Crítica de Attack on Titan 2x11

Attack on Titan 2×11 deja de lado todo lo visto en esta temporada y recupera lo mejor de la primera. Es decir: acción, acción y más acción.

Con el tiempo, esta segunda temporada de Attack on Titan ha cogido ritmo. Empezó con la calidad al nivel de subsuelo. Pero poco a poco se ha recuperado y este Attack on Titan 2×11 deja atrás todos los vicios de los que han pecado los diez episodios anteriores y recupera el espíritu de la primera temporada. El resultado: un capítulo redondo.

Ha hecho falta esperar hasta el final, pero por fin han dejado de meter flashbacks sin sentido en cada capítulo. Los más de 20 minutos de este episodio se han situado en el presente y han estado repletos de acción. Desde el minuto uno, en el que comienza la persecución de Erwin y los demás para tratar de recuperar a Eren antes de que Reiner, Bertholdt e Ymir huyan para siempre; el episodio no te deja descansar.

Cada secuencia está cuidada al detalle y se van entrelazando momentos de acción directa con momentos que, aunque son conversacionales, no por ello son relajados. Este hilvanado hace que el capítulo tenga un ritmo totalmente diferente a lo que hemos visto esta temporada. Casi no te das cuentas cuando llega el cliffhanger final y salen los rótulos de “Continuará…”. Un episodio magistral.

Sin muchas respuestas, pero con más trama

Mi obsesión con los últimos dos episodios ha sido que se estaban planteando demasiadas preguntas y pocas o ninguna respuestas. Aquí no se ha resulto nada tampoco, pero el desarrollo de la acción provoca, por pura inercia, que la trama avance y que el espectador sienta que realmente está pasando algo y no solamente que le están abriendo caminos de forma estática.

Aunque el protagonismo más claro se lo lleva Mikasa, haciendo lo imposible por recuperar a Eren; el que se perfila como uno de los personajes más importantes para la siguiente temporada es Armin. Mientras que la primera, con una habilidad innata para el combate, se lanza como un pollo sin cabeza a tratar de matarles, Armin decide seguir otro camino. Simplemente intenta desestabilizar psicológicamente a Reiner y Bertholdt usando a Annie. Tiene pinta de que ese perfil de estratega va a ser el que se desarrolle en un futuro cercano.

Ya suponía que el final de temporada iba a ser mucho mejor que todo lo demás. Pero no esperaba que el subidón de calidad fuera tan bestia. Tengo muchísimas ganas de ver como la serie soluciona el cliffhanger que se ha planteado al final del capítulo. Pero, sobre todo, lo que quiero es saber cómo van a cerrar la temporada. De momento, gran parte de los protagonistas están fuera de los muros, rodeados de titanes normales y con tres titanes cambiantes como enemigos. Sin duda, salir de ahí va a ser puro espectáculo.