Un cartucho de E.T. expuesto en el Smithsonian

Si hace cinco años nos cuentan toda la historia de los ahora famosos cartuchos de E.T. de Atari enterrados en el desierto, hubiéramos dicho que ni en la más loca de las películas podría pasar algo así. Pero al final resulta que no sólo no es ficción, sino que además uno de esos cartuchos va a estar expuesto en el mismísimo museo Smithsonian.

Un cartucho de E.T. expuesto en el Smithsonian

Tal como cuenta uno de los técnicos del museo, en él se exponen todo tipo de objetos relacionados con la historia de los videojuegos, como recreativas de Pong o el prototipo de la Brown Box del recientemente fallecido Ralph Baer. Pero no quieren mostrar sólo los grandes momentos de esta industria, también sus tropiezos y sus grandes fracasos, y no cabe duda que uno de los más sonados es la adaptación de E.T. para la Atari 2600.

Pero el significado de esta pieza de historia va mucho más allá de una mala decisión. También representa la caída y el final de Atari, la leyenda de los cartuchos enterrados y su posterior descubrimiento, el cambio entre América y Japón como país dominante en el sector. Todo eso sin perder de vista la dificultad que tiene lanzar un juego exitoso. Una película taquillera no es sinónimo de un negocio redondo en este sector, más bien suele significar todo lo contrario y ese famoso E.T. de Atari puede ser uno de los ejemplos más antiguos de esa tendencia.