Razer Nabu X - Análisis Hardware

¿Pensabais que los chicos de Razer solamente se dedicaban a crear accesorios para nuestros ordenadores? Pues no, ya que su Razer Nabu X es uno de los ejemplos de que la compañía ha extendido su sombra a más terrenos abarcados por la tecnología, por lo que habrá que ver qué tal se las apañan fuera de los brazos de los ordenadores.

La Nabu X no es ni un ratón, ni un teclado ni nada similar, sino que se trata de una smartband, es decir, una pulsera inteligente cuya  función principal es la de monitorizar nuestras actividades físicas, datos de los que hablaremos detalladamente más adelante.

Físicamente, la pulsera la componen una pequeña “pastilla”, la cual es la smartband en sí, y una correa que la sujeta. Cabe destacar que la separación de ambas partes es realmente sencilla, lo cual no significa que queden enganchadas de forma endeble, algo que permite separar la correa para sustituirla por otra o lavarla, algo muy común ya que, a pesar de ser de goma y por ello muy cómoda, la Nabu X atrae mucho a la suciedad, algo que se nota considerablemente debido a su diseño con surcos y sobre todo en el modelo negro.

Su funcionamiento es vía batería recargable por USB que dura sobre aproximadamente 5 días. Por último, el agarre que permite cerrar la pulsera consiste solamente en unos agujeros y unos pivotes que se amarran a ellos, de forma que con una sola mano se puede cerrar sin problemas, y que además deja la pulsera bien firme y menos fácil de abrirse de lo que podría parecer.

Volviendo a las funciones en sí, vemos que la smartband es capaz de recoger tanto los pasos que hemos dado como los kilómetros andados, calorías quemadas e incluso horas de sueño, datos que veremos reflejados en el teléfono Android o iPhone que tengamos conectado a la pulsera a través del bluetooth gracias a la aplicación de esta: Nabu.

En ella podemos ajustar los objetivos que queramos cumplir al día de estos cuatro apartados, de forma que podamos verlos reflejados en la pulsera gracias a los 3 indicadores LED que posee, los cuales se muestran con darle dos toques a nuestra muñeca, aunque no los reconozca bien siempre. Eso sí, salvo las horas de sueño, de las cuales nos saca una gráfica con nuestra calidad de sueño ligero, las demás opciones se muestran de forma muy básica, por lo que la cosa se queda solamente en poder fijar un objetivo e ir ver si vamos llegando a él.

Obviamente esta no es la única función de la pulsera, ya que podemos configurarla para que nos despierte de formas suave a base de vibraciones o para que nos avise de las notificaciones que nos llegan al móvil a través de las luces que tiene y su vibración, pudiendo elegir así sobre qué aplicaciones queremos que nos avise. Por desgracia, no podemos especificar más a fondo, de forma que, por ejemplo, nos avisaría de todos los mensajes que nos llegan a WhatsApp, ya sean de contactos o grupos, incluso de los que tenemos silenciados. Además, el que haya solamente 3 LED y 3 colores diferentes deja bastantes pocas posibilidades para diferenciar entre sí los avisos que nos vayan llegando sin tener que sacar el teléfono del bolsillo.

La última y probablemente la función que menos uso vayamos a darle es a la de compartir redes sociales, y es que podemos asignar a la Nabu X que si nos damos un apretón de manos con otro usuario de una smartband de Razer le envíe a ésta nuestro nombre de Twitter, Facebook y Steam. Eso sí, esta función no funciona con pulseras de otras compañías, por lo que es muy difícil que se de el caso de exprimirla, y más en ciudades pequeñas.

Por último, queda hablar del SDK que ha publicado Razer, con el cual cualquier persona puede hacer una aplicación móvil compatible con las smartband de la compañía. Si bien es una idea interesante, de momento hay bastantes pocas aplicaciones creadas con ella, y todas ellas bastante básicas, con lo que habrá que esperar a ver si los usuarios con más experiencia en la programación logran sacarle partido.

En conclusión, la Nabu X no es un producto enfocado para juegos ni tampoco para los deportistas extremos, sino que su rango de usuarios abarca a aquellas personas a los que les interesen controlar por encima su ejercicio físico. Es una lástima la simplicidad de los datos que anota y las pocas aplicaciones que han sacado los usuarios, por lo que habrá que esperar algo de tiempo a ver si logran ver mejora ambos campos.