Bitback: Castle of Illusion Starring Mickey Mouse 16Bits

¿Quién no ha escuchado hablar del famoso Castle of Illusion? Pocos, muy pocos, realmente, ya que este juego es uno de los grandes de SEGA, uno de sus mayores logros y algo por lo que quitarse el sombreto.

Hubo dos versiones diferentes de este juego, una de 16bits, que es la más famosa, y otra la de 8 bits, que saliese para Master System y Game Gear y, para mi gusto, es la mejor de las dos, aunque la que menos se suele ver.

Castle of Illusion nos pone en situación con una historia bastante típica Disney. Mickey y Minie son muy felices bailando a todas horas por el campo, sin marearse, que ya tiene mérito, cuando, de pronto, aparece Mizrabel, una malvada bruja, y secuestra a Minie muerta de envidia por su belleza (que ya me dirás tú, qué bella puede ser una rata, por muchos lazos que tenga, para una humana, pero bueno).

Secuestrada Minie, Mickey, cómo no, va tras ella y acaba llegando a la guarida de Mizrabel, el Castillo de la Ilusión (Castle of Illusion). Una vez allí, un anciano nos advierte de los peligros que nos encontraremos en su interior pero ya estamos decididos y, con cara de pánfilo, nos metemos de lleno en él.

[youtube]http://youtu.be/JJpKAdDGrBY[/youtube]

El castillo por dentro parece bastante normal, pero cuando vamos entrando en cada una de sus salas descubrimos que no hay nada más alejado de la realidad. Cada habitación parece un parque temático dedicado a algo distinto. Y dentro de cada una de esas salas está una gema que necesitaremos para poder rescatar a Minie. ¿Cómo? Pues mirusté, no lo sé, habrá que descubrirlo cuando llegue el momento.

Hasta aquí las coincidencias en ambos juegos. En este bitback nos centraremos en el de Mega Drive y ya en otro, nos dedicaremos en profundidad al de su hermana pequeña.

El juego ofrecía una paleta de colores bestialmente diversa, sobre todo para lo que había por aquel entonces. Fases tan diversas como un bosque, una fábrica de juguetes, una librería enorme, el siniestro castillo de Mizrabel o una gruta que oculta misteriosas ruinas son los ejemplos más claros de esto.

Además, dentro de las mismas fases había diferentes partes con estilos, a su vez, bastante distintos. Por ejemplo, el bosque encantado, la primera de las fases, empieza con un frondoso bosque, como su nombre indica, con árboles que andan, flores que escupen (precioso, ¿eh) y mariposas puñeteras). Luego entramos en una cueva de arañas, con un diseño muy parecido al que luego veremos en World of Illusion, pero esa es otra historia. Y para terminar acabaremos en un fantasmagórico bosque que cambia ante nuestras narices, dejándonos atónitos, a la vez, con el drástico cambio de música.

En cuanto a jugabilidad, tenemos un juego bastante sencillito, y quizás sea una de sus grandes bazas. Mickey correrá (con la misma cara de pánfilo de antes) y se encargará de despachar a sus enemigos a base de tirarle cosas que cambian según la fase (manzanas, perlas, tornillos, etc.) y que vamos encontrando en nuestro recorrido. Pero si no nos queda ninguna o nos las encontramos, que todo puede pasar, siempre nos quedará nuestro arma maestra: el culazo.

Sí. Mickey, al igual que Mario, mata a sus enemigos a base de culazos. Lo cual le hace a uno preguntarse qué tipo de entrenamiento tiene que seguir para endurecerlo de tal forma que sea… letal. Vale que el culo de Jennifer López o Mariah Carey pueden dejar a uno fuera de juego si te cae encima enterito, pero por el amor de un dios, que halamos del culo de un ratón… que tampoco es que tengan mucho. Quizás será mejor no plantearse estas cosas y seguir adelante.

Lo único que nunca me terminó de convencer de la jugabilidad de Castle of Illusion es su física. Mickey es muy lento. Salta y tarda en caer. Vamos, se recrea. Sonríe, cambia de postura, pone el culo en pompa y cae feliz. Te acostumbras, claro está, pero se hace muy pesado, sobre todo en algunas fases donde tienes que correr para llegar a tiempo a alguna plataforma que esté a salvo.

Estos serán, pues, nuestros movimientos. Luego, las pantallas nos ofrecerán retos distintos como cambios de gravedad, fases en vertical, plataformas móviles o demás. Lo que sí echo en falta en este juego son algunos puzles como los que, por ejemplo, hay en sus versiones de Game Gear. Castle of Illusion de Mega Drive es un juego eminentemente plataformero, y en este sentido lo borda, pero ahí se queda.

