The Legend of Zelda: Breath of the Wild – Primeras impresiones
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The Legend of Zelda: Breath of the Wild – Primeras impresiones

Hace unos días pudimos probar The Legend of Zelda: Breath of the Wild en las oficinas de Nintendo. Así que os traemos nuestras primeras impresiones de lo que pudimos jugar.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild será, posiblemente, el gran juego que tendrá Nintendo Switch en sus primeros meses de vida. Puede que incluso durante toda ella. Pude probar el juego en una sesión que nos había preparado Nintendo y, aunque solo pude jugar 20 minutos, las primeras impresiones que me causó The Legend of Zelda: Breath of the Wild han sido muy positivas.

No me enfrenté a nada desconocido. La demo que tuve entre las manos era la misma que lleva ya tiempo moviéndose en diferentes eventos, y ya la había visto en Youtube varias veces. Coincide justo con el comienzo del juego, cuando este nuevo Link se despierta en una especie de bañera, recoge un artilugio que se parece claramente a Nintendo Switch y sale al mundo. Pero claro, una cosa es ver eso y otra muy diferente experimentarlo. La sensación de aventura y de exploración te embarga en cuanto ves la pradera de Hyrule ante tus ojos. Te atrapa en cuanto te lanzas a explorarla. Te embriaga cuando consigues la primera espada y todo te empieza a sonar.

Buenas pero cortas sensaciones

Como digo, es muy diferente experimentar este juego en primera persona. El diseño artístico del juego logra que te den ganas de mirarlo todo. Pero en 20 minutos, que es lo que dura la demo, apenas te da tiempo a hacerte con los controles. Es una buena forma de enseñar el comienzo, pero totalmente insuficiente como para poder entrar en detalle de nada. Supongo que en Nintendo lo tienen así medido para que nadie cuente más de lo necesario y todo sea nuevo para quien juegue por primera vez. Después de todo, si el juego ni de coña se puede terminar en una semana, como dijo Aonuma, bien podrían haber puesto una demo un poquito más larga.

The Legend of Zelda Breath of the Wild impresiones

Pero me quedo con ese un buen comienzo. Entre muchas cosas, lo es porque te guía sutilmente. Un anciano moviéndose en el primer plano general del mundo te indica que tienes que ir a hablar con él. Un brillo en un hacha clavada en un tocón de un árbol basta para saber que tiene que ser tu primera arma. Hay momentos en los que la acción se para y te explican los controles, pero en los momentos más importantes nadie te guía. De hecho, como no te explican demasiado, es posible que cometáis errores. En mi partida, al ir a atacar a mi primer enemigo, en lugar de atacar le di al botón de lanzar arma. Acabé con él pero me quedé sin esa valiosa hacha que había recogido. Contra el siguiente, me tocó correr hasta encontrar una rama que pudiera servir de espada y así defenderme de alguna forma.

Por suerte, tras esa cagada en el primer combate, el resto los pude disfrutar bastante. La combinación de ataques, bloqueos, esquivas, tiempos bala y movimiento apuntan a que este nuevo The Legend of Zelda tendrá uno de los mejores sistemas de combate de la saga. Insisto en que pude probarlo poco, pero aún así disfruté mucho de sus combates, a medio camino entre la acción y la táctica.

Un mal final para una buena demo

También es muy bien comienzo que estén tan bien seleccionadas las voces en castellano. La primera vez, a los pocos minutos de comenzar, que escuchas una voz femenina, ya sabes automáticamente quién es. Por mucho que estemos acostumbrados a escuchar a los protagonistas en esta saga se nota que Nintendo se ha empeñado en que los actores escogidos casen a la perfección con los personajes. Y en conjunto con las voces, todo el diseño de sonido, desde la música hasta el foley.

Sin embargo, justo cuando estaba maravillado por lo bien entretejido que estaba el juego, pum. Llegó el primer mazazo. El primer objetivo de Link es llegar a una especie de cueva, donde tiene que depositar ese artilugio que recoge nada más levantarse. Tras eso, un temblor y movimiento. Resulta que no era una cueva, sino la atalaya de una  torre que estaba hundida. Supongo que ya os lo estaréis imaginando lo que pasó a continuación. Sí, culpables, en The Legend of Zelda: Breath of Wild hay torres que hay que escalar para desvelar el mapa. No sé que le pasaría por la cabeza a Aonuma. Muy bien implementadas tienen que estar para que no acaben siendo tan cansinas como en Assassin’s Creed.

Tras subir la torre, mis 20 minutos llegaron a su fin. Todo lo que vi hasta ese momento me maravilló. Pero esa torre, esa puta torre, me ha dejado muy pensativo desde entonces. ¿Cuántos más elementos repetitivos e innecesarios habrán tomado de otros videojuegos? ¿Salientes blancos para indicar que se pueden trepar? ¿Coleccionables vacíos? Le sigo teniendo muchas ganas a Breath of the Wild. Va a caer sí o sí. Pero ahora tengo muchas más dudas que antes de probarlo. Espero que sean infundadas.