Preparaos todos para el regreso de Guillem Caballé acompañado del monstruo de la última pantalla, con el tráiler del documental de Game 40 en la MGW.

Hace 26 años no existía Guilty Bit, ni Twitch o youtube. El acceso a Internet era coto de muy pocos y las publicaciones escritas se podían contar con los dedos de una mano. Menos mal que la cadena 40 se dio cuenta del auge de los videojuegos y decidió crear su propio programa semanal sobre ellos. Contaban para ello con la fuerza de unos irreductibles gamers, que 20 años después de su final han decidido narrar sus vivencias. Por suerte todos podremos disfrutarlo y como aperitivo nos han adelantado el tráiler del documental de Game 40 en la MGW.

Parece que fue ayer pero uno ya se hace mayor. En mis tiempos conocer novedades sobre videojuegos era casi una odisea. Pero en el año 1992 la famosa emisora de radio creó Game 40, con Juan Luis Ferrer como conductor. Por aquel entonces el espacio se limitaba a la lectura de trucos enviados por los oyentes, música de videojuegos y poco más. Pero en 1994 entró como nuevo presentador Guillem Caballé y ya nada sería igual. A partir de ahí el tono del programa comenzó a cambiar. Llegaron las noticias de actualidad, mayor variedad musical y sobre todo la incorporación de diversos colaboradores.

Caballé y sus locos seguidores

Primero fue MUP, más conocido como el Monstruo de la última pantalla. Un tiempo después directos del programa de La 2 “Bit a Bit” llegaron los informáticos. Carlos Ulloa, Manuel Martín-Vivaldi y Ángel Ortíz. Al final los dos primeros se quedaron como fijos. Estos junto con Guillem formaron la para mí santísima trinidad del programa. Ya un par de años después comenzó la sección “Pin y Pon”. Los integrantes de esta pareja eran los bilbaínos Ángel Garijo y Roberto Muñoz. Este equipo fue el que se mantuvo hasta el final del programa en 1998.

Aprovechando la Madrid Games Week nos han presentado el documental que está siendo dirigido por Miguel Ángel Guzmán. Se estrenará en Youtube a través del canal de Nebulared por lo que no hay excusa para no verlo. Este reportaje es una buena manera de conocer un pedacito de la historia de este mundillo. Tanto para los que no han conocido esa época como para los que como yo la recuerdan con nostalgia y cariño. No puedo esperar para disfrutarlo y probablemente echar alguna lagrimilla.

Allons-y!