Os traemos el tráiler del documental de Uwe Boll, el director de cine que odia los videojuegos y quería destruirlos con sus pésimas adaptaciones.

Postal, Dungeon Siege, Far Cry, House of the Dead, Bloodrayne o Alone in the Dark. Todos ellos grandes videojuegos que recibieron un nefasto tratamiento en su paso al mundo del cine. ¿Y qué tienen todos ellos en común? Pues que todas fueron “dirigidas” por el mismo hombre. Hoy os vamos a presentar al maligno ser que tuvo la osadía de crear semejantes engendros con el tráiler del documental de Uwe Boll.

Como anécdota, en 2013 inició una campaña en kickstarter pidiendo 500.000 dólares para producir Postal 2. El objetivo quedó muy lejano cuando finalmente se saldó con 29.977 dólares, cantidad extremadamente alta a mi parecer. Pues el bueno de Uwe lejos de asumir su derrota no se le ocurrió otra que despotricar en un vídeo. En el aseguraba que Kickstarter era una estafa y que estaba totalmente muerto. También aprovechaba para  lanzar un “que os jodan a todos” y asegurar que tenía suficiente dinero para pasarse el resto de su vida jugando al golf.

En clara referencia a este hecho el documental se titula Fuck You All: The Uwe Boll Story. Escrito y dirigido por Sean Patrick Shaul, contará con anécdotas y entrevistas a varias de las personas que han tenido el dudoso honor de trabajar a su lado.

En el nombre del rey

El cineasta alemán está considerado uno de los peores directores de la historia del cine. De hecho para quien esto suscribe el peor por delante del mismísimo Ed Wood. Al menos el bueno de Eddie sentía una pasión desmedida por el mundo del celuloide, aunque a veces nublase su visión. Además con los medios al alcance de Uwe en comparación a la época de Wood, tiene menos perdón aún.

Yo sigo pensando que el señor Boll tiene algún tipo de vendetta contra el mundillo que conocemos y amamos culpables. Por eso intenta desprestigiarlo haciendo las peores adaptaciones posibles. De este modo trata de convencer al resto del mundo de lo malos que pueden ser los videojuegos. El fallo es que sus creaciones a parte de ser pésimas versiones de las obras que recrean, son aún peores películas.

En fin, todo un personaje más famoso por su vida privada que por sus films. Quizá en el documental podamos descifrar el por qué de su animadversión hacia nuestro mundo. Quizá no consiguió todos los carnets del Gran turismo, o no encontraba las flautas de Super Mario 3. Quién sabe culpables.

Allons-y!