Así ha sido el 2016 de Microsoft

El año 2016 no pasa en balde para la consola de sobremesa de Microsoft. Lanzamientos muy esperados y Xbox One S han puesto a Xbox de nuevo en la brecha. Veamos como ha ido.

La historia de Xbox One empieza en un terrible 2013, donde las decisiones y bandazos del capitán Don Mattrick generaron unas ventas que fueron la risa de su principal competidor, Sony, el cual veía como su PlayStation 4 se alejaba con el acelerador a fondo. Tres años han pasado y gracias a un genial Phil Spencer, Microsoft ha recuperado parte del terreno perdido con una una serie de decisiones acertadas.

Desde su llegada, Spencer dejó claro que la cosa iba a cambiar. Y vaya, por cambiar, hasta han cambiado de
consola. Pero de eso hablaremos más tarde. Comenzó el año y allá por marzo, llegó a la Store Ori and The Blind Forest: Definitive Edition. Lejos de ser una mera expansión, esta edición ampliaba la historia con los escenarios dedicados a Naru, además de ofrecer mayor dificultad y número de habilidades. Este redactor, que ya acabó el original en su momento, completó esta edición con la misma ilusión.

Llega abril y con él, aguas mil y el primer bombazo: Quantum Break. La expectación era máxima, pues deseábamos ver de qué habian sido capaces los chicos de Remedy, en cuyo portfolio ya figuraban obras como Max Payne y Alan Wake.

El resultado no puso de acuerdo a nadie, ya que unos lo consideramos una obra maestra mientras que hubo un sector grande muy crítico que alegaba no alcanzar las expectativas generadas. Jack Joyce se ve envuelto en un berenjenal donde tendrá que lidiar con una compañía que va tras él, con su antiguo compañero de universidad totalmente enajenado y con un sistema temporal imprevisible.

Hay que ir a septiembre, concretamente al día 16, para vivir otro lanzamiento exclusivo: Recore. La nueva obra de Keiji Inafune nos dejó sorprendidos en su presentación, y el resultado final que quedó en un juego más que correcto en todos sus aspectos, pero sin algo a destacar.

Recore nos pone en la piel de Joule, la cual tiene que recorrer Edén Lejano acompañada de sus fieles Corebots, una suerte de pokemons robóticos personalizables. Sus eternos tiempos de carga (solventados posteriormente con un parche) y su monotonía jugable lastraron un conjunto con un apasionante sistema de combate.

El 27 del mismo mes arrancábamos los motores en unos de los lanzamientos del año: Forza Horizon 3. Microsoft volvía a demostrar que en territorio automovilístico domina el mercado. Forza Horizon es la cara arcade de la franquicia Forza, con un estilo más cercano al gamberrismo y la fiesta.

En esta tercera edición tenemos que montar todo el festival en terreno australiano, debiendo ganar dinero y fans quedando primero en diversas carreras y campeonatos. Con un estilo claramente focalizado al multijugador, Forza Horizon 3 es de esos juegos que tiene vida para rato.

Octubre fue el mes donde llegó a nuestras vidas Gears of War 4. Marcus deja paso a su hijo para una aventura de corte similar a lo vivido anteriormente. Gráficamente es apabullante, y sus novedades son suficientes para hacerlo obligatoria. Adolece de ciertos fallos de control y detección de objetivos que no empañan una experiencia tan brutal como divertida.

De cara a la navidad, volvió nuestro masacrazombies favorito en Dead Rising 4. Frank West se las volvía a ver y desear con miles de no-muertos, pero con incluso más formas de acabar con ellos. Los análisis fueron ecuánimes, y el notable fue la nota media que logró, acaparando toda la atención su diversión, el carisma del protagonista y su corte desenfadado.

En cambio, se le afeó su mal disimulada linealidad, su falta de cooperativo y su multijugador escaso. Otro dato significativo fue la desaparición de la famosa cuenta atrás, que casi llegó a ser debate nacional.

El propio sistema operativo de Xbox One también ha sufrido cambios este 2016. Todo ha sido reordenado para que podamos acceder de manera directa a nuestra biblioteca o el Store de juegos. Los logros ahora cuentan con un ranking cada vez más completo.

El terreno social se expande sobremanera con la creación de clubes, donde podemos encontrar a usuarios que estén jugando a lo mismo que nosotros y organizar partidas en sencillos pasos. Las mejoras también son internas, pues la fluidez entre secciones y la estabilidad de las descargas y partidas online es cada vez más notorio.

Y llegamos a la guinda del pastel, Xbox One S. Las ediciones Slim suelen tener cierta mala fama de ser un mero cambio estético y ya. Xbox One S ha ido mucho más allá.

Un 40% más pequeña, botones físicos en su estructura, mando con bluetooth, puerto HDMI 2.0 (el de Xbox One original e de 1,4), resolución 4K HDR+, fuente de alimentación interna, lector Blue-Ray 4K y , como pijadita, soporte vertical. Todo ello con un precio inicial de 399€. Entre eso, y la rebaja de la Xbox One original a 189€, Microsoft se marcaba su all in particular para ir con todo en este mercado de finales de 2016.

Xbox One S tiene la misión de mantener en una posición digna a Microsoft durante 2017, hasta que en navidades llegue a nuestras manos Project Scorpio. De la proclamada por los de Redmond como “consola más potente de la historia” solo conocemos algunos datos internos, pero su físico es todavía un misterio. Tras lo logrado por Phil Spencer en estos años, la expectación es máxima. No es para menos.