Assassin's Creed: Unity - Análisis PS4, Xbox One, PC

Assassin’s Creed Unity ha llevado la revolución más allá de las calles del París del siglo XVIII, y ha comenzado una guerra entre usuarios de videoconsolas, que se alinean en dos bandos muy bien diferenciados; los que se mofan de esta creación de Ubisoft por haber cometido errores de bulto en una producción de este calibre, y los que defienden a capa y espada la belleza y la jugabilidad de este título. Veamos por qué ninguno de estos grupos ni tiene, ni deja de tener la razón en este análisis de Assassin’s Creed que voy a realizar desde una de las altas atalayas de sincronización de la saga. A ver cómo bajo luego.

ARTÍCULO ANÁLISIS assassin's creed unity

¿Qué pasa con el apartado técnico del juego?

Buena pregunta. Este punto concreto del juego es tan digno de amar como de repudiar, aunque en contra de lo que dice mucha gente, el título es completamente jugable. Efectivamente, los tirones y las bajadas existen, están ahí y son más recurrentes de lo que a uno le gustaría desear en un juego que presume de ser el adalid de la nueva generación de consolas. Además, hay una buena cantidad de bugs que supongo que serán solventados por parte de Ubisoft a base de cañonazos de actualizaciones.

Lo malo de ellos es que no están escondidos en puntos recónditos de la ciudad, sino que se pueden encontrar en personajes bastante destacados de misiones, y te queda una sensación de ¿quién coño ha hecho el betatesting de esto? bastante amarguilla.

En contraprestación, hay que ser justos y decir que desde la compañía gala se ha intentado poner en escena la producción más ambiciosa de lo que llevamos de generación, y hay muchísimos destellos de calidad y buen hacer. La recreación de París es una verdadera maravilla, y me quito el sombrero ante el ejercito de grafistas, diseñadores y documentalistas que han puesto en pie tamaña representación de la capital francesa. La calidad de las texturas queda fuera de toda sospecha, y los efectos de iluminación se encargan de enlucir aún más el apartado gráfico del juego.

AC_Unity_Guillotina

De verdad, pocos juegos me han animado a pararme a ver detalles, a disfrutar callejeando fuera de misión, a curiosear por las numerosísimas casas abiertas, y eso no es solo mérito de lo bonita que es la representación parisina de Ubisoft, sino de la vida que han infundido a sus NPC. La cantidad de personajes no jugables que abarrotan constantemente les rues, y la tonelada de acciones diferentes, y aparentemente al azar, que llevan a cabo dejan una gran puerta abierta a la esperanza en esta desafortunada generación que estamos viviendo.

Ver como afeitan a un fulano, o como dos, o tres señoras se encuentran, se besan y se ponen a hablar de sus cosas con esa naturalidad, en mitad de una calle que tiene vida propia y que parece no repetirse nunca, para mí es un buen ejemplo de lo que la next gen debería ser.

Efectivamente, es una pena que la pesadumbre de la maquinaria comercial no haya permitido al elenco de desarrolladores tener un añito más, para pulir los acuciantes defectos que, de haber sido solventados, habría catapultado al apartado técnico del juego a los altares de la programación.

Vamos, que si esto se hubiese movido a 60 fps y le hubieran depurado todos los gilibugs que tiene, estaríamos hablando de un Game of the Lo que te dé la gana, sin ningún género de dudas. Aún así, me reafirmo, es un juego jugable, y ojo, disfrutable.

Polémicas a parte

Polémicas a parte, Assassin’s Creed: Unity falla en dar ese salto innovativo que tanto cacareaba la desarrolladora. Sí, se han añadido unas cuantas mejoras muy acertadas, pero la base sobre la que se asientan no difiere en demasía a lo que viene ofreciendo la saga desde los tiempos de Altaïr.

Una vez dicho esto, quiero aclarar que eso no es malo, al contrario, la gracia de este juego es corretear por edificios en vertical y horizontal, y combinarlo con fases de sigilo y fases de acción. Unity solventa estos puntos con soltura, y además añade cosas muy interesantes, que podríamos catalogar como nuevos pilares sobre los que seguirá creciendo la franquicia.

