Homenaje a Carrie Fisher: una princesa, una mujer en rebeldía

La Star Wars Celebration no ha podido empezar con mejor pie. En el panel inaugural se han juntado todos aquellos que hicieron posible un viaje inolvidable que cambió el cine para siempre. Mark Hamill, Harrison Ford, George Lucas… y Carrie Fisher. La querida Princesa Leia nos dejó en diciembre, pero su espíritu siempre quedó bien resguardado en una galaxia muy lejana. Desde Orlando, George Lucas, creador de todo esto, y Kathleen Turner, presidenta de Lucasfilms, presentaron un sentido homenaje a Carrie Fisher, la leyenda detrás de Leia Organa. Princesa, general, actriz y rebelde.

La vida de Carrie Fisher no fue sencilla tras protagonizar un papel que le dio fama mundial. Al finalizar la trilogía original de Star Wars, La guerra de las galaxias para todos aquellos que crecimos en los 80, Carrie Fisher comenzó un peligroso viaje de adicción. Sin embargo, la brillante mujer detrás de los moños más icónicos del cine, salió con fuerza del pozo y con buen humor. No es sencillo reírse de uno mismo en una situación similar. Carrie lo logró.

Sentido homenaje a Carrie Fisher en la Star Wars Celebration

Para muchos, la princesa Leia fue la primera mujer que vimos en la gran pantalla. Nunca podremos olvidar aquel rostro que nos hizo creer en la aventura. Fue la primera en enfrentarse a Darth Vader. Consiguió irritar al mismísimo gobernador Tarkin y su “mal olor”. Besó a su hermano en pantalla. Se enamoró de un sinvergüenza. Y lució como nadie un bikini inexplicable. Además tuvo un hijo que le hizo sufrir como su propio padre. Pero nunca perdió la alegría en el rostro. Ni el peinado.

“Mi madre, al igual que Leia, nunca tuvo miedo de decir lo que pensaba”, Billie Lourd

Volveremos a verla sin duda. En Rogue One, ya lo hicimos. Ella estará en Star Wars: Los últimos Jedi. El Episodio VIII fue su último rodaje, pero no será su última presencia. La familia de Fisher ha dado permiso, y casi obligado, para que Lucasfilm utilice material de la actriz para el episodio que falta, el IX. Allí nos despediremos para siempre de un mito.