En GuiltyBit te traemos el análisis de Need for Speed: Payback

Bienvenidos a Valle Fortuna. Ya rugen los motores, el nitro está cargado y los pilotos más bocazas están al volante. En GuiltyBit te traemos el análisis de Need for Speed: Payback. Abróchate el cinturón y agárrate que vienen curvas.

Need for Speed: Payback llega tras dos años de hibernación. La saga se ha tomado un descanso de un añito para traernos un producto más conseguido. ¿Lo habrá logrado? Vamos con el análisis de Need for Speed: Payback.

Una historia de venganza y velocidad

Está claro que esta entrega mantiene el espíritu de la saga al cien por cien. El ambiente callejero, las bandas de pilotos con más ego que Kojima, y los típicos cochazos. La gran diferencia es que en esta ocasión se nos presenta una experiencia más cinematográfica. La historia nos lleva a Valle Fortuna, una ciudad ficticia inspirada en Las Vegas. Nos ponemos en la piel de 3 jóvenes pilotos que forman una banda. Su objetivo es robar un supercoche con una tecnología innovadora y secreta.

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La banda protagonista, cada uno experto en un tipo específico de carreras

Obviamente, algo saldrá mal. Nuestros protagonistas serán traicionados y todo se irá al traste. A partir de aquí tendremos que pasar a trabajar para el mismo hombre al que pensábamos robarle el coche. Como su nombre indica, Need for Speed: Payback es una historia de venganza. Tendremos que volver a empezar desde abajo, hacernos un nombre en la calle y vencer a las bandas urbanas. Nuestro objetivo será correr en La Carrera de los Forajidos. Donde, por lo visto, compiten los mejores pilotos de toda Valle Fortuna. Así nos acercaremos a La Casa, una organización que controla toda la ciudad, y artífice de nuestras desgracias.

Bajo esta temática, NFS: Payback, nos ofrece algo más que simples carreras. Disfrutaremos de demoledoras misiones cargadas de acción. Tendremos que asaltar convoyes en plena autopista, vérnoslas con los matones de la casa o escapar de un ejército policial armado hasta los dientes. Las persecuciones, ya sea huyendo de la poli o de los matones de la casa, serán impresionantes. Tendremos coches especialmente preparados para estas situaciones, duros como rocas, y podremos destrozar a nuestros perseguidores. Aunque, eso sí, tanto polis como matones tienen sus ases bajo la manga para acabar con nosotros. Por desgracia, estas misiones son escasas, y se diluyen entre las cientos de actividades y carreras convencionales que nos ofrece el juego.

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Las persecuciones serán los momentos más espectaculares del juego

Un porrón de contenido y coleccionables

Hablando de contenido, NFS: Payback añade mucho pero innova poco. Solo la campaña nos puede durar entre 15 y 20 horas. Pero si somos de esos jugadores a los que les duele ver el mapa lleno de objetivos incompletos, este título nos dará para muchísimas horas de juego. A lo largo y ancho del mapa de Valle Fortuna tendremos tropecientas actividades que completar, aunque muchas de ellas os serán familiares. En primer lugar tendremos 4 tipos de desafíos dispersos por todo el mundo; carreras de sprint, controles de velocidad, zonas de derrape y saltos.

Por otro lado, el mapa estará salpicado de pilotos errantes pertenecientes a las diferentes bandas. Estos corredores estarán divididos por niveles y categoría de vehículo (carrera, derrape, todoterreno…) al irlos venciendo desbloquearemos enfrentamientos con miembros de mayor rango. Por último llegaremos a sus líderes y podremos retarlos.

Los coleccionables también hacen acto de presencia en NFS: Payback. Distribuidas por todo el entorno hay 100 fichas de casino que tendremos que encontrar. Tranquilos son lo suficientemente grandes y llamativas como para verlas desde el coche. Por otro lado tendremos que encontrar 30 carteles publicitarios y atravesarlos con nuestro coche. También tendremos que encontrar 19 gasolineras por todo el mapa, que nos servirán como punto de viaje rápido. Sin embargo, el elemento coleccionable más interesante son los coches de desguace, sin ninguna duda. Al derrotar a ciertos corredores nos darán pistas sobre piezas de coches desperdigadas por el mapa. Tendremos que comparar las pistas que nos dan con el mapa general para encontrarlos.

Los coches de desguace constan de 4 o 5 piezas que tendremos que buscar para poder montarlos. Son, en su mayoría, modelos icónicos, como el Volskwagen Beetle. Pero eso no es todo. Estos coches son los que más capacidad de mejora tienen. Es decir, admiten muchas más mejoras de rendimiento que los coches de concesionario. Así que podremos convertirlos en auténticas bestias de la carretera. Normalmente los encontraremos en zonas del mapa de “difícil acceso”, en terreno elevado al que, normalmente tendremos que acceder dando un buen salto. Nada que un buen todoterreno no pueda solucionar.

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Los coches de desguace podrán convertirse de chatarra a autenticas bestias de la carretera

Las Speed Cards: sistema de mejora y progresión

Para que entiendas bien esto tenemos que hablar del sistema de mejoras de NFS: Payback. Puede que estés familiarizado con la saga, pero por si acaso te explico cómo va en esta entrega. El nivel de los coches va entre el 100 y el 399, dicho nivel irá aumentando a medida que instalemos nuevas piezas. El problema es que hay coches cuyo nivel máximo es menor al 399, y por muchas mejoras que instalemos no pasará de ese tope. Por ejemplo, el Land Rover: Defender que te mostramos aquí abajo tiene el umbral de mejora en 300, no podrá pasar de ahí.

