Pero, ¿cuánta pasta hace realmente Ubisoft con Assassin’s Creed?

Como las compañías no suelen dar datos de ventas, es muy díficil calcular los beneficios de Ubisoft con Assassin’s Creed. Pero precisamente por eso es interesante reflexionar sobre ello.

A poco que tengáis un poco de interés por los videojuegos, hay cosas que habréis escuchado. Por ejemplo que los beneficios de Ubisoft con Assassin’s Creed no solo justifican que sea una entrega anual; sino que la permiten hacer otro tipo de propuestas más arriesgadas. Pero, ¿cuánto dinero hace realmente Ubisoft como para que esto sea cierto?

Las empresas de videojuegos, a diferencia de lo que ocurre con los estudios de cine, ponen muchas pegas a la hora de hablar dinero. Cuesta mucho saber cuánto ha costado un juego, cuánto se ha invertido en marketing o cuántos ingresos tienen. Por eso cada vez que a alguien se le va la lengua, los periodistas corremos a escribirlo.

Hay cosas que vamos sabiendo con el tiempo, no obstante. Sabemos que Assassin’s Creed III vendió 12 millones de copias en unos pocos meses. También en poco más de medio año, Assassin’s Creed IV: Black Flag logró llegar a 11 millones de copias. El ritmo se ralentizó con Unity y Rogue, que colocaron 10 millones de copias entre noviembre de 2014, cuando se lanzaron, y febrero de 2015.

Algo me dice que que con Syndicate debieron de caer por debajo de los 10 millones, porque no han dado cifras. Aunque, sin embargo, parece que con Assassin’s Creed Origins las cosas parecen irles muy bien.

No es posible echar cuentas

Aunque estimemos que la saga suele moverse entre los 10 y los 15 millones de copias (si tenemos en consideración la nunca confiable VGChartz), no podemos calcular realmente cuánto ingresa Ubisoft. No vale una siemple cuenta matemática.

Por un lado, el precio que nosotros pagamos no va íntegro a Ubisoft. Habría que descontar lo que se llevan los distribuidores locales, los impuestos y la tienda en sí. Dependiendo del distribuidor y la tienda, suele variar. Y, evidentemente, los impuestos dependen de cada país. Pero es que además las grandes tiendas consiguen descuentos si compran muchas unidades, por lo que aunque descifráramos cuánto se lleva Ubisoft por cada copia eso no serviría para extrapolarlo al resto de tiendas.

Hay otro problema. Los videojuegos se venden en muchísimos países y no todos tienen solamente euros o dólares. A la dificultad añadida del desglose de los precios, también habría que aplicar los diferentes tipos de cambio que se han ido aplicando para según qué monedas y en según qué períodos.

Así que parece que la única manera certera de saber cuánto ingresa y cuánto gana es la propia Ubisoft. Especialmente porque en sus informes financieros trimestrales y anuales tampoco desglosan esa información. Pero, ¿se puede hacer alguna estimación a partir de diversos datos que han ido soltando con los años?

Un poco de ingeniería inversa

Como digo, es imposible tener datos fehacientes si no los da la propia compañía. Pero he intentado hacer un poco de ingeniería inversa para ver cómo adivinar los beneficios de Ubisoft con Assassin’s Creed.

En los resultados del año fiscal 2012-213 se citan unos beneficios brutos (antes de impuestos y amortizaciones) de 913,5 millones de euros. Además, también se establece que el 26% de la facturación total de la compañía vino de juegos “casual” en contraposición a los juegos para “core gamers”, que generaron el 74%. Entre esos juegos se menciona a Assassin’s Creed 3 (que entonces había vendido 12,5 millones), a Far Cry 3 (6 millones) y a las microtransacciones de The Settlers Online.

Dentro de esa categoría de juegos “core” salieron muchos otros juegos a lo largo del año fiscal 2012-2013. El más notable, y que salió para PlayStation 3, Xbox 360 y PC fue Ghost Recon: Future Soldier que, según VGChartz, vendió unas 2,5 millones de unidades en esas plataformas. Si tomamos solo 2 millones de Ghost Recon (por eso de que se seguiría vendiendo un par de años), las ventas “core” en el año fiscal 2012-2013 fueron 20,5 millones de copias.

No obstante, hay que tener en cuenta que de esos 913,5 millones de beneficios brutos solo el 74% son imputables a estos juegos “core”. Eso hacen 675,62 millones de euros. Pero, además, hay que descartar las plataformas en las que no haya salido Assassin’s Creed (PS3, Xbox 360 y PC), así que hay tener en cuenta el 80% de esos 675,62 millones de eueros, ya que ocho de cada diez juegos se vendieron en 2012-2013 en esas plataformas. Esa nueva cuenta nos deja con 540,49 millones euros.

Esa cantidad dividida entre 20,5 millones de copias da como resultado unos ingresos de 26,35 unidades, que redondearé a 25 euros para descartar los ingresos de The Settlers Online.

¿Con esto se puede hacer los cálculos?

Es una cifra muy aproximada y que, por supuesto, es inexacta. Entre las divisiones que he hecho habré contado varios títulos varias veces. Que se calmen los estadísticos de la sala, que aunque haya cometido horrores la intención solo es intentar un acercamiento a cuánto recibe Ubi. No sentar cátedra.

Pero a pesar de todas las imperfecciones, creo que es un cálculo bastante válido. Tomando en consideración las cifras de ventas que he dicho más arriba, por Assassin’s Creed III Ubi ingresó algo má de 300 millones. Black Flag bajó un poco, hasta los 275 millones de euros. Y el golpe más duro fue con Unity y Rogue, que entre ambos se quedaron en unos 250 millones de euros.

No obstante, las cosas no quedan aquí. Y menos hoy en día. Con el paso de los años, las microtransacciones, los DLC y otros pagos recurrentes han ganado peso. Sin ir más lejos, en el año fiscal 2016-2017 supusieron el 20% de los ingresos anuales de Ubisoft. Y en los primeros seis meses del 2017-2018 Ubi ya ha dicho que gana más dinero con las microtransacciones que con las juegos digitales. Poquita broma.

Así que esas cantidades que he dicho sin duda son más elevadas. No en vano, desde su lanzamiento GTA V ha generado 1 000 millones de dólares gracias a las microtransacciones. No es poco dinero. Pero, sin duda, ayuda a entender por qué ha sido durante tantos años una saga anual. Simplemente es demasiado dinero en juego.