The Elder Scrolls Online - Avance PC

Durante la anterior jornada abierta de la beta de The Elder Scrolls Online para PC mucha gente pudo catar cómo será el futuro MMORPG de Bethesda. Desde GuiltyBit logramos colarnos y hemos pasado el fin de semana de turismo por los mundos de Tamriel. A continuación tenéis nuestro diario del viaje.

ARTÍCULO impresiones teso

Antes de empezar a jugar hay que hacer una parada en el habitual editor de personajes de tantos juegos online. Nos encontramos de primeras con nueve razas para elegir, perteneciendo cada una de ellas a una de las tres alianzas disponibles. De esta manera cada alianza contiene 3 razas distintas, por lo que nos encontramos a La Alianza de Daggerfall con los Bretones, Orcos y Guardias Rojos. Por su parte, los Dominios de Aldmeri tienen a los Altos Elfos, a los Elfos del Bosque y a los Khajiit. Por último está el Pacto de Ebonheart, con los Argonianos, los Elfos Oscuros y los Nórdicos.

A su vez, tenemos una clase a elegir para nuestro personaje, cada una basada en un rol. Dichas clases son el Dragonknight, el Hechicero, el Nightblade y el Templario. La primera cumple la función de “tanque”, es decir, en recibir todas las hostias del enemigo y poder sobrevivir para contarlo. El Hechicero se encarga de usar la magia para las batallas, además de poder invocar secuaces para ayudarle. El Nightblade hace el rol de asesino, siendo un personaje escurridizo encargado en hacer daño físico. Por último, el Templario se trata de una mezcla de guerrero y mago, que además puede curar a sus compañeros. No obstante, las clases no están limitadas en armaduras y armas, como en otros juegos, por lo que puedes poner una armadura pesada a un Hechicero o un bastón a un Nightblade, por lo que la libertad de personalización es mayor de a lo que estamos acostumbrados en juegos del género.

The Elder Scrolls Online editor personajes

Ya con el personaje elegido y editado empezaremos la aventura, donde como viene siendo habitual en los juegos de rol, se marca por misiones a completar. Además, por el camino nos encontraremos con misiones secundarias variadas, desde buscar a un perro perdido a adentrarnos en Oblivion, lo habitual en el día a día de un guerrero.

Con el sistema de niveles no encontramos ninguna novedad destacable. Con las misiones y venciendo enemigos ganamos experiencia, y con ella subimos de nivel, así de sencillo. Con cada nuevo nivel podremos elegir aumentar alguna de nuestras estadísticas, las cuales son salud, defensa y magia, por lo que las opciones se quedan bastante cortas a la hora de elegir cuál mejorar de ellas. Pero no solo subiremos estadísticas al pasar a un nuevo nivel, también podremos subir un punto en una de las ramas de talentos de nuestro personaje, cada una centrada en unos determinados factores, como puede ser ofensivo o defensivo, por ejemplo, lo que nos dará nuevas habilidades que usar en los combates. Respecto al nivel de habilidad de armas y escudos nos encontramos con lo visto en Skyrim, es decir, que cuanto más usemos un determinado arma más subirá nuestro nivel de manejo con ella.

The Elder Scrolls Online combate

Pasando al combate contra los enemigos del juego nos encontramos con pocas opciones, ya que solamente tendremos los botones izquierdo y derecho del ratón para atacar y defendernos, y las teclas del 1 al 5 para usar habilidades. Además, la primera persona en este caso nos puede pasar malas jugadas en los combates, ya que a diferencia de la mayoría de juegos de rol online aquí no tendremos al enemigo fijado automáticamente, sino que deberemos apuntarle, y en estos juegos el mínimo error y desconocimiento del entorno nos puede pasar factura en los mayores niveles, por lo que la tercera persona es casi obligatoria de usar.

Los amantes del ‘crafteo’ también tienen su hueco en The Elder Scrolls Online, ya que nos encontramos con la posibilidad de crear nuestros equipos gracias a la recolección de diversos materiales, de modo que con herrería haremos nuestras propias espadas y armaduras, o con encantamiento podremos dar habilidades a nuestras armas, entre otras opciones.

No podíamos hablar de The Elder Scrolls Online sin mencionar el mapeado, del cual solamente pudimos catar a conciencia las 2 primeras zonas. No obstante, cada una de ellas era realmente impresionante visualmente e inmensa, que si lo sumamos a la gran cantidad de ciudades y localidades con las que cuenta el juego pues vamos a tener terreno para caminar hasta desangrar nuestros pies virtuales.

The Elder Scrolls Online paisaje

Una cosa que llama realmente la atención es que a pesar de ser un MMORPG, el juego se ve menos vivo que en las anteriores entregas de The Elder Scrolls, ya que perdemos la libertad de robar, matar, e incluso los NPC se convierten en estáticos, perdiendo su día a día y quedando paralizados en un lugar fijo para siempre, lo que da la sensación de ser un MMORPG basado en la saga más que una entrega propiamente dicho de la saga adaptada al formato multijugador online.

Por desgracia no pudimos catar el PVP, que a parte de ser ser un gran material, es el sistema de jugador contra jugador. Eso sí, nos encontramos con unos tiempos de carga a veces excesivos, llegando a tener que esperar varios minutos de carga al llegar a Tamriel por primera vez, algo que esperemos que sea porque el juego está en fase beta. Y no solamente daba tiempo a comerse un bocata en las cargas, ya que las colas para entrar al juego llegaron a ser de hasta más de una hora, algo alarmante en una beta cerrada. Y menos mal que el juego no contaba con lag, que sino vaya festival…

Y estos fueron nuestras aventuras y desventuras con el primer viaje a The Elder Scrolls: Online. Si algún excursionista más dio una vuelta por Tamriel que cuente sus experiencias buscando perros y contemplando ardillas.