The Legend of Zelda: Breath of the Wild - Cómo derrotar a los guardianes

Los guardianes en The Legend of Zelda: Breath of the Wild son la mayor de nuestras preocupaciones y por ello os enseñamos a combatirlos.

Posiblemente os hayáis topado con más de un guardián desde el principio de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, y a no ser que seáis un poco temerarios lo primero que pensáis es en huir, pies pa’ que os quiero, con tal que no os alcance su rayo kilométrico.  Nosotros tenemos la solución a vuestros problemas y nuestro primer consejo es que guardéis la partida antes de plantaros delante de un guardián.

Si sois valientes e intentáis derrotar un guardián a base de espadas, lanzas y flechas normales os quedaréis sin nada en la alforja o conseguiréis que link os mire con cara de “¿pero que no ves que no funciona, melón?” (ojalá). Aunque pueda parecer que están lejos de nuestro alcance con un poco de imaginación podremos derrotarles fácilmente, o a base de recargar unas cuantas veces la partida hasta cogerle el punto. Recurriremos al truco del almendruco para alzarnos victoriosos, culpables.

zelda guardian derrotar

Para los despistados o poco aventureros que no se hayan topado con todos los tipos de guardianes, existen 6 a cuál de ellos más letal, petrificados, semipetrificados, caminantes, voladores, estáticos y pequeños.

Petrificados

Ni nos atacarán ni despertarán, pero podremos acercarnos para examinarlos y llevarnos algún que otro muelle ancestral.

Semipetrificados

Sin patas y deteriorados por su falta de movimiento, sólo pueden girar su cabeza y será fácil escondernos de ellos.

Caminantes

Lo peor de lo peor. Son aquellos que han sobrevivido y mantienen todas sus patas así como su movilidad, correrán tras nosotros y son mucho más rápidos, de modo que es casi imposible evadirlos. Su punto flaco son las patas, así que si conseguís cortarle por lo menos tres patas del mismo lado, lo dejaréis inmóvil. Sólo sirven las espadas, y aún así no todas son útiles para esta tarea.

Voladores

Como su nombre indica, estos guardianes permanecen volando y tienen un detector que les permite localizarnos si pisamos la luz que emiten. Ojo cuidao que tienen más peligro de lo que parece.

Estáticos

Muy parecidos a los semipetrificados pero en este caso pueden estirar el cuello para poder tener más visibilidad. Los encontraremos únicamente en el castillo de Hyrule.

Pequeños

Estos guardianes tan adorables los podremos encontrar en templos que consistan en pasar una prueba física. Si los derrotamos obtendremos las armas que estos han usado para combatir contra nosotros y la calidad de estas dependerá del nivel de dificultad de la prueba.

zelda guardian pequeño

Consejos

Siempre que os encontréis un guardián caminante y vayáis justos de armas, deberíais centrar vuestros esfuerzos en dejarlo inmóvil ya que os facilitará muchísimo el trabajo posterior. Lo más sencillo y sensato que podéis hacer es dejarlo aturdido lanzándole una flecha directa al ojo. Recordad que si fijáis el objetivo os resultará más fácil apuntar con el arco.

Una vez aturdido deberéis correr para cortarle las patas, siempre con una espada porque el resto de armas serán inútiles en esta ardua tarea. En este punto lo importante es que os centreis en las patas del mismo lado para dejarlo cojo y que no pueda correr hacia vosotros y hacer salchichitas de link.

Si tenéis el juego avanzado y gozáis de un almacén lleno de flechas ancestrales, podéis tratar de dispararle directamente con estas en el ojo y veréis que el daño que realizáis es más que suficiente para acabar con él. Partid de la base de que cualquier guardián tiene 500 puntos de vida, por lo que si queréis vencerle de un modo convencional vuestro equipo tiene que estar totalmente preparado y avanzado para ello.

zelda link arco ancestral

El truco del almendruco

Sin embargo, si vuestro set es básico, sois unos valientes y queréis lanzaros a la piscina de cabeza para tratar de vencer un guardián y alzaros victoriosos, agarraos que os traemos un truqui que os solucionará la vida, o quizás os quedáis sin escudos quien sabe.

Para empezar aseguraos, como dijimos antes, que habéis guardado la partida antes de enfrentaros al gigante ancestral, y dejad la alforja bien equipada de escudos, pues los necesitaréis para realizar esta hazaña.

Si sois amantes de los videojuegos como Dark Souls posiblemente conoceréis el concepto de lo que se conoce como parry, y si no estáis familiarizados, vendría a ser algo así como desviar el ataque de un enemigo para así poder contraatacar, en resumen. Nuestra misión será la de conseguir desviar el disparo que efectúa un guardián tras unos segundos después de ponernos en sobreaviso con su característico pitido.

 

Tendremos que ser pacientes, marcar al guardián y sacar nuestro escudo, apuntándole, esperar a ver el aureola azul que sale de su cañón y entonces, justo unos segundos antes de que el rayo nos alcance realizar una parry con la A para que con el escudo desviemos el ataque. De este modo conseguiremos que el rayo impacte sobre el escudo y salga despedido hacia nuestro atacante, que lo fulminará en el mejor de los casos.

zelda link parry perfecta

Este es un ejemplo de una parry efectuada a la perfección.

Si se trata de un guardián petrificado o semipetrificado, éste morirá en el acto, pero los guardianes caminantes tienden a aguantar un par de ataques con su rayo así que debéis tener paciencia, temple y sobretodo acertar con el parry.

En el peor de los casos el rayo chocará con vuestro escudo por no haber llegado a tiempo y dependiendo de la calidad de este se romperá en mil pedazos, o simplemente os dejará fritos para luego merendar link a la parrilla. Por esto es importante que guardéis la partida, porque si falláis siempre podréis reiniciar e intentarlo de nuevo.

Culpables es el momento de poner a prueba vuestra capacidad para derrotar guardianes en The Legend of Zelda: Breath of the Wild así que encended vuestras consolas, encontrad a uno, guardad partida y a gastar escudos se ha dicho.