Pacific Rim: Uprising, así son sus nuevos Jaegers

La secuela de Pacific Rim muestra los nuevos Jaegers que protagonizaran la espectacular y despiadada lucha por la supervivencia de la humanidad. Un poco Gundam sí que parecen…

Pacific Rim: Uprising ya es una realidad, culpables. Tras un misterioso proceso de producción, que incluso llegó a cambiar de título esta secuela de la película dirigida por Guillermo Del Toro de Pacific Rim: Maelstrom a Uprising, la película sigue en marcha y muestra sus nuevos Jaegers listos para la acción. cabe destacar que esta secuela no contara con Del Toro como director, sino que será sustituido por Steven S. DeKnight, director de la adaptación de Daredevil para Netflix y de otras series como Smallville, Angel o Dollhouse.

Pacific Rim: Uprising, así son sus nuevos Jaegers

La película de Legendary contará en su reparto con John Boyega (Star Wars VII: El Despertar de la Fuerza, Imperial Dreams o Attack the Block), Scott Eastwood (Escuadrón Suicida, Snowden o Diablo), Cailee Spaenie, Jing Tian, Wesley Wong, Lily Ji, Chen Zitong, Lan Yingying, Qian Yongchen, and Zhang Jin, con cameos de Xiao Yang y Kim Jeong-Hoon. Mientras que el guión de la película todavía se mantiene en el más profundo de los misterios, el reparto que conformará la película arroja pistas sobre su lugar de desarrollo. No hay que ser un detective de la gran ciudad para darse cuenta de que salvo 3 actores el resto son de origen chino o coreano y recordemos que Pacific Rim tenía su desenlace en China. Esto puede ser mera casualidad pero no deja de ser un detalle que llama la atención.

Pacific Rim: Uprising, así son sus nuevos Jaegers

John Boyega en el rodaje.

Pese a no encargarse de la dirección de esta secuela, Guillermo Del Toro es uno de los productores, junto con el propio John Boyega. No tenemos sinopsis de la misma pero tenemos fecha de estreno, así que si os gustó el espectacular combate a muerte entre Jaegers y Kaijus apuntad el 23 de febrero de 2018, pues es cuando se estrenará Uprising. Mientras podéis echar un ojo a producciones menos violentas pero igualmente víctimas de la secuelitis y del tirón comercial.