Zombie Army Trilogy - Análisis PlayStation 4

Reconozcamoslo, matar zombis mola. Llevamos años haciéndolo y parece que no nos cansamos. Y ya encima si además de zombis tienen el caché añadido de ser nazis ni te cuento. Algo parecido debieron pensar en Rebellion cuando decidieron crear en 2013 Nazi Zombie Army, spin off de la saga Sniper Elite  que nos trasladaba a una arrasada Alemania en los días finales de la Segunda Guerra Mundial y en el que dejábamos de lado la planificación y el ritmo pausado propio de la exitosa franquicia de francotiradores para lanzarnos de lleno a la acción más directa y despreocupada contra un ejército de ultratumba.

La idea no es que fuera muy original que digamos, de hecho ya habíamos jugado exactamente al mismo concepto en Call of Duty World at War y en los dos Black Ops, pero tuvo el éxito suficiente para que poco después se lanzara una continuación.

Y como se ve que a los chicos de Rebellion les va esto de seguir tendencias, una vez tocado el tema zombi, por qué no subirse también al carro de las remasterizaciones next gen tan de moda últimamente? Pues dicho y hecho.

De esta manera, Zombie Army Trilogy es una recopilación para la nueva generación de consolas de los diez niveles que componían la dos entregas aparecidas anteriormente en PC más cinco niveles de nuevo cuño que constituirían la tercera parte de esta “trilogía”.

Y pongo entre comillas lo de trilogía porque no esperéis ninguna carga argumental profunda. Tan solo debemos limitarnos a recorrer, solos o en compañía de hasta tres jugadores más a través de internet, quince niveles vagamente conectados entre sí cumpliendo los objetivos que nos marquen y acabando por el camino con todo muerto viviente uniformado que se nos ponga delante. Tampoco es que los objetivos sean muy variados, pues básicamente se reducen a dos: avanzar de un punto a otro del mapa o defender una posición.

zat-1

Esto sería en el modo campaña. Pero esta recopilación incluye también como novedad un modo horda en el que, como hemos visto ya en múltiples juegos, el objetivo será resistir bien atrincherados sucesivas oleadas de dificultad creciente.

Como buen vástago de Sniper Elite, el peso de la jugabilidad recae en los disparos a larga distancia. Los extensos mapeados y el avance lento y torpe de los enemigos convierten a Zombie Army Trilogy en la ocasión perfecta para demostrar nuestras habilidades como Sniper, perfeccionadas a lo largo de decenas de FPS.

No obstante, para las distancias cortas tenemos también a nuestra disposición una buena variedad de pistolas, escopetas y ametralladoras. No faltarán tampoco las clásicas granadas así como otros recursos más originales como minas o bombas trampa, que resultan especialmente útiles a la hora de hacernos fuertes en una posición.

Con todo, como hemos dicho, a pesar de que en total contamos con 25 armas distintas, las disponibilidades de munición y el propio diseño de los escenarios se ocupan de que casi todo el protagonismo recaiga en la utilización de los rifles de francotirador, cuyo uso se ve también potenciado gracias a la implementación de las Kill Cam, recurso tomado directamente de Sniper Elite y consistente en escenas en las que vemos toda la trayectoria de la bala desde que sale de nuestro fusil hasta que impacta en un punto vital del enemigo.

Es en estas escenas donde el juego resulta más llamativo a nivel gráfico, porque, por todo lo demás, estamos ante un título que no saca partido en absoluto de la potencia de PlayStation 4, algo a lo que por desgracia empezamos a estar demasiado acostumbrados. Es cierto que el juego se mueve a 1080p y 60 fps, pero hubiera sido realmente bochornoso si con unas texturas tan simples y con una carga poligonal tan discreta no se hubieran alcanzado esas cifras. Además, aunque los escenarios son muy amplios están a menudo cubiertos de una niebla verdosa que impide que la consola tenga que sufrir con grandes distancias de dibujado.

zat-2

Aún menos puede decirse del apartado sonoro. La música brilla prácticamente por su ausencia y solo escucharemos unos sencillos tonos en momentos muy puntuales, como por ejemplo para aumentar la tensión cuando nos toca defender una posición y vemos como lenta pero inexorablemente se nos echan encima docenas de no muertos.

Lo más destacado en este apartado son sin duda los gemidos y gritos escalofriantes que escuchamos continuamente, algunos de los cuales saldrán desde el propio altavoz del mando.

Sin embargo, el gran problema de Nazi Zombie Trilogy no reside en su discreto nivel técnico, ni siquiera en lo manida que está ya la temática del holocausto zombi. Lo peor es que puede hacerse terriblemente repetitivo ya que durante sus aproximadamente 15 horas de duración estamos haciendo todo el rato lo mismo: avanzar y reventar cabezas en plan campero; algo muy divertido durante un buen rato, pero que acaba cansando después de unos cuantos cientos de headshots. No hay una historia que enganche, ni diferencias sustanciales entre las misiones. Ni siquiera la posibilidad de escoger entre varios personajes distintos aporta variedad alguna dentro de tanta monotonía, debido a que las diferencias entre uno y otro son meramente estéticas. Además, los puntos de control no están a veces bien distribuidos, lo que causa una rápida pérdida de interés del jugador en caso de que perdamos la vida varias veces en una zona complicada.

Aunque suene a tópico, el título gana enteros en cooperativo, y no solo por el aliciente que de por sí supone jugar en compañía sino porque existe también un sistema de puntuación que garantiza los piques entre los jugadores.

Zombie Army Trilogy - Análisis PlayStation 4
Confieso que antes de empezar a jugar a Nazi Zombie Trilogy su carácter de remasterización de un título menor a precio poco reducido hacía que por mi cabeza empezara a gestarse de forma preconcebida un veredicto demoledor. Sin embargo, tengo que reconocer que la práctica del tiro al zombi acabó por engancharme y divertirme, al menos durante una tarde, que es el tiempo que tardé en pasar de esa sorpresa inicial al más soberano aburrimiento. Hay que reconocer que el juego tiene sus detalles. Las Kill Cam son muy llamativas. La ambientación ruinosa y de ultratumba da la talla aunque sea por los pelos y los zombis presentan una IA (imbecilidad artificial) digna de las mejores pelis de Serie B. Estos factores hacen que, tal como decía anteriormente, el conjunto aguante el tipo durante un rato y logre arrancar un aprobado raspadillo cuando parecía abocado al suspenso. Con todo, es imposible negar la evidencia: después unas cuantas horas tras la mirilla de nuestro rifle, la monotonía acaba por echar por tierra los escasos aspectos positivos de la experiencia y dejando patente que Nazi Zombie Trilogy no es sino otro nombre más dentro de la larga lista de remasterizaciones innecesarias con la que esta next gen se ha empeñado en castigarnos.
Los zombis siempre molan, y si son Nazis... aún másLas Kill Cam, nunca os cansaréis de ellasEntre el modo Campaña y el Horda el juego tiene una durduración considerable para un shooter.
El modo Zombies de Call Of DutyLeft 4 DeadSaga Dead Rising
5.5Nota Final
Gráficos5
Sonido5
Jugabilidad6
Historia6
Puntuación de los lectores 1 Voto
6.6