“Pero sigo sieeeendo el reeeey…” Esa melodía circula por mi cabeza tras haber dado caña a las primeras impresiones de Forza Motorsport 7. Magia de la buena.

Una de los escritos más determinantes de la prensa de los videojuegos son los avances; en ellos, el periodista prueba un título antes de que se ponga a la venta, juega (normalmente) una misma pantalla o nivel repetidas veces, y luego vomita en texto su opinión sobre la experiencia. Es un texto interesante ya que determina el seguimiento de buena parte del público; si hay hype por una entrega que luego desilusiona al periodista, esta perderá credibilidad para, al menos, una parte del público. Yo hoy vengo a soltaros las primeras impresiones de Forza Motorsport 7, y pista: me ha gustado.

Forza Motorsport 7 es la décima iteración de la franquicia de Microsoft. (7 de Motorsport y 3 de Horizon), prueba irrefutable del éxito cosechado por los chicos de Turn 10 y Playground. Hace años lograron algo que parecía impensable; destronar al soberano Gran Turismo, ofertando un título ultrarealista y, ante todo, trabajado. Ya unos años más tarde, no me tiembla el pulso al afirmar que esta franquicia sigue estando en el top de la conducción. Lástima que solo se pueda disfrutar en Xbox.

Cuando cogí el mando de la nueva Xbox One X y empecé a conducir tuve muchas dudas; esto ya lo he visto antes. Algo debo estar haciendo mal. ¿No es Forza el rey absoluto? Todo cuadró en un momento llamativo: cuando completé una vuelta entera sin pisar el freno en ninguna curva. Terminé la carrera y decidí quitar todas las ayudas posibles. En ese momento me di cuenta de que si quieres jugar en simulación, vas a sufrir de verdad.

Simulación plena

El control, al principio, es (muy) liviano y accesible; quizá demasiado, para mi gusto. Los circuitos se pueden completar sin frenar en ningún momento, y a poco que sepamos controlar el rebufo y conducir a través del trazado, ganaremos de manera sencilla. Al eliminar las ayudas todo es radicalmente distinto; girar se hace mucho más complejo, la distancia de frenado aumenta de manera considerable y realizar ambas acciones a la vez es impensable; de verdad, el coche se mantiene rígido y no gira a la vez que frena.

Que Xbox One X esté etiquetada como “la consola más potente del mundo” puede ser cuestionable o no según quién lo mire; personalmente, no puedo sino alabar el trabajo realizado en el apartado técnico por parte de los chicos de Playground. Vale que solo sean las primeras impresiones de Forza Motorsport 7, pero ya he visto lo que tenía que ver; los golpes y rayajos siguen siendo igual de potables y las sombras se comportan de manera abracadabrante. One X, el 4K y el HDR ha sido demasiado para mis sensuales ojos.

Las primeras impresiones de Forza Motorsport 7 dejan clara una cosa: seguimos teniendo delante al mejor del género, esta vez de una manera remozada y aderezada. Más de 700 vehículos, entre ellos Porsches, rodando en una gran cantidad de circuitos de climatología cambiante está al alcance de pocos. Por si la hoguera estuviese poco viva, más madera con el Modo Carrera.

¿Dónde está el techo de esta marca?