Opinión: Camino a Ground Zeroes con MGS: Peace Walker

Como todos sabéis el nuevo, espectacular, esperado, deseado… Metal Gear Solid: Ground Zeroes nos pondrá de nuevo en el pellejo de Big Boss narrando lo que acontece tras los acontecimientos de Metal Gear Solid: Peace Walker, por lo que todo fan que se precie ahora tiene la obligación de jugar a la joya de PSP.

¿Y a qué viene este artículo? Simplemente a poner el foco de atención y dar mi opinión sobre Metal Gear Solid; Peace Walker. No sé en términos generales si estaré equivocado, pero al menos en mi grupo de conocidos esta aventura de Kojima ha pasado sin pena ni gloria y puedo contar con los dedos de las manos la gente que conozco y le ha dado una oportunidad. Los motivos, seguramente que sea en PSP y de primeras el control nos eche para atrás. La cuestión, más allá de esto que luego discutiremos, es que Metal Gear Solid: Peace Walker es una entrega dirigida por el propio Kojima y no un mero sacacuartos con el nombre Metal Gear.

No voy a desvelar el argumento, os estoy animando a jugarlo sería una tontería destriparlo, pero no caigáis en el prejuicio de ver este Metal Gear Solid: Peace Walker como spin-off, pues narra acontecimientos muy relevantes para la historia de Big Boss que explican muchas cosas, sobre todo ahora que vamos a descubrir Metal Gear Solid: Ground Zeroes. La trama gira en torno a la creación del grupo de mercenarios “Soldados sin Fronteras” comandados por Big Boss. Temporalmente nos encontramos tras lo acontecido en Metal Gear Solid 3: Snake Eater. En esta ocasión nos desplazamos a Puerto Rico y en una historia que como es lógico gira en torno a la actividad nuclear en el contexto de la Guerra Fría. Solo hacer hincapié en que es una historia profunda, compleja y llena de intrigas, que explora constantemente fantasmas del pasado de Big Boss y hasta ahí puedo leer.

Más allá de lo que es el argumento lo más particular de Peace Walker es que supone un cambio profundo en la mecánica del juego. Al ser un título concebido para portátil Kojima decidió usar una fórmula de pequeñas misiones de unos 10 minutos de duración. Hay un montón de misiones principales y otro montón de misiones secundarias. Además, la mayoría de estas se pueden resolver en cooperativo, lo cual es un plus. Pero lo más llamativo de todo es que tenemos en nuestras manos la posibilidad de gestionar todo un ejército. En las misiones podemos ir capturando enemigos que dejemos inconscientes y alistándolos a nuestro “Ejercito sin Fronteras”, desde ahí los vamos asignando a sección de batalla, ingeniería, cocina… estas secciones a medida que tienen más personal y mejor cualificado van progresando y de esta manera se van desbloqueando nuevos ítems y armas, dándole un toque muy rolero a la aventura. Dentro de este modo de gestión tenemos la posibilidad de armar nuestro propio Rex, enviar tropas a batallas que se estén desarrollando por el mundo, crear nuevos vehículos… realmente este aspecto del juego lejos de ser una parte tediosa, atrapa.

En total entre misiones, submisiones, tiempo empleado en gestión de nuestro ejército, fácilmente la aventura puede rondar las 30 horas, lo que está muy por encima de cualquier otro Metal Gear.

Por último comentar que doblaje es alucinante como siempre y el apartado gráfico seguramente lo mejor que hay en la primera portátil de Sony.

En cuanto a la parte más polémica, los controles, quizá mucho se hablo de esto desde el infinito desconocimiento. Por una parte tenemos la posibilidad de configurarlos de muchas maneras para encontrar la que mejor se ajuste a nosotros. Realmente al principio choca y es complicado manejar el juego, pero tras un par de horas de frustración nos defenderemos con él sin mayor complicación. Hoy día no hay excusa, pues existe la posibilidad de jugar a Metal Gear Solid: Peace Walker en el Metal Gear Solid HD Collection de PlayStation 3 y Xbox 360, ahí lógicamente tenemos 2 sticks en los mandos y los problemas de control se solventan. También lo podemos descargar de la Store en PS Vita y emular el segundo Stick como en todos los juegos de PSP que juguemos en la nueva portátil. Importante recordar que Metal Gear Solid: Peace Walker no está incluido en Metal Gear Solid: HD Collection de PS Vita.

En conclusión, un juego sobresaliente que quien no lo haya jugado tiene en Metal Gear Solid: Ground Zeroes el pretexto perfecto para darle una oportunidad.