BitBack: Tombi (Sorteo Inside)

Antes de empezar con nuestro melancólico viaje a los juegos que quedaron atrás, daros una buena noticia a todos los amigos de GuiltyBit. Lo compañeros de Tú lo juegas serán los patrocinadores oficiales de nuestra sección BitBack y sortearán cada dos semanas un videojuego retro entre todos nuestros lectores comentaristas de este artículo. Así que ya sabéis, disfrutad de la sección y no dejéis de comentar todo aquello que queráis compartir. El juego que se sorteará esta semana es Alien 3 de Megadrive y el ganador se desvelará el domingo que viene en el próximo BitBack. (Fecha límite para participar sábado 11 de febrero a las 23.59 h)

Bitback con la saga Tombi

La consola de 32 Bits de Sony vio nacer en su catálogo numerosas sagas de gran calidad pero que o bien desaparecieron con el cambio de generación, o bien se devaluaron y se fueron a menos en PlayStation 2. En este artículo vamos a recordar dos títulos que, pese a su gran calidad, pasaron muy desapercibidos y nunca llegaron a la siguiente generación, ni tampoco la compañía que les dio vida.

La saga Tombi, con únicamente dos entregas, es por derecho propio un clásico, muchos lo consideran título de culto. Con una gran acogida de crítica y jugadores, pese a sus bajas ventas (ninguno de los dos títulos llegaron a conseguir una edición platino), es a día de hoy un imprescindible. Su estética cartoon y de aspecto infantil, en especial su primera entrega, pueden disuadir a muchos de jugar a unos títulos que albergan una gran calidad jugable que no deja indiferente. No se puede esperar menos con un padre de la categoría de su creador.

Tokuro Fujiwara no era un personaje nuevo de la industria cuando creó Tombi. En su currículum podía presumir de ser creador de Ghosts ‘n Goblins y productor de Megaman, dos sagas míticas, durante su trabajo en Capcom así como otros clásicos de la compañía. Tras abandonar la empresa, fundó Whoopee Camp, desarrolladora que daría vida únicamente a las dos entregas de la saga antes de cerrar sus puertas por falta de fondos. Quién sabe qué otras maravillas quedaron por ser creadas en el seno de esta compañía tan prometedora.

A día de hoy nada se sabe sobre una posible continuación de la saga y los rumores y especulaciones sobre una tercera entrega son sólo eso, rumores y especulaciones. De momento ninguna compañía se ha mostrado interesada en retomar esta franquicia y resucitar al pequeño niño salvaje.

Tombi

PsOne, 1997

Whoopee Camp no escondía lo particular de su planteamiento

Con este particular vídeo inicial, toda una declaración de intenciones en cuanto a estética y planteamiento, se nos presenta a Tombi, el solitario niño salvaje de pelo rosa a quien acompañaremos a lo largo de su aventura en busca de la pulsera robada de su abuelo. A partir de aquí comenzamos una aventura con personalidad propia en todos los aspectos, desde su desarrollo a su apariencia.

El universo Tombi es ante todo un lugar de aspecto muy desenfadado y cómico con un planteamiento totalmente bizarro. Con nuestro personaje expleraremos escenarios llenos de color y animación de los más variados, desde poblados de enanos a bosques de plantas parlantes entre muchos otros, poblados de los más diversos y particulares personajes entre los que destacan por sí mismos los “diabólicos” cerdos rosas. Nuestro viaje por todo este mundo es aderezado en todo momento por temas de una banda sonora llena de ritmos caribeños muy animados.

Concepto “cerdo diabólico” según Whoopee Camp

Para explorar todos esos escenarios, el título pone a nuestra disposición un buen número de habilidades y objetos, que se van descubriendo a medida que resolvemos las numerosísimas misiones, (130 en total aunque no todas obligatorias) con los que equipar a nuestro personaje como si de un RPG se tratase.

Y es que Tombi no es un plataformas típico con un progreso lineal. Nos obliga a ir y venir por sus escenarios descubriendo nuevos caminos y secretos. Todo este trajín se sustenta en unos controles del personaje muy sencillos y flexibles que nos permiten controlar todas las habilidades de Tombi sin ninguna complicación.

En conjunto, Tombi es un juego muy ameno de jugar y orientado al público en general, en contra de lo que las apariencias puedan dar a entender. Su desarrollo y un sistema de control muy bien implementado hacen que las partidas resulten amenas y desees completar esa gran cantidad de misiones disponibles, a ver qué secretos y personajes absurdos se esconden tras ellas.

Tombi 2

PsOne 1999

Tras las bajas ventas de su primer título, Whoopee Camp decidió modificar a su personaje. En Tombi 2, nos encontramos un título que continua con el mismo esquema jugable y narrativo de la primera parte pero que cambia radicalmente su imagen. Se trata de un título notable y totalmente recomendable del catálogo de PSX que incorpora novedades muy interesantes pero que en general renuncia a la esencia que tan especial y único hacía al primer título.

El cambio más evidente que descubrimos en Tombi 2 es el salto a las 3 dimensiones. Los escenarios y personajes dejan atrás los sprites para llenarse de polígonos. El resultado es bueno, con una gran cantidad de detalles, y además al igual que en el uno tenemos una gran variedad de lugares que visitar pero este universo tridimensional se ha vuelto mucho más “común” que su excéntrico antecesor y ha perdido su animado colorido.

A nivel jugable se conserva el estilo de control y las habilidades pero ahora se obtienen mediante trajes. En cuanto al desarrollo, los escenarios en general se vuelven más amplios, y se profundiza en la exploración tipo RPG con lo que se pierde en parte el dinamismo de la primera entrega. Sin embargo, encontramos bastantes minijuegos muy entretenidos y muy variados (desde un lavadero de pollos a conducción de vagonetas en un mina entre muchos otros). El número de misiones a resolver, como si la cantidad del uno no fuese ya elevada, aumenta y también en cierto modo su dificultad. Uniendo todo, estamos ante un juego con una duración muy elevada.

En conjunto, el título es muy entretenido de jugar y bastante adictivo al igual que el primero. En cierto modo no deja de ser una revisión o un planteamiento alternativo de la primera entrega ya que las similitudes en todos los aspectos son muy grandes. En definitiva Tombi 2, sin llegar a tener ese carisma tan personal de la primera entrega, no defrauda. El planteamiento más comercial de Whoopee Camp cumple con nota y se disfruta explorando un universo sencillo pero lleno de posibilidades.