Puede que no sean motos voladoras, pero las que vais a ver en el análisis de FutureGrind para Nintendo Switch son igual de alucinantes.

Hay algo que tengo que reconocer: rehuyo como de la peste casi el 90% de los juegos que tengan ruedas de por medio. Hay algunos que disfruto más, otros que menos, pero en cualquiera de los casos voy a acabar mordiendo el polvo. Pero cuál sería mi sorpresa al enfrentarme al análisis de FutureGrind y encontrarme algo así.

De 0 a motorista

Rompiendo mi línea de pensamiento, FutureGrind no iba de carreras. Iba de trucos. No trucos de códigos, sino de hacer virguerías en el aire, pero con un componente más: aguantando el equilibrio como buenamente se puede, saltando de raíl en raíl.

Ahí es nada. FutureGrind no narra una historia per se. Nos pone en la piel de un deportista que quiere hacer sus pinitos en el mundo de las acrobacias. Así, paso a paso, rueda a rueda, iremos avanzando hasta llegar a lo más alto gracias a diferentes mánagers… o no.

Análisis de FutureGrind

Y es que el título, además de esta historia comodín, cuenta con una subtrama que se va desvelando poco a poco conforme avancemos. No esperéis tampoco grandes diálogos, ni extensa verborrea, simplemente es un recurso para hacer el juego un poco más largo. Pero oye, no puedo decir que cuando te lo encuentras de buenas a primeras no resulta interesante.

Ponte el cinturón, protege tu vida

Por lo tanto, si contamos con una historia más bien flojilla, el peso del juego debe recaer en su jugabilidad. Lo cierto es que esta no tiene mayor misterio: ten agilidad visual para ir saltando de raíl en raíl, haciendo virguerías de por medio para cumplir misiones y hala. Fácil, sencillo y para toda la familia.

Pues de eso nada, esto es como dejarse los dientes en el suelo cuando quiers aprender a patinar. Los controles son más fáciles que nada, pero es que como es normal, la cosa se va complicando. Menuda lata si fuera al contrario. Así que además de saltar en raíles, toca que las ruedas de la moto sean del mismo color que las barandillas si no queremos que nuestra moto explote y acabemos calcinados en el suelo.

Y si ya hemos dominado esto y creemos que lo tenemos, van y nos cambian de moto. Ahí, a maldad. Así podemos encontrarnos desde una cuya rueda superior sea como Superman y la Kriptonita. Sí, haciendo que explotemos al menor roce de esta con el entorno. Un ejemplo sería una que cambia el color de sus ruedas al salto, dejándonos los ojos descolocados y un cadáver en la pantalla.

Análisis de FutureGrind

Lo digo nuevamente: el juego te va a querer pillar de improvisto con mil cosas. No al estilo de Rage in Peace, claro, sino añadiendo y quitando constantemente elementos. Las motos ya las hemos nombrado, pero a eso súmale bolas propulsoras, saltos milimétricos y auténticas trampas mortales en formas de raíles muy pegados.

¿Sinceramente? Es tremendamente adictivo. No puedo negar que me he tirado mis buenos minutejos para pasar alguna que otra fase que se me había quedado atascada. Y es que soy lentita de reflejos, qué se le va a hacer. Por suerte, estas no son muy largas, pudiendo sobrellevarse de buena manera.

Esto, como es entendible, es una espada de doble filo. Los escenarios no son lo suficientemente largos como para desesperarte. Pero esto lleva a que el juego se pueda pasar con bastante rapidez si somos hábiles, conociéndolos al dedillo tras unas cuantas horas. Aunque no son pocos los retos de cada escenario, todo hay que decirlo.

Una moto del futuro que hasta Akira querría

Vale, puede que a tanto no llegue, pero el estilo visual de FutureGrind es bastante apañado para el género. No es la última vanguardia en cuanto a estilo se refiere, pero está guay. El diseño de las motos, que en un principio puede parecer raruno, se hace más y más interesante conforme vamos desbloqueando más y más.

En los escenarios, por su parte, lo que más tiene que llamar la atención son, evidentemente, los raíles. Sin embargo, no podemos decir que en lo que se refiere a fondos esté falto de ellos. Tiene sus contrastes, como entre zonas de playa con colores vivos y lugares nevados donde se respira quietud. En general, salvo las zonas de nieve que pueden dar problemas con los raíles blancos, saben equilibrarse para no superponerse a los elementos principales.

Análisis de FutureGrind

La música, por su parte, podría decir que es lo que se llama “maquinera”. Es la típica de estos géneros de juegos con fases rápidas. Acompaña bastante bien y le da el toque adecuado para dar ambiente futurista al conjunto del juego. Sin embargo, al cabo de unas cuantas muertes la vas a poner en segundo plano. Ni le echarás cuenta, nada nuevo bajo el sol.

Conclusiones del análisis

FutureGrind es un título entretenido y rápido jugablemente. Invita a dar lo mejor de sí en lo que se refiere a reflejos y capacidad visual. Las variantes en lo que se refiere a motos y misiones sabe compensar de forma positiva tanto la falta de variedad en las acrobacias como la reutilización de varios escenarios para darle más vida al juego.

Puede venir la mar de bien cuando se quiera desconectar un rato de juegos más exigentes mentalmente. Sabe enganchar lo necesario para ello.

 

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Análisis de FutureGrind para Nintendo Switch - Esta moto va sola
Ágil, rápido y divertidoFases de duración adecuadaSub-historia entretenida
A la larga, te acabas aprendiendo los escenariosFalta de variedad en acrobacias
7Nota Final
Diversión7.5
Jugabilidad7
Gráficos7
Sonido6.5
Puntuación de los lectores 0 Votos
0.0

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