Igualmente, los jefes finales tampoco es que sean demasiado complicados de vencer. A mí, que uno es mu torpe, siempre me ha costado la rana saltarina esa de las narices de la tercera fase, pero bueno, al final siempre me la cargo, aunque sea a costa de tres o cuatro vidas.

Pero bueno, nosotros nos pasamos el juego buscando las gemas de marras y descubrimos que son 7, una de cada color del arco iris (qué bonito y qué Disney todo, oye). Llegamos a un balcón de la torre y enfrente tenemos una ventana, donde se supone que está Minie. Pero no os creáis que la ventana está muy lejos, ¿eh? Que la tenemos al alcance de un salto. Y más de los nuestros, que en un salto nos da tiempo a desayunar, vamos.

La cosa es que Mickey saca sus gemas del arco iris y va y crea un puente hasta la otra ventana… y ya está. Pero vamos a ver, PROGRAMADORES, habéis hecho un pedazo de juego ¿tanto costaba poner un escudito delante de la torre y que las gemas lo rompiesen? O, ya ni eso ¿un plano en el que hubiese algo más de distancia entre las dos torres? De verdad, uno se siente TONTO cuando Mickey hace eso. Para esto, pues hubiese subido al último piso y de un salto llegamos a Mizrabel… que esa es otra.

Cuando llegamos, Mizrabel tiene a Minie metida en una burbuja y la pobre llora y nos pide ayuda. Mickey a todo esto, sigue con su cara de pánfilo. Entonces, la bruja absorbe la belleza de Miinie y se transforma en una señora modelo. Da igual que su sujeto de pruebas sea una rata, ella se pone tetas, culo y gana unos dos metros en altura. Y ahora se pone a lanzarnos fantasmitas en una dinámica un poco triste para ser el jefe final.

[youtube width=”640″ height=”50″]http://youtu.be/K1IJAoEvbuk[/youtube]

Pero bueno, se perdona. La cosa es que para derrotarla, Mickey saca de no sé dónde, una gema que no habíamos visto en todo el juego, lanza rayitos y devuelve a Mizrabel a su estado normal y saca a Minie de su burbuja, pero a cambio de destruir los cimientos del castillo.

¿Y qué pasa ahora? Hemos dicho que es Disney, culpables. Mizrabel se vuelve buena y, claro, para que no mueran sus ratoncitos, a los que ha secuestrado e intentado matar respectivamente, los monta en sus escoba y los pasea por el bosque mientras su castillo, que ya ves tú qué de tiempo y magia le habrá costado a la pobre bruja montarlo, se viene abajo. Todo con mucha lógica, sí señor.

En fin, es evidente. Se trata de Disney al fin y al cabo. Tenía que ser alegre, pese a lo lúgubre del castillo en sí. Además, la cosa mejora aún más si puede cuando le metemos una sublime banda sonora tan diversa como sus fases y tan memorable como las de, por ejemplo, Sonic o Castlevania.

Después de Castle of Illusion, Disney se envalentonó mucho y comenzó a sacar secuelas para Mega Drive, como por ejemplo, World of Illusion, que, para mi, supera a este título, o como Land of Illusion y Legend of Illusion para Master System y Game Gear, con una duración considerablemente mayor a la del primero. Donald también tuvo sus apriciones en Quackshot de 16 bits o The Lucky Dime Carper, para los de 8 bits y realmente fueron otros juegazos. Ya hablaremos de ellos, culpables.

Pero volviendo a lo nuestro, Castle of Illusion es un juego coge muchas ideas de otros, por ejemplo, el mencionado Castlevania con su Torre del Reloj, o del propio Mario, con sus culazos. Es en sí un homenaje, al que, curiosamente, ahora se le conmemora con la salida de un juego que pretende recordarnos a todos porqué Castle of Illusion fue un juegazo.

Epic Mickey Mundo Misterioso (que parece el título de un juego de Pokemon) se dejará caer por aquí la semana que viene con gráficos pixelados y jugabilidad similar y con una Mizrabel a la que creíamos rehabilitada después de salvarnos del derrumbe del castillo, pero que ahora se dedica a secuestras personajes de las pelis de Disney y llevarlos al Páramo.

¿Conseguirá este nuevo juego cosechar el éxito en 3DS que consiguiese Castle of Illusion en su tiempo?