Análisis de Dirt Rally 2.0 para PlayStation 4

Codemasters tiene entre manos uno de sus mejores trabajos. Poneos el mono de gala para conducir entre los trazados del análisis de Dirt Rally 2.0.

Ya desde la época de las recreativas, el mundo rally ha sido objeto de deseo de los desarrolladores de videojuego. Si bien las opciones que se nos planteaban eran de corte más arcade, como el mítico World Rally de Gaelco, ofrecían un reto divertidísimo, que dio una vuelta de tuerca con la llegada de los polígonos. A nadie se le puede pasar por alto el gran Sega Rally -otro exponente arcade cien por cien-, pero no fue hasta la llegada del Colin McRae de PlayStation cuando aprendimos que el mundo del rally era cosa seria. Si hubiera sido una recreativa habríamos tenido que pedir una hipoteca para pasárnoslo.

El de los simuladores de rally no es un género apto para todos los paladares. Es una disciplina muy concreta, en la que la paciencia, el ensayo/error y la meticulosidad a la hora de tomar el volante son imprescindibles. Si tienes eso claro y sabes a lo que vienes, bienvenido al análisis de Dirt Rally 2.0, el videojuego que no saldrá de tu consola en muuucho mucho tiempo.

La premisa de del juego de Codemasters es tan sencilla como duradera. ¿Te gustan los rallies? ¿Adoras ir hasta las orejas de barro y gravilla? Pues aquí tenemos cientos y cientos de tazas de ese caldo, y te vas a poner las botas.

El Dark Souls de los juegos de coches

Ahora que está tan de moda esta bromilla, quería meterla en el análisis de Dirt Rally 2.0, porque realmente le va que ni pintada. Ya os decía antes que este juego es de la vertiente de simulación y, si esperas hacer victorias sin despeinarte, mejor cómprate un Forza Horizon. La experiencia que ofrece el juego es dura, pero satisfactoria. No exagero si os digo que las primeras diez carreras os vais a comer los mocos, pero a base de bien. La mentalidad aquí es la de ir mejorando poco a poco. La lucha no es contra los rivales, sino contra uno mismo. Poco a poco irás viendo cómo progresas y cómo el coche va haciendo lo que tú quieres. Y ahí es donde reside la grandeza de este juego, en hacerte con sus riendas.

El copiloto no es una mera comparsa, sino que debemos seguir sus mandatos como si fuesen dogmas de fe. El chico no es el más animado del mundo, pero habla castellano y podemos configurarlo para que nos dé las órdenes en un rango que oscila desde «Aún estamos lejos, tranquilo» a «¡¡Que te comes la curva, coño!!». Parece una tontería pero es muy útil a la hora de ajustar el juego a tus preferencias.

Los coches, cuando les coges la medida, se controlan de lujo, y nos sentiremos unos Carlos Sainz de los buenos tirando del freno de mano en las horquillas y en las «curvas uno».

Si la paciencia no es lo tuyo, repito, dedícate a poner tus esfuerzos en otro juego (pero que no sea Dark Souls).

A ver si va a ser la junta de la trócola…

La vida de Dirt Rally 2.0 no se reduce a correr y más correr, no señor. Si eres de los que siempre están cambiándole el aceite al coche del cuñao y a los vecinos, sabrás disfrutar la vertiente mecánica que ofrece el juego. Los coches (más de cuarenta vehículos que pasan desde clásicos como el Renault Alpine hasta bestias pardas como el Audi S1 EKS RX Quattro) pueden ser mejorados en paquetes, algo que agradecemos los menos duchos en la materia, pero también se pueden trastear. Y cuando digo trastear me refiero a que puedes configurar de manera profesional todo tipo de parámetros, de manera que en cada tramo afrontes la experiencia con la configuración que creas -o intuyas- que le va a ir mejor a tu auto.

Estas opciones son solo aptas para gente que sepa lo que se trae entre manos, y si eres de los que llaman a la grúa hasta para que te cambien una rueda, mejor estate quietecito y no toques nada.

analisis Dirt Rally 2 0 interior

Dirt 2.0 le da la vuelta al cuentakilómetros

La continuación de Dirt Rally apunta a ser uno de los juegos de cabecera de 2019. Tiene una serie de modos de juego y opciones que impedirán que lo pongas en la estantería a coger polvo al poco de comprarlo. A priori la cosa parece escasa, ya que en el menú de opciones solo vemos cuatro pestañas: Mi equipo, Juego libre, Tienda y Opciones y extras. No es hasta que nos metemos a curiosear dentro de ellas cuando nos damos cuenta de la de horas que alberga el juegovídeo.

