Xevious – BitBack

Xevious es uno de esos grandes clásicos que nos llegaron de la mano de Namco en una de las épocas en que mayor éxito cosecharon. Como muchos otros, este juego fue diseñado originalmente para los salones recreativos, pero no tardó mucho en dar el salto a la mayoría de sistemas domésticos del momento porque claro, como suele pasar, hay que aprovechar todo lo posible el tirón.

Antes de entrar en detalle para saber qué nos ofrecía este juego debo mencionar uno de sus mayores méritos, y es que, aunque no fue el primer juego de este estilo, sí que fue el marcó las bases de cómo debían ser. Me refiero a los shoot’em up verticales, esos en los que vemos todos desde un punto de vista cenital, en el que vemos todo desde arriba. Y es que puede que Namco no haya sido el primero en “llegar” con sus juegos, pero sí que ha sabido exprimir las mejores cualidades de cada uno de los géneros que ha tocado.

El aspecto gráfico del juego, sin llegar a ser espectacular, era bastante resultón. Hoy en día puede que a más de uno le den “pampurrias”, pero es que estamos hablando de 1983 y hay que tener en cuenta las capacidades técnicas de ese momento. Durante el juego se abusa tal vez demasiado de formas poligonales (que no polígonos, porque el juego es íntegramente en 2D) simples, círculos, cuadrados, rombos, líneas rectas… pero a pesar de ello nos encontramos con determinados elementos con cierto nivel de detalle, como es el caso de los bosques, los cuales ayudan a dar un aspecto más vivo al entorno del escenario.

La jugabilidad por su parte es más simple que todo lo que hayáis visto, tal vez incluso demasiado demasiado simple. El movimiento no irá más allá de ir hacia arriba o hacia abajo, o desplazarnos de izquierda a derecha. Nuestra capacidad de fuego es también bastante básica, ya que sólo dispondremos de dos disparos distintos, a los que podríamos llamar ataques aire-aire y aire-tierra. La diferencia entre ellos es que cada uno de ellos nos servirán para atacar a los enemigos voladores y a los que están fijos en el suelo respectivamente.

Por supuesto, algunos de los enemigos también tendrán capacidad de fuego, de hecho tienen las mismas que nosotros con la diferencia de que sólo contarán con uno de los dos tipos de disparos, en función de si son enemigos aéreos o terrestres. Pero no todos los enemigos nos atacarán, habrá otros que simplemente se dedicarán a deambular por la pantalla. Comento esto porque en este juego no sólo es importante la puntería (algo fundamental si queremos avanzar en el juego) que tengamos a la hora de disparar a los enemigos, si no que también hemos de ser diestros a la hora de saber esquivarlos. Así que como ya supondréis toca que seamos igual de habilidosos disparando que esquivando.

El éxito cosechado por este título (sobre todo en Japón) ha provocado que este juego se haya incluido en distintos recopilatorios que Namco ha ido publicado desde la generación de 32 bits, permitiendo de ese modo que los más jóvenes pudiesen disfrutar de la versión original de este clásico. Y hago hincapié en lo de versión original porque además de estos recopilatorios, Namco también nos trajo una aberración conversión de este juego llamada Xevious 3D/G+. Lo único reseñable de este juego es el nombre, y vale, porque la calidad general del mismo era más bien tirando a escasa.
Y mira que con el estreno de PlayStation fueron precisamente Namco quienes nos regalaron algunas de las joyas que todavía guardamos en el recuerdo a día de hoy de forma muy grata, pero es que en este caso hizo como muchas otras compañías y se sumó al carro de sacar juegos de generaciones anteriores con la terminación 3D, un carro lleno de juegos insulsos, horribles e injugables.

Lo bueno es que siempre nos quedará en el recuerdo el título original, aquel que sentó las bases del género, y que a pesar de su extremada simpleza supo entretenernos.