análisis de Monster Jam Steel Titans 2

Análisis de Monster Jam Steel Titans 2 para PC

Si te aburren las carreras tradicionales, en este análisis de Monster Jam Steel Titans 2 descubrirás que aplastar también mola.

El menda aquí presente no es que idolatre los juegos de conducción. Puedes darme un Gran Turismo o un Forza que me hará la misma ilusión que un pañal a un niño pequeño. Pero si el enfoque es distinto… Puede que la cosa brille, algo que indagaré en el siguiente análisis de Monster Jam Steel Titans 2.

 

La vuelta de una tradición noventera

Monster Jam Steel Titans salio hace un par de años y tenía como objetivo recuperar las experiencias vividas por aquel programa «yankee» de 1992. Ver un todoterreno de ruedas inmensas y ver como en un estadio dejaba todo elemento más plano que las cuestas de Vigo es algo que nadie diría que no mola.

En el terreno videojugable hemos tenido bastantes traducciones. La cosa empezó fuerte en el año 2002, con la serie Monster Jam (a secas) que tuvo entregas anuales hasta 2016, donde un para nada exitoso Crush It! bajaría el telón definitivamente… Hasta 3 años después.

Pero no podemos olvidar la ardua labor de Motorstorm. Esta saga exclusiva de sistemas de Sony nos dejaba en las manos carreras multitudinarias con todo tipo de vehículos. Es innegable que los juegos de Evolution Studios bebieron mucho de la Monster Jam, pero tras Motorstrom RC no hemos vuelto a tener señales de vida de la franquicia.

No obstante, este primer acercamiento de Monster Jam Steel Titans fue algo frío, quedando en un juego bastante corto en todos los aspectos y que rápidamente paso al olvido. Sin embargo, la segunda entrega viene con una intención más centrada y con ideas más efectivas.

Análisis de Monster Jam Steel Titans 2 para PC
La variedad de vehículos de la que dispone el juego es asombrosa.

El gusto sabrosón de los juegos arcade

Los que tenemos ya ciertos años en la espalda vivimos con ahínco y emoción el auge de las máquinas arcade. Competir por puntos a cambio de nuestra paguita se convirtió en una rutina que abrazamos sin muchos miramientos.

Este videojuego recupera en parte esa esencia, donde puntuar impera más que cualquier otro objetivo. Aunque Monster Jam Steel Titans 2 tiene a bien ofrecer infinidad de modos y todos muy variados, la esencia incide en que nuestras piruetas, destrucciones e ingenio son la clave para progresar en el videojuego.

Así pues, teniendo un escenario semiabierto como punto neurálgico, tendremos que ir accediendo a las siguientes pruebas y torneos, con con afán de ir desbloqueando más coches y mejorarlos con los citados puntos.

El mismo consiste en una colina con diferentes puertas y puntos de interés. Hay easter eggs, algunas zonas interactivas pero poco más. Al final sirve como puente de transición a cada prueba sin mucho más interés, lo que es una pena porque se podría haber explotado mucho más.

Cuanto más alto sea el indicador de combo, mejores bonificaciones de puntos obtendremos cuando este se acabe.

Amando las dos tracciones

La principal característica de controlar un Monster Truck reside en que usa las dos tracciones. A través del mando, tendremos que hacer uso de ella con los dos sticks, sirviendo el izquierdo para la delantera y el derecho para la trasera. Obviamente, no hay control de cámara, por lo que aquí se vienen los líos.

Muchos vendréis acostumbrados a los juegos de carreras tradicionales y usar el stick derecho para mover las ruedas en vez de la cámara os va liar en los primeros compases. Es típico dar una curva, girar el stick para centrar el punto de visión de forma instintiva y que el bólido se vaya a tomar viento por un giro brusco del eje trasero.

