Wartile – Primeras impresiones

Wartile, como os contaremos en estas primeras impresiones del juego, es uno de esos títulos que parten de una idea original y desde ahí los autores deciden hacer un kickstarter para poder expandir esa idea y compartirla con el mundo. El éxito acaba siendo tan rotundo que supera todas sus expectativas, lo que les permite añadir más contenido y acabar creando un producto redondo que genera gran expectación por su salida.

Eso es lo que me gustaría poder decir de la pre-alfa que he podido disfrutar… o sufrir. Vale, eso sería exagerar mucho, pero lo cierto es que, aunque realmente preferiría poder hablar maravillas de este juego y ayudar a que un producto alternativo hecho por un pequeño estudio salga adelante, he de ser sincero. Y Wartile, o lo que he podido probar de él, es aburrido.

Wartile – Primeras impresiones

Este artículo ha provocado el enfado de muchos barbudos con hacha

Aburrido y poco interesante. No hay nada especialmente atrayente en él y eso es un pecado que un juego que requiere de financiación externa no se puede permitir. La premisa del título es que es un juego de estrategia en tiempo real (aunque después de cada acción hay un tiempo de recarga de los personajes hasta que puedan realizar otra) cuya particularidad es que controlas a figuritas como si se tratase de uno de esos juegos de tablero en los que con tus personajes y tus cartas debes derrotar a tu rival.

De hecho, esa es la intención de los creadores: imitar a este tipo de juegos de mesa y devolver a los videojuegos de rol y estrategia a sus orígenes, que nacieron de la adaptación de estas fórmulas al soporte electrónico.

¿El problema? Que precisamente esto ya lo hicieron los videojuegos en su momento y lo superaron con holgura gracias a la versatilidad y multitud de posibilidades que ofrecen, que superan en todos los sentidos a los que pueden ofrecer un tablero, unas cartas y unas figuras. Estos elementos, que tanto sentido pueden tener en Dragones y Mazmorras o en Call of Cthulhu (no confundir con este) sobran, limitan y son poco atractivos cuando tienes tantas opciones mejores y más cómodas.

A fin de cuentas, ¿qué aporta aquí que en vez de controlar un personaje normal utilices pequeñas figuras? ¿Nostalgia? La estética podría ser la única explicación, pero la gracia que puede tener esta apariencia se pierde al par de mapas.

Respecto al uso de la división de casillas, también se torna realmente innecesario. En otros videojuegos inspirados en juegos de mesa, como Civilization, también podemos encontrar el uso de estos, pero en esos casos está plenamente justificado: al ser de estrategia por turnos, cada casilla contiene recursos, infraestructuras y unidades que lo defienden/atacan. En cambio, aquí da la sensación de que las casillas están impuestas como obligación y no como necesidad. Todo está, en definitiva, demasiado orientado a simular un tablero, perdiendo por el camino la oportunidad de hacer algo más innovador.

Respecto a la jugabilidad en sí, resulta tan divertida como puede ser ver a dos soldaditos pegarse entre sí hasta que uno muere sin poder hacer gran cosa, más allá de intentar ponerlos en una posición ventajosa y utilizar las cartas de habilidades cuando así lo requieran. Es tan excitante y motivador como suena: nada.

Wartile – Primeras impresiones

Consiguieron conquistar la torre pero no mi corazón

Mencionar los otros aspectos tales como la historia sería superfluo, pues todo se resume en que no hay ningún aspecto de esta pre-alfa que te invite a seguir adelante. Habrá alguien que vea en este título una idea original e innovadora con la que disfrutar y aportará a que este juego salga adelante. Yo no, desde luego.