Dynasty Warriors 8: Empires - Análisis PlayStation 4

La subsaga Empires vuelve religiosamente a su cita con la octava entrega de la saga Dynasty Warriors, que fue lanzado originalmente en 2013, dando el salto una vez más a la nueva generación. Tras su versión normal y la popular expansión Xtreme Legends, Dynasty Warriors 8: Empires será la última revisión de este Musou con el que Koei Tecmo quiere demostrarnos que un imperio no solo se conquista a golpe de espada y garrote, sino que también debemos ser buenos estrategas y economistas para que todo fluya a la perfección.

Mismo juego, distinto enfoque

Como bien sabréis los fans y seguidores de esta franquicia (y género) tan oriental, tras la entrega numerada de rigor (en este caso la octava) de la saga Dynasty Warriors, le suceden cada X tiempo una serie de expansiones. Xtreme Legends es la más popular, ya que añade al juego aún más acción y contenido jugable. Para los que prefieren ampliar horizontes y ver la guerra desde más perspectivas no necesariamente bélicas, la subsaga Empires parte de todas las mejoras de Xtreme Legends, pero añadiendo un toque estratégico que nos invita a gestionar nuestro reino, ejercito, conquistas, nuestra sucesión… en definitiva, un simulador de la vida en un palacio feudal.

Pero que el juego nos ofrezca un nuevo modo estratega no significa que nos olvidemos por completo de lo que realmente es Dynasty Warriors 8, un Hack´n Slash puro y duro. En su modo historia, viviremos el clásico “romance de los tres reinos” chino a lo largo de innumerables misiones, donde bajo el control de nuestro protagonista (podremos elegir entre más de 80 guerreros, todos ellos muy diferentes tanto en su control como en sus habilidades) debemos derrotar a todo dios que se nos ponga delante (que no serán precisamente pocos) con escasa o nula ayuda de alguien más. En el fulgor de la batalla, si queremos salir ilesos, lo más inteligente será buscar al general de turno que guía a las tropas enemigas, ya que su baja mermará considerablemente las fuerzas del ejército rival. Como ya viene siendo costumbre en la franquicia, estas batallas podremos librarlas tanto Online como en local (pantalla dividida) en modo cooperativo, todo un “pique” que hace que el juego gane muchos enteros. En las consolas de Sony estará disponible la opción cross play, por lo que usuarios de ambas consolas podrán jugar entre ellos en la red sin distinción.

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Además del modo historia del que os hemos hablado más arriba, tenemos disponibles también el modo Empire, Free y el Online. En Free, como prácticamente el nombre indica, libraremos batallas por las diferentes regiones sin seguir el arco argumental de la historia, un modo arcade de toda la vida vaya. El modo Online es una de los principales reclamos del juego: Además de cooperar con otros jugadores, podemos subir nuestras propias creaciones en el editor y descargarnos las de otras personas, abriendo un arco de posibilidades bastante grande y que alargará de manera sustancial las horas de vida del título.

El potente editor del juego nos da opciones para aburrir a la hora de diseñar a nuestros personajes. Para consuelo de los fans, será posible importar a nuestro personaje de la precuela, todo un detalle.

Aparte del modo que da nombre al juego (Empire), esta edición incluye algún contenido más respecto a la anterior entrega, como por ejemplo un nuevo personaje controlable llamado Xun Yu. Es una pena que no contenga más contenido adicional, ya que a los seguidores de la franquicia pero no tan interesados en la estrategia podría servirles de empujón para probar esta subsaga que significa el preludio de una nueva entrega numerada.

Técnicamente deficiente

Si ya Dynasty Warriors 8: Xtreme Legends cantaba un poco en el aspecto técnico hace un año (aunque mejoraba sustancialmente el de la entrega original), Empires ya se lleva la palma. Con un año de diferencia los gráficos no han sido retocados ni lo más mínimo, luciendo unas texturas bastante arcaicas dignas casi de PS2. Esta dolencia es menos cantosa en PlayStation 3, pero en consolas de nueva generación aunque todo se mueve con mayor soltura y se mejoran aspectos como la iluminación, roza casi lo esperpéntico. Se puede comprender que no exista más remedio que sacrificar este aspecto para poder mostrarnos sin ningún problema de rendimiento la cantidad de personajes en pantalla que veremos en el juego (además de los ataques y magias de nuestro protagonista), pero en serio, la saga pide a gritos un lavado de cara en su apartado gráfico, y confiamos que en el futuro Dynasty Warriors 9 lo podamos ver.

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Dinasty Warriors 8: Empires juega con la ventaja de que en consolas de nueva generación no existe algo parecido hasta el momento, un juego que mezcle acción y estrategia a partes iguales que sin despuntar en ninguna en concreto puede resultarnos distraido. Si por el contrario nos atrae el género Musou puro y duro, actualmente la misma desarrolladora del título que estamos analizando (Omega Force) tiene en el mercado mejores opciones para disfrutar del mismo, como por ejemplo Warriors Orochi 3 Ultimate.

Dynasty Warriors 8: Empires - Análisis PlayStation 4
Muy pocas novedades respecto a la anterior versión tanto de contenido como técnicas. Juego solo recomendado a los amantes del género que quieran expandir la experiencia Musou con el componente estratégico. Como último apunte, deciros que el juego se encuentra completamente en inglés (gracias al cielo, podremos elegir entre doblaje japonés o inglés), y si hablamos de cantidad de texto, en Dynasty Warriors 8: Empires se cuenta por toneladas… avisados quedáis.
Acción y estrategia a partes igualesEl editor es muy completoEl modo Online le da mucha vida al juego
Warriors Orochi 3: UltimateSamurai Warriors 4
6.8Nota Final
Gráficos5.5
Sonido7
Jugabilidad7.5
Modos de juego7
Puntuación de los lectores 1 Voto
6.8