más cómodo no usarlo, aunque ya que hay mucha gente que sí le sacará partido, se agradece su inclusión.

Técnicamente nada que reprochar

ThunderX3 ha cuidado la producción de este teclado, dotándole de una buena tecnología que, ciertamente se agradece. El TK 50 cuenta en su interior con un procesador Holtek HT66FB560 MCU, que sin duda ayuda a que exprimamos lo mejor del teclado sin sufrir ralentizaciones, mientras mantiene un consumo moderado. Hablando de ralentizaciones, este dispositivo de entrada tiene un polling rate de 1000Hz, lo cual se traduce en una recepción de la pulsación por parte del PC de tan solo una milésima de segundo. Si eres gamer profesional, o aspiras al menos a ganar las partidas con los colegas, este dato puede ser determinante.

Otro detalle para los que pasarán horas y horas jugando es que este producto incluye 26 teclas con tecnología anti-ghosting, o lo que es lo mismo, puedes pulsar todas a la vez y el teclado no se volverá loco. Bien es cierto que se podrían haber incluido más teclas con esta función, aunque la disposición de las elegidas será suficiente para casi cualquier configuración de juegos actuales.

No debemos dejar escapar, ya que estamos analizando un teclado mecánico (concretamente un Cherry MX red) la sensación que produce este TK 50 al teclear. Si es la primera vez que usas teclado mecánico, puede que tengas que acostumbrarte a un volumen de tecleo algo superior al de los teclados de membrana, pero a cambio, y concretamente en este modelo, recibirás una suavidad y una cadencia que harán que estés deseando escribir algo. En serio.

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La marca asegura que el teclado nos puede durar más de 20 millones de pulsaciones, hecho que, sumado a la confección en aluminio de la carcasa, se traduce en un periférico que vamos a tener muuuucho tiempo sobre nuestro escritorio. Por cierto, ya que hablo de escritorio, este teclado cuenta con cuatro tacos de goma rectangulares en sus esquinas para evitar movimientos no deseados durante su uso. Lamentablemente, al levantar sus dos pestañas para elevarlo, observamos que estas no tienen un acabado inferior de este mismo material, por lo que en algunas ocasiones, si lo tenemos en esta posición, corremos el riesgo de “derrapar”.

Festival de luces LED

Como os decía hace unos párrafos, este modelo de la casa ThunderX3 incluye luces led en todas y cada una de sus teclas, de un tono azulado que invita a usarlo durante periodos prolongados de tiempo, incluso estando a oscuras. No obstante, el teclado tiene unos pequeños fallos de diseño que ensombrecen un poco el resultado final. Lo que más molestará al usuario es que, si estás a oscuras, es bastante difícil encontrar las funciones secundarias de las teclas -las que se activan con FN-, ya que estas están serigrafiadas en gris y no se benefician de la retroiluminación, por lo que si quieres pausar una peli o cambiar la intensidad de la iluminación, tendrás que tirar de memoria para saber dónde se encuentra lo que buscas o encender una luz, y esto mosquea.

También se podrían haber mejorado, y mucho, los 12 modos de iluminación que trae de serie el TK 50. Puedes elegir la intensidad de brillo de las teclas y la velocidad de parpadeo de los modos, y eso es genial -y habitual en este tipo de periféricos-.

El problema es que la mayoría de los 12 modos de iluminación son maravillosos si tienes una atracción de feria y le quieres meter efectos chulos al pulpo o a la montaña rusa, pero en un teclado es algo poco práctico. Por ejemplo, habría sido de sobresaliente poner un modo de iluminación en el que sólo se enciendan las “teclas gaming” por antonomasia, y otro en el que sólo se activen las teclas con tecnología anti-ghosting. Desafortunadamente, los modos de iluminación que se incluyen son los que podéis ver en este vídeo. La mayoría son muy útiles para impresionar visitas, pero poco más.

Un producto muy recomendable

Pese a no ser perfecto, el ThunderX3 TK 50 es un muy buen teclado mecánico, tiene un precio bastante competitivo (unos 70 euros) y, una vez superados los problemas indicados a lo largo del análisis, puede ser un periférico que se adosará en nuestro escritorio durante años y años.

Puedes comprar el ThunderX3 TK 50 justo en este enlace.