Razer Blackshark - Análisis de periféricos

No ha pasado mucho tiempo desde que le dedicamos no uno, sino dos análisis a periféricos relacionados con ese gran olvidado en los videojuegos: el sonido. Hoy volvemos a hablar con ello debido a los cascos que hemos podido pasar nuestra lupa juzgadora: los Razer Blackshark.

Una de las cosas que más llaman la atención de estos cascos estéreo nada más verlos es su diseño, el cual recuerda de primeras a los headset que suelen llevar los pilotos de helicópteros militares. A parte, esta sensación es aumentada debido a la gran cantidad de elemento metálicos que llevan a su alrededor, algo que a la par hace que ganen en firmeza y durabilidad. Siguiendo en el tema de diseño nos topamos con unas orejeras capaces de aislar muchísimo los ruidos del exterior, algo perfecto si no queremos enterarnos de nada de lo que pasa alrededor nuestro, siendo ésta una de las grandes bazas de estos cascos. Por desgracia, su falta de profundidad hacen que puedan resultar algo incómodas para los jugadores con orejas más pronunciadas.

Respecto a la calidad del sonido hay que recalcar que éste es en estéreo, por lo que no tenemos ni 5.1 ni 7.1 ni similares. Por supuesto, esto no significa que su calidad sea mala, ya que los Blackshark tienen un sonido muy nítido, destacando sobretodo la fuerza de sus graves, algo que se aprecia en especial a la hora de escuchar canciones donde los bombos de batería tienen su protagonismo.

Por parte del micrófono tampoco hay queja, ya que no solamente graba un buen sonido, sino que podemos regular la distancia de éste a nuestra boca o incluso desmontarlo por completo de los cascos por si necesitamos prescindir de su uso.

Ficha técnica

  • Sonido estéreo para graves mejorados
  • Diseño de almohadillas circumaurales para aislar el sonido
  • Micrófono en línea desmontable para chatear o tener mayor movilidad
  • Cable adaptador divisor audio/micrófono
  • Almohadillas viscoelásticas de cuero artificial para la máxima comodidad
  • Controladores estéreo magnéticos de neodimio de 40 mm

    • Controladores: Imanes de neodimio de 40 mm con bobina de voz en aluminio cubierto de cobre
    • Frecuencia de respuesta: 20 Hz – 20 KHz
    • Impedancia: 29 Ω
    • Sensibilidad a 1 KHz: 105dB ± 3 dB
    • Potencia de entrada: 50mW
    • Cable:  de 1,3 m, enfundado con caucho
    • Conector: Conector de audio de 3.5mm con micrófono combinado

  • Frecuencia de respuesta:  50 Hz – 16 KHz
  • Relación señal/ruido:  50 dB
  • Sensibilidad a 1 KHz:  -37 dB +/- 4dB
  • Patrón de captación:  Unidireccional

  • Dispositivos con conectores de micrófono y audio independientes de 3,5 mm
  • Dispositivos con conector combinado de micrófono y audio de 3,5 mm (funciona con todos los dispositivos portátiles informáticos, móviles y de audio entre ellos iPod, iPhone, iPad, Kindle Fire, teléfonos Android, Razer Blade, Macbook Pro o los nuevos Ultrabook).
  • Cable de extensión y separador adaptador de audio/micrófono de 1 metro/3,2 pies

Cabe destacar las conexiones de estos cascos, ya que no solamente no necesitan de ningún driver para hacerlos funcionar, sino que son compatibles con cualquier dispositivo que tenga clavija de Jack, y es que a pesar de tener una conexión para el audio y otra para el micrófono cuenta con un adaptador que junta ambas en una, de forma que aunque los enchufemos en un móvil podremos usar también su micrófono, lo cual es un punto a favor bastante bueno. Por desgracia, el cable no llega a ser lo suficientemente largo, y es que con un metro aquellos que tengan el ordenador un poco alejado van a estar bastante limitados para moverse mientras usan los cascos.

En conclusión, los Razer Blackshark son unos cascos todoterreno, dando buenos resultados en cualquier dispositivo e incluso fuera de los videojuegos siempre que no busquemos nada más alejado del 2.0, aunque por desgracia llegan a hacerse incómodos en las sesiones algo alargadas de uso debido a su peso, por lo que más bien está orientado para aquellos que no vayan a usarlos durante sesiones de varias horas.