Crítica de One Piece 787

Tras ver a Big Mom, el capítulo de One Piece 787 se centra en mostranos la parte más mona de Pudding. Pero, como siempre, lo mejor llegará la próxima semana.

No podríamos esperar al principio de la saga dos capítulos tan llenos de cosas como las que pasaron la semana pasada. Este One Piece 787 ralentiza el ritmo de nuevo y nos deja con un sabor a “no ha pasado nada” al que ya estamos acostumbrados.

En este episodio vemos un poco más cómo se organiza el enemigo al que los Sombrero de Paja van a enfrentarse. Con Doflamingo tuvimos una familia no carnal pero más unida que este tipo. Pero con Big Mom pasa todo lo contrario.

Los piratas de la única Yonkou es prácticamente una familia de verdad. Entre hijos, maridos, nietos y demás, parece que la cosa es muy endogámica, la verdad. Sin embargo, por lo que cuenta la protagonista del capítulo, Pudding, no se tratan tan bien como podría esperarse.one piece 787 pudding

Big Mom ve, según Pudding, a sus hijos como herramientas. Les obliga a casarse entre ellos. Y suponemos que a cosas mucho peores también.

Buenas alianzas

En la saga de la Gran Guerra, hubo alguien que dijo una cosa que se me quedó grabada. Básicamente venía a decir que el gran poder de Luffy era encontrar aliados en todas partes. Y no le faltaba razón.

Siempre que llegan a una nueva isla, hay alguien que les ayuda inesperadamente. Por ejemplo, en la isla Gyojin, pese a ser fugitivos, la familia real acabó apoyándolos. Y Jimbei el primero. En Dressrosa fue la hija del antiguo rey la que les guió por todo el tortuoso camino. Y eso que al principio intentó matar a Sanji.

En esta ocasión parece que entre el rescate de Pekoms y la ayuda inesperada y curiosamente desinteresada de Pudding, el cupo está completo. Sin embargo, si hay algo a lo que Oda nos tiene acostumbrado es a sorprendernos siempre. Nunca repite el mismo esquema. Puede parecer al principio que sí. Sin embargo, el papá de One Piece lo tiene todo muy bien pensado. Y se nota con cada paso que da.one piece 787 luffy

Así que, pese a que esto se parezca mucho a otras cosas, no bajéis la guardia. Esperad porque aún queda mucha saga por delante. Y la mente de Oda es prodigiosa.

El mensaje de Pekoms y los Germa 66

Como casi siempre pasa, son los últimos minutos los que nos dejan con ganas de más. Si bien nos hemos tirado el 90% de este One Piece 787 con Pudding y el plan para acceder a Whole Cake Island, no podemos olvidarnos del resto de elementos.

Uno de ellos es Pekmons. Y resulta que ha desaparecido dejando un misterioso mensaje de advertencia a los Mugiwara. ¿Con quién se ha ido? ¿Para qué se ha ido? ¿Qué piensa hacer con Big Mom y el resto? No todos saben lo que pasó en su anterior altercado con los Minks… pero otros sí. Se está arriesgando mucho al ir por su cuenta.one piece 787 big mom

Los otros locos de turno son los Germa 66. Ya tenemos al cuarto hermano de Sanji y a la hermana. Pero ahora toca conocer a los hermanos mayores. 1 y 2, vaya. Sin embargo, no será en este capítulo cuando los veamos, sino en el siguiente. Y parece que van a lucirse.

Y Big Mom también saldrá la semana que viene. Sobre todo para imponernos. Para mostrarnos su poder. Veremos a ver de qué es capaz esta … señora.

One Piece 787: conclusiones

Como veis, un capítulo con poca chicha, pero que nos permite centrarnos en ver un poco más de lejos la saga. En el manga no ha terminado, así que podemos decir que va a durar tanto o más que Dressrosa. Y eso da para mucho.one piece 787 germa 66

Veremos qué tal la llevan. Y sobre todo, si llegan pronto a la parte de acción.