Creepy Jar nos presenta un juego de supervivencia terriblemente exigente y con algunos elementos prestados de otros títulos. Os cuento mis primeras impresiones de Green Hell hasta ahora.

Es verdad que la mayoría de juegos etiquetados como survival son más bien FPS pasilleros con pocas balas (o ninguna) y un componente más de terror psicológico que otra cosa. Las primeras impresiones de Green Hell van por otro lado y se centran puramente en el aspecto de sobrevivir. No a los enemigos, si no a la jungla y sus peligros. Al menos, en la parte que hemos podido ver. Creo que, aunque esté en fase de acceso anticipado, Creepy Jar ha sentado una buena base para ofrecer un juego divertido y desafiante a la vez.

primeras impresiones de Green Hell

De entrada, tenemos tres modos de juego: historia, supervivencia y desafíos. De la historia sólo tenemos una breve introducción que sirve a modo de tutorial, pero teniendo en cuenta todo lo visto en los otros modos, apunta maneras. Llegar al Amazonas con el objetivo de encontrar a una tribu concreta y acabar solo y sin recursos es, para empezar, interesante. Veremos cuando salga el juego completo como se desarrollan los acontecimientos. A mí me llama mucho la atención y ya tengo ganas de verlo.

Pero centrémonos en los otros dos modos, los que a día de hoy podemos probar “sin límite”. No es ironía ni nada, pero Green Hell aún tiene que recibir mucho más contenido del que está disponible ahora mismo y todo lo prometido promete. Más fauna, más flora, más equipamiento para construir, más refugios. No es que haya poco, pero tampoco es difícil hacerlo todo y que se vuelva monótono. Por eso creo que el modo historia y todo lo que está por llegar le sentarán muy bien al juego.

Apáñate como puedas, que tienes faena

Dejando de lado el modo historia, me voy a centrar en el modo supervivencia. ¿En qué consiste? Pues en sobrevivir todo lo que puedas sin nada en tus bolsillos. Aquí tienes dos opciones, buscar un refugio o ir moviéndote por la jungla para alimentarte de lo que encuentres. Personalmente, creo que lo mejor es lo primero. Establecer una pequeña base de operaciones es algo básico. Pero antes de nada, necesitas recursos y para ello necesitas herramientas.

primeras impresiones de Green Hell

Fabricar un pequeño cuchillo o un hacha de piedra es sencillo y gracias a ello ya tienes acceso a más materiales. Pero cuidado, las herramientas se rompen con el uso. También debes preocuparte de construirte una cama y encender un fuego. Para poder cocinar y hervir el agua, por ejemplo. Pero aquí se nos plantea otro problema, las intermitentes lluvias del Amazonas apagarán tu hoguera. Solución construir un techo. Y así, poco a poco, a base de tropiezos, te vas convirtiendo en un nuevo habitante de la jungla.

Y eso significa que vas a tener que ganarte ese derecho. La mayoría de las veces por la fuerza, otras a base de conocer tu entorno y aprovecharlo. Ahora mismo el juego sólo te amenaza con dos enemigos que sean activos, por así decirlo. Pero sabemos que eso va a cambiar, por lo que ir aprendiendo ahora tampoco es mala idea para cuando Green Hell esté completo. Porque seguro que el nivel de desafío va a ser bastante más alto.

Lo que no te mata te deja al borde de la muerte

Tal cual. Todos lo hemos oído alguna vez y en Green Hell se cumple. En la jungla amazónica, todo es letal. No sólo el jaguar, los nativos o las serpientes, cualquier cosa puede matarte. Una herida infectada, un sorbo de agua sucia, un hongo venenoso, la carne cruda, la fiebre, la falta de alimento… Puedes morir de muchas maneras y no todas rápidas. Como he dicho antes, cuando apareces en la selva no tienes nada, salvo tu reloj. Este aparato, además de ser un reloj, te servirá como brújula y como “medidor de alimentos”.

primeras impresiones de Green Hell

Para mantenerte en forma necesitas vigilar tus niveles de agua, proteínas, grasas y carbohidratos. O sea que no te sirve con beber agua y comer bayas, tienes que seguir una dieta equilibrada. Y sin supermercado ni entrega de comida a domicilio. Pero bueno, si no haces ninguna locura y tienes en cuenta que el fuego es tu único aliado, es un poco menos difícil. Eso sí, también tienes que aprender a defenderte y a curarte. Y a mantenerte cuerdo, sobre todo cuando el hambre aprieta y los recursos escasean.

Porque sí, Green Hell también mide tu nivel de salud mental. Y es más fácil de lo que parece perder la cabeza en la jungla. Las sanguijuelas, por ejemplo, minan más tu moral que tu salud. Comer alimentos crudos tampoco es buena idea. El nivel de realismo llega a tal extremo que si matas a un nativo, podrás quedarte con su carne, pero la cocines o no, afectará gravemente a tu cordura. Y una vez que rebases el límite, todo cambiará y será difícil volver atrás. Porque las voces en tu cabeza no te dejarán.

Te va a parecer que estás perdido en la jungla

Quizás alguno de los movimientos no sean cien por cien realistas o en algunos momentos las físicas tengan aquel punto imprevisible que tantas risas consigan, pero en general Green Hell es gráficamente notable. Las texturas son de lo más creíbles, los colores, las variaciones en la luz y en el aspecto de la jungla según el clima. Todo resulta bastante espectacular. Detalles como poder mirarte los brazos y las piernas para ver si tienes alguna herida también ayudan a la inmersión.

primeras impresiones de Green Hell

Pero lo que de verdad crea una atmósfera inigualable es el sonido. No hay banda sonora y así está bien, no hay necesidad. En cambio hay multitud de efectos sonoros que recrean a la perfección el ambiente amazónico. El cantar de un nativo te pone en tensión, igual que el rugir del jaguar. Además del susto que da oír una serpiente, porque son difíciles de ver y muy traicioneras. Pero también ayudan a encontrar agua o comida y, según como, a orientarse.

En definitiva, mis primeras impresiones de Green Hell son muy positivas y espero que el contenido que está por llegar no haga si no mejorar esta sensación. La base es buena, aunque es innegable que coge elementos de muchos otros juegos, pero la sencillez que plantea es también su punto fuerte. De momento no tenemos una historia complicada o de ciencia-ficción, sólo supervivencia. Que ya es suficiente.