Konami dice que Kojima no se ha ido, que está de vacaciones

Kojima y Konami no dejan de darnos culebrón para rato ya que si hace unas horas os comentábamos la información que daba el New Yorker acerca de la fiesta de despedida del creativo de la compañía japonesa el pasado 9 de octubre, ahora resulta que la propia Konami dice que no sabe de dónde ha salido eso. Toma ya.

En unas declaraciones oficiales al Tokyo Sport, la compañía de Metal Gear niega rotundamente los informes acerca de la marcha de Kojima de sus filas, al menos de forma oficial. Lo que pasa, es que tanto él como su equipo se están tomando unas “vacaciones”.

Actualmente, Kojima está listado como un empleado de la compañía [de Konami, obviamente]. En estos momentos, Kojima y su equipo han finalizado el desarrollo de Metal Gear Solid V y se están tomando unas largas vacaciones del trabajo. Debido a los largos periodos de desarrollo en los juegos de consola y a la acumulación de la fatiga, es bastante común que los empleados se tomen largos periodos de tiempo tras finalizar.

Esto de buscale los veintitrés pies al gato empieza a ser agotador, sobre todo porque parece que aquí nadie se pone de acuerdo en cómo van las cosas, porque aquí no termina todo. El redactor del artículo que daba ayer el The New Yorker, Simo Parkin, ha puesto el siguiente tuit con una imagen de la supuesta fiesta de despedida de Kojima de las oficinas de Konami:

Si nos paramos a pensar un poco y dejar el amarillismo para más tarde (siempre hay tiempo para un Sálvame Gamer), ambas noticias podrían ser completamente ciertas. Kojima podría haberse tomado las vacaciones que le debía la compañía, pero es que ese periodo es un periodo laboral, es decir, aunque estés de vacaciones, sigues siendo empleado de tu compañía.

Esto podría explicar que el 9 de octubre el equipo y Kojima tuviesen una fiesta de despedida, ya que tras esas vacaciones, que terminarían en diciembre (fecha en la cual el creativo quedaría completamente libre). ¿Qué os parece, culpables? ¿A quién creemos?

Fuente: Eurogamer