Vivir para ver - El triunfo de las gafas de realidad virtual

Hoy las gafas de realidad virtual están de moda, pero cabe recordar que no siempre fue así. Hubo una época en la que los portadores de las gafas estaban mal vistos. Bromas y burlas eran habituales en el ámbito escolar: era tal su popularidad que manejarse con soltura entre el amplio abanico de insultos (cuatro-ojos, bartolo, etc.)  se consideraba requisito indispensable para postularse como matón carismático del mes. Una buena época para ser psicólogo, sin duda.

Sin embargo, y como suele suceder en casi todas las buenas historias, lo que un día parecía inamovible, cambió. Evolucionó. De pronto, Manolito Gafotas ya no era un marginado, era un outlaw con ambición. Clark Kent ya no sería nunca más un pueblerino afable e introvertido, sino un periodista atractivo un poco despistado.Milhouse Van Houten no era un incomprendido niño con traumas infantiles, al final era tan solo chaval confuso enfrentado a una sociedad cada vez más deshumanizada.

Llegaron los hipster y el mundo se rindió ante ellos como solo sucede en las invasiones alienígenas de las películas de ciencia ficción de serie B. Series como Mad Men convencieron al mundo de que ser un alcohólico, un infiel y un vago, era absolutamente permisible e incluso admirable, mientras llevaras gafas. Walter White llevaba gafas. Y así podríamos seguir eternamente.

Vegeta rompiendo sus Google Glass.

“A tomar por c*lo, Google Glass”

El caso es que las gafas hace mucho tiempo que están entre nosotros, y ahora parece que por fin han comenzado a valorarse como un bien cotizado por el consumidor. Quizás porque muchos de los que toman las decisiones son al fin y al cabo, verdaderos gafotas que llevan años fraguando la venganza definitiva, o quizá por nostalgia, algo que como todo el mundo sabe, hace que la máquina del dinero siga funcionando, porque cuando lo nuevo deja de ser nuevo, solo queda lo viejo y nosotros acabamos dando lo que haga falta por ello.

De ambas cosas saben mucho en la industria del videojuego, y es por esto que se explica el tremendo auge que está viviendo las gafas de realidad virtual en el mundo del ocio electrónico. Algunas de las más importantes empresas del sector tecnológico han anunciado en los últimos tiempos sus propuestas, por lo que sí, podemos afirmar sin reparo alguno que estos aparatitos, tan capaces de generar mundos ficticios como de provocar una tortícolis en el proceso, están de moda. Vamos a repasar algunos de los más prometedores:

Oculus Rift

Oculus era una empresa prometedora compuesta por jóvenes inquietos que andaba trasteando con la idea de representar videojuegos de manera virtual, algo con lo que hemos fantaseado desde siempre los jóvenes inquietos.

La idea era diseñar unas gafas que pretendían revolucionar la manera en la que jugamos. El proyecto pudo ver la luz gracias a Kickstarter y también a que recibió el apoyo de algunos de los más importantes “popes” de la industria consolera como Gabe Newell, Cliff Blezinski y John Carmack. Mark Zuckerberg, conocido por dirigir la red social más alienante conocida del mundo y por tener cierto afán compulsivo a la hora de echar mano a la billetera, adquirió la compañía en 2012 por la nada despreciable cantidad de 2.000 millones de dólares.

Desde entonces todo ha girado en torno a posibles fechas, precio final y potenciales aplicaciones. Diversos rumores dan por hecho que las Oculus Rift verán la luz finalmente a lo largo de este año 2015, que rondarán los 200-400 dólares y que entre sus diversos usos, estará también el de visionar películas, algo para lo que incluso la empresa ha creado una productora/estudio paralelo cuya primera creación ha sido recientemente presentada en Sundance con una recepción bastante positiva. Y sí, también servirán para ver porno.

 

Project Morpheus

Sabemos que Sony es una de las grandes del sector, y por tanto, cada anuncio que hace está siempre revestido de un halo especial, un halo que provoca ciertas envidias y por qué no decirlo, también polémica. Anunciadas en el marco de la Game Developers Conference de 2014, es muy poco lo que se sabe al respecto de estas gafas de VR.