Me estoy refiriendo , como no, al multijugador cooperativo y a la posibilidad de ir mejorando nuestras habilidades asesinas, nuestro equipo y nuestro armamento. Un paso bastante insignificante dentro de la industria, pero bastante motivador de cara a buscar alicientes en la larguísima campaña parisina por la que deberemos conducir a Arno.

ac unity

Es una verdadera gozada poder dirigir a nuestro asesino por los caminos de la fuerza bruta o por la senda del ninja. Al final el asesino que tendremos en nuestras manos será bastante diferente del que tengan tus amigos, y ahí reside una de las grandes virtudes que hacen del multijugador un valor añadido, y no un mero adorno de cara a la galería.

Arno, nuestro pequeño burgués asesino

Pero dejadme, dejadme que antes de seguir hablando de misiones y añadidos, hablemos un poco de la historia que envuelve al juego.

Desde mi humilde punto de vista, la vida de Arno, y sobre todo, el momento de la historia en la que vive nuestro personaje, es muchísimo más interesante que las historias de AC III y Black Flag. Por supuesto, Arno tiene mucho más carisma que Connor -un palo con ojos también- y es tan cabroncete como el entrañable pirata galés Kenway.

Además, la trama Abstergo se pone bastante calentita en esta iteración, y gracias a ello vivimos, entre otras cosas, las disrrupciones temporales que nos llevarán a otros momentos de la historia.

En fin, y para no spoilearos mucho, os digo que nuestro Arno pasará de ser un burguesito atolondrado a un peón clave en la trama que disparó la Revolución Francesa. En el camino, varias subtramas se irán entrelazando, dando como resultado una historia muy completita e importante para el desarrollo global de la franquicia, no como otras…

 ¿Qué hace un Arno como tú en un París como este?

Pues la verdad, más cosas que ningún otro asesino de la saga. El amigo Arnaldo, principalmente, tendrá que cubrir la historia de la aventura, muy larga e interesante, más que nada porque sabe aprovecharse del contexto histórico en el que se basa. Intrigas, corruptelas, amoríos y traiciones sazonan una escalada de asesinatos y misiones de la hermandad, que vertebran un capítulo más de la lucha secreta entre templarios y asesinos.

Fuera de la trama principal, tenemos una ciudad de París, todita para nosotros. Podremos llevar a cabo numerosas misiones secundarias -Historias de París, se llaman-, que básicamente consisten en encotrar fulanos y darles matarile. Además tenemos los trabajitos de detective, muy entretenidos, al menos para mí, ya que los casos me han parecido simpáticos y muy apropiadas para desconectar de la trama principal, aunque no destacan precisamente por ser casos de Holmes o Poirot, precisamente, y suelen ser bastante sencillitos de resolver.

Luego también tenemos los acertijos de Nostradamus, que nos harán estrujarnos un poco el cerebro. Si todo eso se te queda pequeño, pues ve y da un paseo por las calles de París, que siempre conseguirán sorprenderte con algún detalle que se te había pasado.

 

Y siete juegos después, llegó el cooperativo

Y la verdad es que, viendo lo bien que funciona y lo bien que le queda a la saga, no sabemos por qué coño no lo han implementado mucho antes. Juntarte con otros tres amigotes para darse un garbeo asesino es una de las mejores cosas que nos ofrece Unity, y aquí sí que podemos decir que Ubisoft lo ha planeado todo bastante bien. Tenemos misiones de historia, que nos dan datos extra sobre la trama de la aventura, y tenemos misiones en las que nos encomendarán un robo o un asesinato, y en función de nuestra actuación, recibiremos una ganancia acorde.

Muchas de las habilidades que podemos ir consiguiendo, por cierto, están orientadas a este modo, por lo que si te interesa mucho este Assassin’s, deberías convencer a tres colegas de que eso del framerate es un cuento de viejas. Jugar con gente que no conoces no está mal del todo, pero señores, no es lo mismo.

Gráficos: 70

Sonidos: 85

Jugabilidad: 80

Modos de juego: 95

Total: 83