Crítica de Attack on Titan 2x09

En la recta final de la temporada, Attack on Titan 2×09 ha optado por seguir abriendo preguntas en lugar de dar alguna respuesta.

La semana pasada defendí que, aunque con problemas, el episodio había sabido mantener el ritmo. ¿Queréis saber qué ha pasado con Attack on Titan 2×09? Pues todo lo contrario. A falta de tres episodios, la temporada continúa divagando sin mostrar un rumbo claro.

Aunque en algunos minutos la acción se detiene en la expedición de Erwin que va en busca de Eren, la gran mayoría del episodio ha estado centrado en la conversación a cuatro bandas entre Eren, Ymir, Reiner y Bertholdt. Exactamente donde se quedaron la semana pasada.

Admito que el episodio arranca con fuerza. La situación de indefensión en la que se encuentran Ymir y Eren, con los otros dos equipados con el equipo de maniobras y rodeados por titanes, es total. Se genera así una clara posición de poder de Reiner y Bertholdt contra Eren e Ymir; y además, se refuerza visualmente. Los primeros están en unas ramas más altas que los segundos; y además, están totalmente ilesos.

Abusos y cliffhangers en Attack on Titan 2×09

Pero según pasan los minutos y las líneas de diálogo se van dejando atrás, es imposible no torcer el gesto. Al igual que en episodios anteriores, se plantean muchísimas preguntas e interrogantes pero casi no se arroja ninguna respuesta. Casi podría ser preferible, viendo lo mal que respondieron a la incógnita de quiénes eran el Titán Colosal y el Titán Acorazado. Se empiezan a vislumbrar los caminos que tienen los personajes ante sí, pero todavía falta que el guión de la serie arroje mucha luz. Y este capítulo no ha servido para ello.

En este episodio también se ha abusado mucho de uno de sus recursos: los planos detalle de los ojos. Como de costumbre y como marca el lenguaje cinematográfico, esos planos van acompañados de una reflexión interior o frases intensas. Sin embargo, con el abuso de ese recurso en este episodio, en mi mente me ha surgido una gran duda. ¿Cómo es posible que con tanto plano detalle de los ojos, que reduce considerablemente el trabajo de dibujado y animación, hayan tardado cuatro años en sacar esta segunda temporada?

Ignoro totalmente qué va a venir después de esta temporada, no sigo el manga. Pero si tuviera que afirmar algo, diría que esta segunda temporada está sirviendo como enlace. Es un enorme cliffhanger casi en su totalidad. Aunque para el nivel general de las series de animación japonesa mantiene unos valores de producción y una historia buenos, no deja de ser una temporada poco respetuosa con la primera, que fue la que llevó la serie a la fama. Una pena.