Crítica de Westworld 2x01, un nuevo juego en el parque

La apuesta más clara de HBO para suplir la ausencia de Juego de Tronos estrena su segunda temporada. Anfitriones y huéspedes inician un nuevo espacio de recreo tras las puertas de Westworld.

No es mi intención engañar a nadie. Cualquier producto firmado por J.J. Abrams me seduce al instante. Al menos de inicio. Por supuesto, no todo me gusta. Alias no me pareció tan alucinante como muchos aclamaban. Su problema se encontraba en la estética desgastada y no tanto en las ingeniosas aventuras narradas en la ficción. Sin embargo, Perdidos supuso mi enésimo bautizo televisivo. No dudo en calificarla como la mejor serie de la historia. Más adelante, con Fringe acabé enganchado definitivamente a su obra, a pesar de su última temporada totalmente fuera de lugar.

Crítica de Westworld 2×01, Jonathan Nolan y Lisa Joy, padres de la criatura

No obstante, aunque Abrams tiene su sello en Westworld, el mérito prácticamente al completo es de Jonathan Nolan y Lisa Joy, showrunners de la serie y auténticos culpables de lo que ocurre en pantalla. No hace falta decir que el encargado del guion de El Caballero Oscuro, Memento o Interstellar tiene crédito más que suficiente para volar por sí solo, y si se apoya en el duo que forma junto a su esposa, Joy, el asunto no deja de mejorar.

Teniendo en cuenta todos los precedentes, sería muy sencillo afirmar que Westworld me iba a gustar sí o sí. En realidad no fue así realmente. Los anuncios promocionales no tocaron ningún timbre en mi cabeza. Comenzó la emisión de la primera temporada y seguía sin importarme nada lo que allí acontecía. Qué iluso. Qué idiota. Cuando me decidí a gastar el mes gratuito de la recién aterrizada HBO España fue cuando un buen día acabé arrancando con desgana el primer episodio. ¡Pero por qué no lo hice antes!

¡Mira detrás de ti, Bernard!

No hubo marcha atrás. Westworld me devolvió la esperanza de encontrar una serie con la posibilidad de dejar una marca en mi memoria. Como la encontré al borde de la conclusión de la primera temporada, vi los episodios del tirón. Transcurren con sensación de cansancio, para que vamos a engañarnos. Las tramas no dejan de indicar que algo grande está a punto de ocurrir, pero su provocadora tranquilidad desconcierta. Lo lógico es pensar que no está ocurriendo nada. Y de hecho se puede hasta no tener ni idea de lo que sucede. Son la inteligente colocación de los cliffhangers y los puntos clave de la magnífica historia los que nos mantiene en vilo y con ganas de continuar capítulo tras capítulo.

Crítica de Westworld 2×01, preestreno en Madrid

Con el listón tan elevado es como se inicia la segunda temporada de Westworld. HBO tuvo a bien invitarnos al preestreno en Madrid y con sombrero de villano tuvimos acceso al visionado previo del primer episodio. El sensacional opening deja claro desde el primer instante nuestra vuelta al parque temático y a su vez nos señala las diferencias existentes. Ligeras variaciones acuden al mismo. Grandes en realidad cuando la acción comienza.

En pantalla vuelven a aparecer Dolores y Bernard (o Arnold). Su relación se apunta como fundamental esta temporada. Aunque la hija del granjero tiene el destino más que evidente de encontrarse con Maeve, la otra cabecilla de la rebelión. A Bernard le volvemos a encontrar en otro punto del parque en la siguiente escena. Ya no colaría engañarnos de nuevo con los saltos temporales, por lo que de inicio te lo muestran de golpe. Efectivamente, pasado, presente y futuro se funden en uno solo. Aunque está más que claro que el nuevo juego, la nueva narrativa, traerá giros sorprendentes según vaya avanzando. El primer episodio no se corta en mostrar la ambición argumental de la serie y, de paso, abraza con más fuerza si cabe la violencia.

El cuarto pivote de la serie, que todavía no había nombrado, es William. Visto en todas las promociones de la serie, no desvelo nada. El Hombre de Negro tendrá su momento de vital repercusión en el episodio. Uno que hará que los amantes de las teorías enloquezcan pronto. Su motivación para continuar en el parque es similar a la de la temporada anterior, por lo que su importancia se prevé de nuevo grande para el devenir de los acontecimientos.

Maeve en Westworld

Además, contamos con la aparición de nuevos personajes. Todavía es pronto para saber si van a complementar bien a los ya conocidos, aunque alguno ya comienzan a apuntar maneras. Veremos cuánto duran en las salvajes condiciones de Sweetwater.

Crítica de Westworld 2×01, conclusiones

En definitiva, Westworld vuelve a surgir para deleitarnos con las mismas armas de la primera temporada. El suspense al trantrán nos invita a armarnos de paciencia para descubrir poco a poco todos los misterios que oculta el parque. En cualquier caso, tampoco nos deja huérfanos de sorpresas. Al contrario, son muchas y (aparentemente) buenas. De hecho, estoy seguro que desde el primer episodio nos cuelan una patraña de las gordas. El problema es que por el momento es imposible de descubrir de qué se trata.

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