Análisis de Alpaca Ball: Allstars para Nintendo Switch

Déjate de Messi, Ronaldo o Pepe. Esos son muertos de hambre al lado de los jugadores que veremos en este análisis de Alpaca Ball: Allstars.

Hoy os traemos un juego muy especial. Tal vez no sea el pináculo de la potencia gráfica, o una oda a la jugabilidad. No, los tiros no van por esos lados, sino por toda la escuadra. Porque en este análisis de Alpaca Ball: Allstars juntamos dos de las mejores cosas que ha dado la naturaleza: las alpacas y el fútbol. Olvídate de FIFA, Mario Strikers o el mitiquísimo Sports Head de Minijuegos. Aquí vamos a ver alpacas pegarse de hostias por meter un balón en la portería.

El esternocleidomastoideo más poderoso

Vamos a situarnos, Alpaca Ball: Allstars nos ofrece dos modos diferentes, la campaña y partida rápida. Empecemos por la aventura que nos ofrece este título, la cual nos llevará por diversos lugares de Sudamérica y Europa para convertir a nuestra querida alpaca en una campeona mundial en este conocido deporte. La trama en sí es sencilla, ya que este modo sirve de pretexto para visitar todos los escenarios disponibles y jugar con todo tipo de condiciones, desde diferentes tipos de balones hasta potenciadores.

Porque la gracia de este juego está en eso, su jugabilidad. No nos vamos a centrar en este análisis ni en su apartado gráfico, algo simplón pero colorido, ni en el sonido, que a veces se vuelve repetitivo. No, la magia de estas alpacas está en la locura que es cada uno de sus partidos. A lo mejor te preguntas «Isaac, ¿cómo consiguen pegarle al balón con sus pezuñas?». Bien, querido amigo lector, las alpacas son demasiado buenas para usar sus patas, ellas utilizan su cuello. Su potente y alargado cuello.

De esta manera, pegarle al balón se convierte en algo caótico, ya que a lo mejor quieres darle para adelante y de repente tu alpaca da un giro de cuello con una técnica maravillosa para anotar un gol en propia. No te preocupes, es normal al principio. Con un poco de práctica conseguirás que tu querido jugador peludo dirija el balón a donde sea, como sea y dónde sea. Alpaca Ball: Allstars ofrece, en este sentido, algunos movimientos diferentes, aunque son bastante escasos. Por ejemplo, la técnica más difícil es la patada poderosa, la cual saltas y cuando estás por encima del balón vuelves a presionar el botón de salto, mandando un zambombazo que deja al resto de jugadores rezando a San Francisco de Asís para que no les dé.

Locura total en un campo de batalla

Aunque creas que esto va de marcar goles, la realidad es bien diferente. Este juego es como la selva, o comes o te comes. Para sobrevivir en este campo de batalla necesitarás toda la ayuda posible. Y he de decir que no deberías buscarla en la máquina, ya que a veces demuestra lo idiota que es. Aunque claro, no debería pedirle tanto a unas alpacas, demasiado que saben hablar y organizar mundiales. Lo mejor que puedes hacer es juntarte con hasta ocho colegas para disfrutar de este Humor Amarillo versión alpaca, o con tu compi de piso para ayudarte en el modo Trayectoria.

Porque sí, hay que marcar goles para ganar, pero la cantidad de condicionantes que puede haber es como estar en el Grand Prix esquivando la vaquilla mientras construyes un castillo. De primeras están los potenciadores, los cuales aparecen de forma completamente aleatoria otorgando diferentes poderes, como hacer del cuello de la alpaca parecido a una jirafa o dar efecto al golpeo. También, si nos va el rollo masoquista, podemos modificar el tipo de balón, optando por cosas como disco de hockey, un dado o incluso una bomba. Para aquellos que quieren meter fuego a un agujero.

La joya de la corona está en las partidas de ocho alpacas. Aquí sí que es muerte y destrucción, ya que la cantidad de alpacabolistas que hay en el campo invitan a meterse de hostias entre ellas. Ya os digo, no os sorprendáis si veis alguna volando a la luna, es completamente normal en los lances del partido. Aunque sí que he de admitir que me pierdo mucho, ya que no hay ningún indicador sobre tu alpaca. Como tenga los mismos colores que tu equipo, apaga y vámonos.

Ahora bien, algo que no me ha gustado es, simplemente, que parece que la suerte tiene un papel capital en los partidos. Sobre todo si se juega solo. La máquina es demasiado tonta, marcándose goles en propia. Además, la sensación es que no importa que manejes completamente todos los movimientos, que necesitarás algo de fortuna para vencer, sobre todo en dificultades altas.

Fútbol espectáculo versión alpaca

Como ya he dicho anteriormente, Alpaca Ball: Allstars nos trae una fusión loca pero entretenida entre fútbol y alpacas. Aunque es un juego simplón en casi todos sus apartados, ese mix aderezado con un poco de demencia consigue que el cóctel sea muy entretenido, sobre todo con amigos. Tiene suficientes alternativas para los partidos para ofrecer variedad en cada uno de ellos, algo que es de agradecer, pero que en algunos casos, como la pelota de playa, puede llegar a ser frustrante hacer gol.

Eso sí, el mayor lunar visto en este análisis de Alpaca Ball: Allstars es la carencia de modo online. Un juego de este estilo, tan enfocado en hacer el gamba en un partido de fútbol con una alpaca debería tenerlo, es delito. Aunque si quieres disfrutar del deporte rey de forma diferente y caótica, puede que este sea tu juego. Sobre todo con amigos.

Análisis de Alpaca Ball: Allstars para Nintendo Switch
Nos gusta
La locura de cada partido.
Variantes suficientes para entretener.
Puede mejorar
La falta de opciones online.
La IA es demasiado tonta.
El modo Trayectoria es corto y después de eso, sólo queda jugar.
6