Los coches de desguace se pasan dicho umbral por el forro, y podemos mejorarlos hasta alcanzar el 399. Además, al montar un coche de desguace podremos elegir para que categoría de competición queremos fabricarlo. (Carrera, derrape, todoterreno, aceleración o huida). Dependiendo que categoría escojamos el coche tendrá ciertas configuraciones de serie. Así que, podemos convertir un Beetle en una bestia del desierto de 3 metros de altura, o un Chevy Bel-Air en un bólido de la aceleración.

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Este Land Rover Defender no podrá pasar del nivel 300, por ejemplo.

Dicho esto, toca hablar de la mecánica de mejora de NFS: Payback.  Los talleres de tuneo, dispersos por todo el mapa, nos ofrecerán diferentes Speed Cards. Estas cartas equivalen a distintas piezas, y se renuevan cada diez minutos. Cada coche tiene seis piezas a mejorar; transmisión, escape, turbo, ecu, bloque y culata. Además de las características básicas que ofrezca cada pieza, algunas de estas Speed Cards, ofrecerán bonificaciones especiales a distintos parámetros. La capacidad de nitro o de salto son algunas de ellas.

Para aprovechar al máximo estas características tendremos que jugar con las marcas de las piezas. Existen 5 fabricantes diferentes, Carbon, Chidori, Americana, Outlaw y Nextech. Cada uno de ellos se especializa en un parámetro concreto, y cuantas más piezas del mismo fabricante tengamos instaladas bajo el capó, mayor será el multiplicador de mejora.

Las tiendas no serán el único lugar donde podemos obtener Speed Cards. Al completar con éxito un evento de competición, ya sea de todoterreno, carrera, derrape, aceleración o huida, obtendremos una carta aleatoria. En caso de que no nos interese podemos venderla o canjearla por una ficha. Cuando reunamos tres fichas podemos intercambiarlas en la tienda por una carta al azar.

Siempre hay sitio para el tunning más hortera

La personalización y el tuneo también estarán presentes, como era de esperar, aunque las opciones no son demasiado variadas. Como siempre, podremos cambiar faldones, alerones y demás piezas. Así como llenar nuestro coche de vinilos y pegatinas horteras. También podremos instalar neones, cambiar el sonido del claxon y otras horteradas varias, dignas de poligonero de 2007.

Para desbloquear las mejoras (según se mire) estéticas de nuestros bugas tendremos que cumplir ciertos requisitos en el modo libre. Por ejemplo, para desbloquear los alerones tendremos que conducir a una velocidad de 314 km/h. Para desbloquear el parachoques delantero tendremos que realizar 8 derrapes de 8 segundos de duración. Cumpliendo estos objetivos varios podremos volver a nuestros garajes y instalar las modificaciones. Hablando de los garajes, tendremos uno de manera gratuita nada más empezar, pero hay tres más distribuidos por el mapa. Estos podremos comprarlos para acceder a más espacio para almacenar nuestros bólidos.

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GuiltyBit no podía evitar presumir de bólido en las calles de Fortune

El apartado técnico

En cuanto al apartado técnico, NFS: Payback cumple con nota. No llega a destacar, ni a desbordarnos visualmente, pero luce bastante bien. Entornos abiertos y bien iluminados, y texturas de los coches muy cuidadas y acabadas. Si tenéis en mente la anterior entrega de NFS pueda que os parezca que el apartado gráfico ha dado un paso atrás, pero no. Lo que pasa es que su predecesor jugaba con ventaja. Se desarrollaba casi en su totalidad en entornos oscuros y aprovechaba eso a su favor. Tiraba sobremanera de suelos mojados, aberración cromática y distorsiones, dando la falsa sensación de tener una calidad gráfica muy superior. Sin embargo, esta entrega luce unos gráficos mucho más “limpios”. Los enormes desiertos, las carreteras de montaña y las callejuelas de ciudad están muy bien recreadas. Además, hasta los vehículos civiles que circulan por ahí son modelos reales con acabados muy aceptables.

En cuanto la jugabilidad pura y dura, hay algunas pegas. La IA es injusta y “tramposa” en muchas ocasiones. Habrá momentos en los que los coches enemigos pegarán acelerones dignos de enmarcar, y desaparecerán de nuestra vista. Es casi como si saltaran al hiperespacio. No hablo de meter el nitro y desmarcarse, sino de momentos en los que parece que estamos compitiendo con aviones a reacción. Además, juegan muy sucio. En carreras de 8 participantes, en las QUE SE SUPONE, que son todos contra todos, muchas veces nos harán bloqueos entre dos para que otro se ponga en cabeza. Eso sí, todo bien disimulado con un “oportuno” accidente.análisis need for speed payback

En resumen, Need for Speed: Payback es un buen juego de conducción arcade. Si te apetece pisar un rato el acelerador lo pasarás bien. Eso sí, puede llegar a resultar monótono y la IA puede ser más pesada que un dolor de muelas. Si quieres echarte unas risas échale un ojo a nuestro gameplay comentado.

Análisis de Need for Speed: Payback para PlayStation 4
Lo mejorLa cantidad de cosas por hacerLos coches de desguaceLa duraciónLas misiones de persecución y acción
Lo peorLa IA, es tramposa e injustaLos eventos de competición pueden resutlar monótonos
7.5Venganza y velocidad
Gráficos8
Sonido7.5
Diversión7.5
Jugabilidad/Contenido7.5
Puntuación de los lectores 2 Votos
8.5
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