Análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days para PC

Enciendo el ordenador, escribo un análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days, lo publico. Pongo en marcha el ordenador, escribo un análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days, lo publico. Enciendo el ordenador… Y así hasta el infinito.

Antes de ponerme a fondo con este análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days os traje mis primeras impresiones tras probar un poco el juego. Si lo habéis leído, veréis que no le pedía demasiadas cosas a Big Games para que me gustará un poco más. Pues no os podéis imaginar el chasco que me he llevado. Sinceramente me parece una lástima, pero no hay mucho más jugo del que ya saqué. Aunque me quedo pensando que no todo está perdido.

análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days

Si bien es cierto que todo apunta a que Reservoir Dogs: Bloody Days recibirá más contenido después de su lanzamiento, no podemos valorar algo en base a posibilidades. Lo que ofrece ahora Big Games es una sucesión de más de lo mismo. Que sí. Que el juego va de ladrones y no hay demasiadas variables para un atraco, pero podría adornarse de alguna manera. Además, como ya os expliqué (arriba está el enlace, culpables), esto no tiene casi nada que ver con la película.

A lo mejor yo lo veo todo muy sencillo, pero no hubiera estado de más enlazar los niveles de alguna manera. Una breve historia, algo que nos recordara al trabajo de Tarantino más allá de la sangre y los nombres de los personajes. Pues no. Aquí todo va de vaciar cargador tras cargador sobre nuestros atacantes. Y no digo que no sea divertido, pero puede acabar siendo aburrido, como todo exceso. Cómo cambiaría el ritmo del juego que alguno de los golpes fuera a base de sigilo. Buscando el camino perfecto sin ser visto.

Su mejor baza es su peor condena

Así de profundo me pongo, porque la mecánica del rebobinado me ha parecido de lo más interesante. El problema es que Big Games no ha encontrado una mejor manera de aplicarla y el sabor final es agridulce. Os explico en un momento cómo funciona y los fallos que yo le veo. Reservoir Dogs: Bloody Days es un juego cooperativo para un solo jugador. Eso, trasladado a la acción, significa que tenemos a nuestra disposición dos personajes (o más). Uno de ellos siempre hará la función de líder y marcará el ritmo del avance.

análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days

Es decir, podemos cambiar de personaje cada diez segundos o cada dos minutos, a nuestra elección. El primer problema es que si alargamos demasiado la participación de cada “Dog”, todo acaba siendo un caos. Puede pasar que aunque hagamos un movimiento perfecto con el líder del grupo, matando a todos los polis sin recibir un rasguño, todo se estropee con el siguiente personaje. Al entrar en la jugada, puede hacer que algún enemigo cambie su comportamiento. Eso significará en balas desaprovechadas en el mejor de los casos.

Como lo único que estamos haciendo es grabar los movimientos de cada uno de los personajes, aunque algo cambie en el entorno, la ejecución será la misma. La gracia está en hacer jugadas breves y avanzar en bloque. El problema es que, aunque el juego te guste muchísimo, la sensación es de estar haciendo todo el rato lo mismo. También es cierto que tú mismo eres el encargado de decidir cómo jugar y qué rol desempeñará cada uno de los personajes, pero no hay un aliciente que te empuje a probar ninguna variación.

El pique contra ti mismo como escusa para rejugar

No he hablado aún en este análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days sobre el sistema de combos y puntuación que tiene. Supuestamente es su motivación para volver a jugar cada uno de los dieciocho golpes que forman el juego. A base de encadenar muertes (evitando los NPC) y robos, iremos aumentando el multiplicador de combo para así conseguir una mejor puntuación global al final del atraco. Si nos matan, matamos a un civil o pasa demasiado tiempo entre una acción y otra, el contador se reinicia.

análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days

En un análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days tenía que haber sangre…

Conseguir puntuaciones altas nos ayudará a desbloquear nuevas armas más deprisa, aunque igualmente tendremos que pagar para poder usarlas. Con el dinero conseguido robando, nada de micropagos, no os asustéis. También iremos desbloqueando poco a poco a todos los señores de colores. Hasta que completemos la banda y podamos elegir con cual de ellos llevaremos a cabo los golpes. Uno de los detalles que me ha gustado es que cada uno de los miembros aporta un beneficio extra. Más tiempo para los combos, más dinero en los robos y cosas por el estilo.

Lo malo de todo este sistema de pique para volver a jugar una y otra vez es que su propia concepción lo desmonta. Si el juego ya se hace repetitivo jugando un atraco detrás del otro, imaginemos como sería repetir el mismo una y otra vez hasta conseguir la mejor puntuación. No digo que no haya jugadores que les pueda gustar, pero a mí no. Todos tienen la misma estructura y se hace muy pesado. Es cierto que la dificultad va en aumento, pero eso tampoco ayuda.

Un cuerpo sin alma

Reservoir Dogs: Bloody Days no es ni visualmente perfecto ni especialmente brillante en el apartado sonoro, pero tampoco tiene nada malo en ambos aspectos. Los controles son los normales para un juego isométrico y responden como deben. Da igual si prefieres teclado o mando, se puede jugar sin problemas. Tampoco he detectado ningún bug ni nada por el estilo, aunque haya leído quejas al respecto.

El problema es que toda la estructura, las ideas, el apartado técnico, todo es correcto tirando a bueno. No se le puede poner pegas o decir que algún cambio en esos campos lo harían mejor juego. Lo malo es que detrás de todo eso no hay algo que te enganche. Ni siquiera esa mecánica interesante que podría convertirlo en un título muy destacable. A Big Games le ha faltado encontrar la chispa que encendiera la mecha de la diversión.

Pero voy a insistir una vez más. No es algo irremediable. Algún otro modo de juego diferente y una estructura diferente en algunos atracos y el juego parecería totalmente diferente. Sólo de pensar en poder llevar a cabo un robo con la posibilidad de rebobinar y sin ser visto… Ojalá un DLC con elementos de sigilo para Reservoir Dogs: Bloody Days. Queda en manos de Big Games convertir un juego pasable en uno bueno.

Análisis de Reservoir Dogs: Bloody Days para PC
POSITIVOSLa idea del rebobinado es bastante interesanteTiene momentos divertidos Exigente pero accesible
NEGATIVOSSe vuelve demasiado repetitivoNecesita más variedad o nuevos modos de juego
5Nota Final
GRÁFICOS7
SONIDO6
HISTORIA/MODOS DE JUEGO3
JUGABILIDAD4
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