Crítica de Attack on Titan 2x10

Con el fin de la temporada a la vuelta de la esquina, Attack on Titan 2×10 ha pisado el acelerador para intentar acabar por todo lo alto.

La semana pasada os contaba como Attack on Titan 2×09 había perdido fuelle y se había decidido por seguir abriendo preguntas y no dar ninguna respuesta. Attack on Titan 2×10 ha resultado ser todo lo contrario. Y es, de momento, el mejor episodio de los diez emitidos hasta la fecha.

Me ha gustado especialmente la estructura del episodio porque da toda la información necesaria pero sin ser totalmente explícito. Me parece imprescindible contar ese giro de guión para esta crítica. Así que, evidentemente, voy a hacer spoilers de este capítulo en cuestión.

¿Sigues aquí? Perfecto. El episodio comienza con varios miembros del ejército revisando el pueblo de Connie, por el que pasaron los protagonistas hace varios episodios. Investigando, se dan cuenta de dos cosas: no hay sangre ni cadáveres, pero los caballos siguen ahí. ¿Dónde ha ido a parar toda la gente? En ese momento llegan hasta la casa de Connie, donde está el titán deforme con el que ya se cruzaron los protagonistas. De repente, alguien trae una fotografía de los padres de Connie y ahí descubren horrorizados lo que ya se dio a entender cuando ese titán habló. Es la madre de Connie.

La estructura de Attack on Titan 2×10, lo mejor del episodio

Este hecho no es importante solo por el descubrimiento de que los humanos pueden convertirse en titanes descerabrados (no solo en Titanes Cambiantes) sino que es importante por otro motivo. Hacia el final del episodio, cómo no podía ser de otro modo, ha tocado un maldito flashback. En él se ve cómo Ymir es detenida por hacerse pasar por la líder de una secta. No se especifica el delito pero sí el castigo: les lanzan al vacío alguna de las murallas. Pero antes de llegar al suelo, se ve ese destello de luz tan típico de convertirse en un titán.

Por eso me ha encantado el episodio. Han conectado bastante bien el principio y el final. Y, sin decir ni una sola palabra, le han dejado claro al espectador que los humanos pueden convertir a otros humanos en titanes.

Y entre medias, ha continuado la persecución de Erwin y los demás. Pero las cosas se han puesto difíciles. Ymir ha decidido unirse a Reiner y Bertholdt por un motivo que no ha quedado del todo claro.

Este episodio ha sido todo lo que le ha faltado al anterior. Ha continuado la acción, pero no solo eso. También han avanzando alguna que otra respuesta a los cientos de preguntas e interrogantes que llevan abiertos desde el episodio uno. Hay ganas de ver los dos últimos ya.