Typhoon - Bit'em Up (LIII)
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Typhoon es una auténtica ida de olla traida por parte de SEGA junto a Triotech y que no es que haga precisamente gala de la mayor de las locuras creativas o surrealistas, pero me atrevo a asegurar que nadie que haya probado esta recreativa pueda asegurar haber vivido una experiencia similar con ninguna otra. Y es que este arcade es el que hará que os replanteéis las críticas vertidas sobre The Order: 1886.

Que si dura poco, que si el downgrade gráfico, que si parece más una película que un videojuego… si de todas estas críticas vuestra favorita o la que más os gusta argumentar es la de que el juego parece más bien una obra cinematográfica sólo os puedo decir una cosa: si alguna vez os plantáis frente a esta recreativa huid, de verdad, por vuestra salud mental es preferible que juguéis a cualquiera otra antes que a esta.

El aspecto externo del mueble de la cabina no nos da muchas pistas de lo que nos vamos a encontrar al empezar la partida, así que debemos acercarnos un poco para poder empezar a hacernos una idea de lo que nos puede ofrecer. Lo más notable de todo son los dos asientos que siempre nos invitan a pensar en la más que interesante posibilidad de jugar a dobles. También destacan los dos ventiladores ultrasónicos que parecen sacados de la peluquería donde mi abuela se hace la permanente.

Y poco más vamos a poder ver por mucho que nos acerquemos. Unos asideros en los laterales de los asientos hacen adivinar que la acción va a ser una constante durante el juego y que tendremos que agarrarnos en más de una ocasión, pero… ¿y el volante? ¿o la pistola? ¿ni siquiera un miserable joystick? ¿Pero qué broma es esta?

Me temo que no es ninguna broma ya que este título entra dentro de esa categoría de juegos atípicos que no hay manera de definir de modo alguno. Lo que tenemos ante nuestros ojos no es más que un reproductor de vídeo interactivo, aunque ya os advierto que vuestro concepto de interactividad puede variar bastante respecto del de SEGA.

Los únicos controles que podremos manejar serán seis botones numerados del 1 al 6 y que al pulsarlos nos mostrarán distintas… ¡películas! Que si una mina/montaña rusa, que si un safari, que si varios tipos de carreras (entre las que nos encontraremos con una de ratones en coches de juguete), que si un descenso de esquí… todas estas situaciones se nos mostrarán como una “película” en el que nuestro punto de vista será en todo momento en primera persona.

Typhoon SEGA

Careceremos totalmente de algún tipo de control sobre lo que suceda en la pantalla, así que por decirlo de algún modo muy simplista podríamos decir que nos encontramos ante un muestrarío de demos técnicas o algo así. Quiero suponer que la mayoría de los que estáis leyendo lo estaréis flipando bastante (si no es así, hacéroslo mirar por favor), pero para flipar más todavía es el hecho de que en algún lugar ha debido de triunfar porque existen varias actualizaciones con las que poder disfrutar de más “películas”.

A pesar de todo la máquina tiene su aquel porque aunque no sea de manera directa sí que hay una pequeña interactividad. Los asideros de los asientos no están para hacer bonito, si no que deberemos de agarrarnos a ellos más de una vez porque los asientos reaccionan según lo que esté ocurriendo en pantalla. De hecho la tecnología de movimiento de la que haca gala es bastante avanzada para lo que nos tienen acostumbrados otros sistemas similares ya que nos encontraremos con movimientos multidireccionales, la aceleración de los movimientos se adapta a lo que ocurre “realmente” y llega a realizar hasta cuatrocientos movimientos por segundo (todos: “¡¡¡Ooohhh…!!!”).

A esto hay que sumarle que los ventiladores sónicos de los laterales son precisamente eso, ventiladores. La gracia de este añadido es que soltarán ráfagas de aire de mayor o menor potencia e intensidad siendo lo más fieles posible a lo que esté ocurriendo en la pantalla. Quiero suponer que no sólo servirá para simular el aire contra nuestra cara en una carrera, si no que también se utilizará, por ejemplo, para la escena de la carrera de ratones en el que una señora nos ataca con un “flus-flus” y en otras situaciones similares.

Si a pesar de todos estos “poderosísimos” argumentos este arcade sigue sin convenceros, tranquilos que es totalmente lógico y normal. Si he de ser sincero sigo sin explicarme ni como siquiera se atrevieron a sacar al mercado semejante invento.