Lo que el japo se llevó (V): PSPVita

PSP ha sido una consola que Sony no ha sabido gestionar. Eso lo sabemos todos, sobre todo debido al tema de sus pocos juegos originales y de calidad. Sin embargo, eso no quita que la consola haya tenido sus grandes joyas como Kingdom Hearts: Birth by Sleep, o God of War, por ejemplo.

Todos estos juegos llegaron en un formato que Sony intentó instaurar de la misma forma que lo hizo con el Blu-Ray, el UMD, y para ello sacó, además de juegos, películas en este formato. Pero, evidentemente, no llegó a triunfar demasiado, y prueba de ello es que PSVita, su sucesora, no ha usado este formato, sino que se ha pasado a las tarjetas.

Pero parece que Sony se empeña en que sus dos hijitas se lleven mal entre ellas. Evidentemente, al pasar de un formato a otro, nos encontramos con el problema de que no podemos jugar a PSP en nuestra nueva y flamante PSVita. Y Sony no ha incluido ningún lector de UMD en la nueva portátil.

Para poder solucionar esto, ya que los jugadores demandaban una solución, la empresa nipona preparó el denominado UMD Passport, mediante el cual podríamos adquirir los juegos mediante descarga digital a un determinado precio previo registro de nuestro juego físico.

Y quizás sea mejor decir “solución” ya que, evidentemente, esto de volver a pagar por algo que ya tienes es bastante rastrero. Sony se defendió de estas acusaciones afirmando que “los costes de mantenimiento de estos juegos en la red son elevados y que el desarrollo para su descarga digital cuesta dinero”. Igualmente, según ellos, son “precios asequibles y muy apetecibles”.

Evidentemente, esto, aunque indignante, no sorprendió ni a propios ni a extraños ya que siguie la misma tónica en las políticas de Sony de hacernos pagar cuantas más veces por algo, mejor. Por supuesto siempre podemos decidir jugar en nuestra antigua PSP que la tenemos ahí muerta de risa y recrearnos de nuevo con ella, pero ya es cuestión de principios. Sony siempre ha puesto impedimentos a la retrocompatibilidad, al contrario que, por ejemplo, Nintendo (no hablemos de Microsoft que la pobre es muy joven todavía en esto de las consolas).

De todas formas, suponiendo que quisiésemos hacerlo, hay que seguir una serie de pasos un tanto enrevesados. Lo primero es bajarte una aplicación para la PSP gratuita que te servirá para registrar tus juegos. Esto se hace introduciendo el juego físicamente en nuestra PSP y ejecutando el programa.

Luego este registro se asocia a nuestra cuenta en la PSN y desde ella y solo desde ella, podremos acceder al catálogo de juegos digitales de PSP a un “precio especial”.  Los precios se encuentran a un precio entre los 500 y 1500 yenes, es decir, entre unos 5 -15 euros aproximadamente.

Sin embargo no todos los juegos de PSP se encuentran disponibles en formato digital. Hay 367 juegos de un total de 606 que contabiliza la consola, por lo que, muchos de ellos no será posible descargarlos.

¿Y a qué se debe esta falta de juegos? Pues a una propuesta enérgica por parte de algunas compañías que ven con muy malos ojos el precio extra que hay que pagar para poder disfrutar de juegos que ya hemos comprado. Empresas como Square-Enix, por ejemplo. Hay juegos de estas compañías para su descarga digital, pero son los que ya, de por sí, se encontraban en ese formato. Los que debían introducirse a posteriori, nunca llegaron. Pero vamos, que todo es cuestión de tiempo y que vean que sacan dinero con ello, ¿no? Al fin y al cabo, es lo que siempre hacen.

Sin embargo, el problema lleva cuando realmente no tenemos la posibilidad de elegir quedarnos con nuestra PSP y sus juegos físicos o poder usarlos en la PSVita. Queridos culpables, si este artículo está en “Lo que el japo se llevó” es porque hay algo que tienen ellos y que nosotros no podremos disfrutar. Y, como ya habréis ido suponiendo es, en efecto, el UMD Passport.

Sony anunció en su momento el programita de marras. Le llovieron críticas por todas partes. Pero, para rematar la faena, confirmó que este servicio no se encontraría disponible en Estados Unidos. Evidentemente, todos asumimos que Europa tampoco lo tendría, pero la compañía guardó un silencio incómodo mientras miraba hacia otro lado.

Cuando por fin se decidió a hablar, lo que dijo fue lo mismo que posteriormente han usado otras compañías (Square Enix, por seguir nombrando la misma) a la hroa de justificar el porqué no traducen juegos al castellano: “el mercado de estas regiones no es lo suficientemente grande para que este servicio sea rentable sostenible”.

Esto, quieras que no, es verdad, ya que en Japón siguen saliendo juegos de PSP y con mucho tirón. Sin embargo aquí, la consola casi murió nada más nacer. Es lo que tiene una mala gestión.

De todas formas, sigue siendo un detalle bastante feo por parte de Sony hacia todo lo que no es Japón. Y es otro más que suma y sigue. Sinceramente, no sé cómo la gente no se harta un poquito de las políticas de esta empresa porque tocan las narices y mucho. Nos vemos la semana que viene en el número VI de Lo que el japo se llevó, culpables.