Mi equipo es una especie de modo carrera que consiste en correr, aumentar nuestro garaje e ir contratando un equipo de mecánicos e ingenieros que nos hacen mejorar más rápido nuestros bólidos. Una vez entramos vemos que tenemos la posibilidad de competir en Rallies de corte clásico -contrarreloj en tramos de España, Australia, Argentina, Estados Unidos, Polonia y Nueva Zelanda- y en carreras Rally Cross contra otros vehículos, que se correrán en ocho circuitos míticos como, por ejemplo, Hell, Silverstone o Cataluña. Además de eso, también tenemos aquí un buen número de retos diarios y semanales, que nos harán darle variedad a esta zona y nos ayudarán a conseguir valiosos créditos.

Si con esto crees que podrías ir servido de modos, espera que aún quedan muchas curvas. La pestaña Juego Libre esconde cuatro modos larguísimos y muy interesantes. El más potente, desde mi punto de vista, es el FIA World Rally Championship, que podría constituir un juego completo en sí mismo y nos ofrece la posibilidad de enfundarnos el mono de cualquiera de los pilotos del campeonato en la modalidad Rally Cross.

Luego tenemos el modo Histórico, en el que podremos repasar, mientras corremos, los mejores coches desde el pasado a la época actual. El puntazo es que podremos ir viendo minidocumentales en los que se nos explica la evolución del mundo del rally. Tendremos que ir consiguiendo copas para avanzar en el tiempo.

Completan esta pestaña los modos A medida y Contrarreloj. No necesitan mucha explicación, pero añadirán mucha salsa al juego, sobre todo en el aspecto online, ya que podremos crear carreras y medir nuestras fuerzas contra la gente del HINTERNEC.

Como veis, aquí hay horas para aburrir o, mejor dicho, para entretener.

Técnicamente a la altura

Dirt Rally se ve de lujo. Los modelos de los coches son dignos de aplauso. Merece la pena capturar el antes y el después de un rally exigente para comprobar la evolución del pobre auto, que pasa de impoluto a «para el arrastre» en cuestión de cuarto de hora. Los trazados son bonitos y sufren las inclemencias del tiempo y la hora del día, no teniendo nada que ver una carrera con la otra, ya que las condiciones cambian de una partida a otra, algo que se agradece y da mucha variedad al asunto. El ambiente rally está muy bien conseguido, aunque, como siempre, hay algunos «moñecos» que hacen los mismos movimientos que el vecino de al lado y le resta algo de realismo.

Mención especial al comportamiento de los vehículos. Cada uno es un potro desbocado al que deberemos domar y se comporta de manera diferente al resto. Los tramos, por su parte, presumen de efectos de iluminación realmente bonitos y, lo más importante, sufren la degradación con el paso de los pilotos, por lo que deberemos buscar la trazada que más nos convenga.

En cuanto al sonido, tenemos una de cal y otra de arena. El rugir de los motores es, sencillamente, espectacular. Recomiendo encarecidamente jugar con un home cinema o unos auriculares a la altura, ya que es una maravilla ver como la gente de Codemasters ha reproducido los sonidos de los automóviles -en todos sus estados- y de su rodaje en las diferentes superficies. La música, sin embargo, es bastante genérica e insulsa. Solo aparece en los menús y, la verdad, nos daría igual que no hubiera. El copiloto, que ya os dije que habla castellano, tampoco es Luis Moya, y su tono de voz se inmuta poco o nada aunque le estés pegando vueltas de campana. Todo un profesional.

¿Me lo compro?

Querido culpable, a poco que te gusten los juegovídeos de rally, Dirt 2.0 es una opción indispensable y ha de estar en tu estante sí o sí. A día de hoy es el mejor juego del género, superando a una ya sobresaliente primera parte. Una dificultad exigente, unos gráficos bastante bonitos y muuuuuuchas horas de juego juegan a su favor. Si buscas un juego arcade, por favor, lee este otro análisis.

Jugabilidad
9.5
Gráficos
9
Sonido
8
Duración
9.5
Nota de lectores0 Votos
0
9
¡¡A ras!!