Hay que admitirlo, los módulos molan en The Legend of Zelda: Breath of the Wild

El último mini vídeo que nos ha mostrado Nintendo de su nuevo The Legend of Zelda: Breath of the Wild, hace referencia a unas cosas que si bien en inglés se llaman runas, en español han decidido traducirlo como módulos. Y nos van a dejar hacer algunas cosas más que interesantes.

En su cuenta de Twitter, la compañía nos enseña usos para estos módulos, que nos van a permitir abrirnos un poco camino a lo largo del título.

Para empezar, podremos crear pilares de hielo en las zonas de agua. Esto no es nuevo, ya que lo hemos visto en otros juegos de la franquicia, pero hay que admitir que aún así mola bastante.

También podremos crear objetos similares a bombas sónicas (o lo que quiera que sean), que dejarán atontados a los enemigos tras lanzarlos por los aires. Ideal para cebarnos luego con ellos.

Pero si hay algo que nos ha llamado la atención, es la posibilidad de parar el tiempo para un objeto y dotarle de un movimiento posteriormente. Es decir, en el vídeo vemos cómo Link detiene el tiempo para un barril explosivo. Luego le mete de leches para que vaya en una dirección. Por último, se sienta a mirar cómo su trampa tiene efecto. Y… pum, se convirtieron en chocapic.

No dejamos de ver poco a poco las cosas que podremos hacer en The Legend of Zelda: Breath of the Wild, pero por el momento, el mundo sigue siendo enorme, pero vacío. Grandes extensiones de terreno llenas de árboles, roca y césped, pero nada más.

¿Cambiará esto a lo largo del juego o será siempre así? ¿Se irá llenando el mundo conforme empecemos a salvarlo? ¿Veremos a alguien alguna vez? ¿Por fin se darán un beso Link y Zelda?

Todo esto y más el año que viene para Nintendo NX y Wii U. ¿Con cuál te quedarás?