Los nipones han declarado que Morpheus se encuentra aproximadamente al 85% de su desarrollo, pero conociendo a Sony todo hace indicar que aún falta algo más de tiempo para poder echarle el guante a este nuevo gadget, pues según se desprende de algunas de las últimas afirmaciones realizadas por los mandamases sonyers, la empresa anda a la búsqueda de una aplicación verdaderamente valiosa para los jugadores, dándole prioridad a los videojuegos, por supuesto.

Hablando en plata, que aún no averiguaron la forma de darnos gato por liebre por una cantidad astronómica, vaya. La intención de los japoneses es que Morpheus vaya más allá de los videojuegos, y abrieron la puerta a una mayor diversidad en los contenidos. ¿Alguien ha dicho Playstation Network?

Project Morpheus

“Ahora con protección anti-hackers asegurada”

HoloLens

Microsoft es experta a la hora de innovar e intentar satisfacer a la comunidad gamer, aunque también es verdad que a veces todo lo contrario, quedando su sabiduría corporativa reducida a los “quiero y no puedo” y los “rectificar es de sabios”; no obstante sigue igualmente dando que hablar.

Durante el evento de presentación de su nuevo SO Windows 10,  hubo una serie de  anuncios, pero uno de los nuevos productos que más curiosidad despertó entre los medios especializados fue el de las HoloLens. Mediante este dispositivo a medio camino entre la realidad aumentada la virtual y los hologramas de Star Wars, los de Redmond pretenden expandir el ecosistema Windows a nuevos horizontes, algunos de ellos tan emblemáticos como la nevera o el cuarto de baño.

Parece que las gafas desarrolladas por Microsoft nacen con una clara vocación profesional, aunque por supuesto, también podrán usarse con objetivos más lúdicos. De precios o fechas de lanzamiento, no sabemos nada, por supuesto.

 Samsung Gear VR

Consecuencia directa de la llamada era del “Internet de las cosas” son estas gafas desarrolladas por la empresa coreana en colaboración con Oculus, algo sorprendente, teniendo en cuenta que son rivales. Un mundo extraño el empresarial.

Como no podía ser de otra manera el dispositivo puede usarse para jugar, dada la importancia que está cobrando el videojuego en el panorama móvil no cabía otra opción. A mí personalmente se me hace un poco utópico eso de salir a la calle con un mamotreto de este calibre, pero oye, para gustos los colores. Por el momento, las Samsung Gear VR solo están a la venta en EEUU por el módico precio de 199$. Hay un pack que incluye un gamepad que puede conectarse vía bluetooth con las gafas por tan solo 249$. Para hacer uso de ellas, eso sí, hay que disponer de un Samsung Galaxy Note 4.

Aquí una infografía informativa creada por la propia Samsung.

Google CardBoard

Ahora que la gran G reculó con las Glass tan de repente, es momento de rescatar un invento aún más bizarro: unas gafas VR elaboradas con… ¡cartón! Así es, queridos culpables, el ingenioso producto se acopla al Smartphone y permite explorar la realidad virtual a través de un artefacto personalizable, que tú mismo puedes construir en la intimidad de tu casa (quizás salir a la calle con ello no termina de ser lo más recomendable). Existen diferentes modelos, con precio variables. Puedes echar un vistazo aquí.

Bonus Track: Virtual Boy

Nintendo, tan conocida por su buen hacer en cuanto a originalidad y frescura, también es igualmente recordada por ser autora de algunas de las creaciones más surrealistas. La Virtual Boy es buena muestra de esto último, una obra de fina ingeniería videoconsolera, que algunos por aquí quizá recordéis con cariño u odio indiscriminado, ¿quién soy yo para juzgar?. Allá por los noventa también asomó con cierto entusiasmo el interés por la realidad virtual.

En 1995, Nintendo intentó satisfacer esta curiosidad de la comunidad lanzando este extraño aparato, a medio camino entre una torreta stormtrooper de Star Wars y videoconsola, sin terminar de emular correctamente ni una cosa ni otra. El aparato fue un auténtico fracaso en ventas, y ni siquiera llegó a lanzarse en Europa. Pero gracias a Dios está Internet, ¿verdad?

“Cortocircuito: la película” John Badham, (1986)

Y tú, ¿qué opinas, culpable?, ¿nuevo timo basado en lo retro o fabuloso ejemplo de la innovación tecnológica?