Dragon Age: Inquisition comenzó como un juego exclusivamente multijugador

Dragon Age: Inquisition ha llegado sin hacer ruido, a excepción de la India, y se ha convertido en uno de los juegos del año por méritos propios, no obstante, la idea primeriza de BioWare fue la de hacer un título completamente multijugador online, y por ende, un concepto totalmente diferente a esta excelente tercera parte de la saga.

Dragon Age Inquisition

Mark Darrah, de Bioware, ha comentado al medio Games Industry que la idea inicial del juego iba a centrarse por completo en el modo multijugador en línea. Su primer proyecto realizado con el motor gráfico más que conocido de Electronic Arts y DICE, Frostbite, se llamaba BlackFoot, un título basado en el universo de Dragon Age, pero que solo tendría vertiente multijugador.

De hecho, tuvimos un proyecto de nombre en clave Blackfoot, que era el primer juego que tuvimos pensado para hacer con Frostbite. Era un juego de Dragon Age, únicamente multijugador, que estaba en desarrollo antes incluso que saliera Dragon Age 2. Esto fue la base que se transformó en Dragon Age Inquisition.

En sus raíces, los juegos de rol han sido una experiencia multijugador. Estar sentado en una mesa con tus amigos y jugar una experiencia con lápiz y papel. Ha habido una sola experiencia monojugador en los ordenadores durante mucho tiempo, pero Baldur’s Gate tenia multijugador cooperativo en la historia. Este era un intento de volver a conseguir de nuevo esa sensación.

Más recientemente, hemos visto en Mass Effect 3, otro título de BioWare, la implementación del modo multijugador con aspectos que afectaban a la aventura de un sólo jugador. Además, por si alguno os olvidáis, BioWare tiene entre manos Shadow Realms, un juego de aspecto jugable similar a este Inquisition pero con un alto componente multijugador. Veremos en que queda todo esto.

Dragon Age: Inquisition se lanzará mañana en PlayStation4, PlayStation 3, Xbox One, Xbox 360 y PC, con unas críticas más que buenas.

Vía: VG247.