Por suerte, eso está más que estudiado. Los «monstrencos» pueden recuperarse si giramos ambos stick en círculos, irguiéndose con una sinuosa voltereta que además, nos inyectará una buena dosis de puntos. Una vez le cojamos el truco a operar con los dos ejes, entenderemos el potencial que atesoran nuestros vehículos.

Por ejemplo, si giramos a la vez los dos en una curva con un mínimo de precisión, el vehículo podrá inclinarse sin perder velocidad. Otro sería cuando cogemos una rampa con mucha velocidad, donde el vehículo realizará unas cuentas volteretas en el aire si empujamos ambas palancas de los sticks hacia atrás.

Monster Jam Steel Titans 2 nos permite experimentar con los sticks, siendo algo confuso de entrada, pero bastante satisfactorio al poco tiempo que le cojamos el tranquillo.

Los torneos nos enfrentarán a diferentes pruebas de uno contra uno. Ganar se traduce en montones de experiencia para subir rápidamente de nivel.

Un mundo donde las físicas lo es todo

Conducir semejantes bichos tiene que sentirse poderoso. Pues bien, Monster Jam Steel Titans 2 nos pone en bandeja unas sensaciones algo extrañas. Es cierto que notamos el peso coherente de tales bestias de metal, incluso el vaivén del mismo cuando sufrimos agitaciones, pero su fuerza, su garra, su empuje… Noto que brilla por su ausencia.

Está bien eso de que casi todo sea rompible pero no notamos esa sensación de «absolute power» cuando atravesamos un conjunto de cajas bien apiladas o terminamos de espachurrar la carrocería de un coche en sus últimos estadios de vida. Creo que es capital en un juego de estas características transmitir al mando bien estas sensaciones, porque sino, nos quedamos ante un título de pilotaje cualquiera.

Al menos en el tema de la destrucción sí que cumple. Los vehículos sufren los golpes, desperdigando partes de su carrocería hasta quedarse en esqueletos de metal.

En cuanto a esto de sentir realismo, también falla la IA. Los contrincantes no suponen un reto demasiado complejo, es más, incluso dan la sensación de que les cae el hilillo de baba. Son lentos, hacen maniobras raras e incluso a veces se quedan parados pensando qué hacer.

Análisis de Monster Jam Steel Titans 2 para PC
Subir de nivel y conseguir puntos nos permite acceder a mejores vehículos con el tiempo. Son todos muy diferentes y buscaremos aquellos que mejor se acomoden a nuestra forma de jugar.

Con volteretas todo es mas divertido

Monster Jam Steel Titans 2 trae buenas reminiscencias a títulos del corte de Tony Hawk’s Pro Skater… Pero con semejantes bicharracos la idea es que las sensaciones se allegasen más a Destruction Derby. No es que sea la panacea en lo técnico (aunque en un PC de gama alta no bajaba de los 200 fps con todo al máximo) pero al menos se vuelve interesante cuando le cogemos el truco a la tracción doble.

Estoy seguro que a los seguidores de Monster Jam les gustará, puesto que sigue las directrices de la primera parte pero haciendo las cosas mucho mejor. Tenéis aquí contenido para rato en clave de rejugabilidad para mejorar marcas y desbloqueo de contenido.

análisis de Monster Jam Steel Titans 2
Análisis de Monster Jam Steel Titans 2 para PC
Me gusta conducir el caos
Un título irreverente que hará delicidas entre aquellos que aman amasar puntos mientras hacen cabriolas de infarto y destrozan todo a su paso. Eso sí, si buscas simulación real, este Monster Jam todavía está muy lejos de ofrecer al detalle aquellos programas de los 90.
Cunde
La libertad de superar las carreras buscando nuestro propio camino.
La tracción doble es muy divertida cuando se le coge el punto.
Un trayecto largo de recompensas y desbloqueo de nuevo contenido.
No Cunde
Traducción al castellano más desastrosa, imposible.
Se le notan demsiado las aristas en lo técnico.
La IA es demasiado imbécil en algunas ocasiones.
7
Paso que arraso