análisis de Partisans 1941

Análisis de Partisans 1941 para PC

Rusia ha sido invadida y debemos salvar a la Madre Patria. Con este análisis de Partisans 1941 no dejaremos impune a ningún nazi.

La mayoría de los juegos de la segunda guerra mundial nos colocan en una posición clara. Somos los aliados, un poderoso ejército que ha venido a Europa de la mano del tío Sam para poner a los nazis en su sitio: la tumba. Sin embargo, ver el conflicto desde otra perspectiva se hace difícil en el medio del videojuego. Por suerte, los chicos de Alter Games han querido abordar un tema pocas veces visto antes: la mecha de la revolución rusa ante los primeros compases de la invasión alemana. Como ya os contamos en las primeras impresiones, Partisans 1941 nos pone en la piel de un comando de rusos rebeldes que tocarán las pelotas a los nazis durante los primeros años del conflicto. Pasad a leer el resto del análisis de Partisans 1941, que os contaremos cómo es con pelos y señales.

Rusia ya tenía fama de dura en los años 40

Juegos como Call of Duty nos dejaron controlar a la facción rusa pero ya cuando el conflicto estaba en su máximo apogeo. No voy a negar que era todo un gozo eso de recuperar Stalingrado o invadir Berlín para colocar la bandera soviética en el capitolio, pero Partisans quiere ahondar en un momento donde no existía épica ni batallas a grandes escalas. En 1939 estalla el conflicto y Alemania no tarda en invadir a sus países vecinos. En el caso de Rusia, Varsovia fue de las primeras zonas en ser invadida y la cosa continuó hasta diciembre de 1941.

Partisans nos coloca en esa franja de tiempo, con los nazis gobernando pequeños pueblos de Rusia y estableciendo instituciones como la Polizei, formada por jóvenes rusos que ejercían de policía militar. La trama toma partida con el Comandante Zorin, un ex militar capturado y enviado a un campo de concentración. Usando su ingenio, consigue huir y conoce a dos jóvenes en su misma tesitura. Juntos, formarán la primera chispa de la resistencia, los partisanos. Poco a poco, su fama se irá incrementando y más personajes se sumarán a nuestra causa. Podremos controlar hasta un total de 8 individuos, cada uno ducho en una serie de habilidades y artimañas.

La cosa irá de menos a más. Mientras los partisanos actúan de mosca cojonera a los nazis, el ejército rojo marcha a la defensa. Llegará un punto en que ambas facciones llegarán a un nexo común, pasando de ser defensores a atacantes y llevando el conflicto a las mismas puertas de la Alemania profunda. Partisans es todo un ejemplo de historia, contando el sufrimiento del pueblo soviético desde un punto más cercano y dejando claro sus valores de camadería, honor y fuerza de voluntad ante un gigante inmutable.

Aunque podemos liarnos a tiros en cualquier momento, el juego nos predispone al sigilo.

Estrategia táctica al estilo Dawn of War 2

Aunque veo mucho paralelismo -de hecho, su campaña de publicidad se centró en eso- con Commandos, yo encuentro más similitudes con la saga de Relic de la franquicia de Warhammer 40.000. La gestión del equipo, el uso de coberturas o las habilidades especiales propias me hacen rememorar muy fuerte ese juego. Es cierto que coge algunos elementos de los últimos juegos de RTT, como la pausa para programar acciones, los conos de visión enemigos o el predomino de técnicas sigilosas para avanzar. Sin embargo, todo esto conforma un cóctel que añade muchas capas de experiencia, haciendo de Partisans un producto más complejo -y difícil- que los citados ejemplos.

Y es quizás ahí el fallo que le veo al juego. Intenta abarcar tantas subcapas de la jugabilidad que al final el jugador no acaba explotando todo como debería. Que si hay que avanzar sin que te detecten, mientras tienes que saquear casas, tener en cuenta las coberturas, usar el tiempo muerto para hacer habilidades a la vez sin que te descubran… Es un juego que requiere paciencia, como es obvio, pero también una cantidad abrumadora de horas de dedicación. No es tan fácil, de primeras, como empezar una misión y tirar para adelante, improvisando, como puede suceder en Desperados III. Lo común en Partisans es tener que usar «save scum» a cada nueva acción que hagamos, puesto que siempre se nos escapará algo que terminará en un error fatal.

Porque claro, somos una recua de hombres y mujeres mal equipados contra el ejército más poderoso de la Tierra en ese momento. Si nos descubren, lo típico es que un montón de soldados armados hasta las trancas nos acribillen y toque cargar partida. Hay métodos para curarse, pero como en todo RTT o TTS, la muerte es casi permanente.

Tenemos que ser muy cuidadosos con el equipo de cada personaje. Las armas funcionan con sistema de rarezas como si fuese World of Warcraft y la munición más de lo mismo.

Hay que comer, joven camarada

Otra diferencia importante que vemos en Partisans frente al resto del género reside en su punto nexo para descansar. Otros RTT simplemente nos sueltan un escenario tras otro, pero aquí, tras cada fase principal volvemos a un campamento donde seguiremos jugando. Esta pieza es vital para el desarrollo de nuestros partisanos, pues aquí podremos enseñarles nuevas habilidades, gestionarles bien el equipamiento y realizar tareas igual de importantes. Hablo de, por ejemplo, construir una clínica para tratar sus heridas post combate, o ir a recolectar alimentos para que su moral y parámetros estén lo más altos posibles.

Tal es así, que el campamento se divide en días de trabajo. Cada día podremos asignar a los personajes a diferentes tareas, las cuales ejecutarán mejor en función de sus habilidades. Algunos son más aptos para tender emboscadas y robar materiales a los nazis, otros lo son para ir a pescar… Al jugador le tocará ir descubriendo las aptitudes de cada uno para sacar el mejor provecho posible al tiempo. Obviamente, con un campamento repleto de recursos, la moral y la calidad de nuestras tropas será inmensamente mejor que en el escenario contrario. Así que esta parte es indispensable de intentar gestionarla lo mejor posible para que las misiones no sean más complicadas de lo que ya son de por sí.

análisis de Partisans 1941
Si los enemigos sospechan de algo, darán la alarma y nos buscarán hasta debajo de las piedras. Cualquier error se paga y de forma muy cara en Partisans 1941.

Que los nazis paguen haber invadido nuestra patria

Partisans 1941 es un excelente RTT al que igual le sentaba bien no abarcar tanto qué hacer en las misiones. Esa obsesión con ser tan profundo es igual su mayor pecado, pero fuera de eso estamos ante un título muy robusto, desafiante y con una visión refrescante de un conflicto más que refrito en el medio.

Gustará más al fan de la gestión que al que venga en la búsqueda de un Commandos con todas las de la ley.

análisis de Partisans 1941
Análisis de Partisans 1941 para PC
Nazi muerto, abono para mi huerto
Partisans 1941 es un excelente juego de estrategia táctica que puede confundir a quien venga buscando un Commandos. Es una experiencia profunda, demasiado a veces, pero con una ambición entendible.
Cunde
La visión de los partisanos del conflicto de la invasión nazi.
Escenarios repletos de posibilidades para avanzar a nuestro aire.
Personajes muy carismáticos, nos engancharemos a sus idas y venidas.
No Cunde
Exige muchísima paciencia y jugar poco a poco, los errores se pagan muy caros.
Puede abrumar su nivel de opciones de equipamiento y habilidades.
Algunos bugs menores que de vez en cuando pueden fastidiarnos.
8.2
смерть нацистов