Bebés elegidos, una tormenta desatada… parece un cúmulo de clichés de historias de aventuras, pero así es el vídeo de introducción de Dragon Quest XI.

Dicen que, para comenzar grandes aventuras, hace falta un inicio épico, con tintes de misterio. Aunque, en muchas ocasiones, tampoco hay que innovar demasiado. A fin de cuentas, si una fórmula funciona, ¿para qué cambiarla? Adaptalo a tu historia y funcionará, tal y como demuestra el vídeo de introducción de Dragon Quest XI.

Los chicos de Square Enix ya están acostumbrados a ellos. Más aún en Dragon Quest, una saga que pese a todas sus mejoras mantiene intacta su esencia jugable y narrativa. Por ello, el comienzo de esta nueva entrega se nos antoja la mar de parecido a las de sus muchos predecesores. Podemos decir que, incluso, tiene inspiraciones casi divinas. ¿O acaso no os trae rememoranzas ese pequeño perdido en el río? Vamos, seguro que recordáis El Príncipe de Egipto.

Pero ojo, esto no nos ha quitado nuestras ansias por probar el juego. Esta nueva cinemática nos ha dibujado una sonrisa en la cara que ni un limo puede imitar. Vamos, ya sabéis la que lió Moisés y estaba sólo y con un palo. Ni nos imaginamos lo que podrá hacer este chaval con espadas a mano, un elenco de personajes como el mostrado, monstruos por doquier y, en general, buenas ganas de gresca. Puede que no parta el mar en dos, pero la aventura está servida en bandeja de plata, y nosotros somos los comensales perfectos.

Por desgracia, aún nos tocará esperar un poco para ello. Parece ser que las tiendas de por aquí no han cometido el error de cierta cadena americana, por lo que tocará esperar a que se abra la veda para lanzarse de cabeza a las tiendas. O, si queréis evitar las muertes por largas colas, siempre podéis esperar a la llegada del título a Nintendo Switch algún día.