Llevarte un RTS en el bolsillo sin que sea un “gatcha” puede resultar muy gratificante, como demostramos con este análisis de Northgard para Nintendo Switch.

Mitología nórdica, supervivencia extrema, conquista territorial… Con este análisis de Northgard para Nintendo Switch nos hemos topado con un RTS muy sugerente que puede ser un todo un plato sabroso para los más inexpertos en el género. Desde Shiro Games, autores del carismático Evoland, nos vuelven a pasar por la quilla de las tierras angostas del norte. En PC nos encantó por su forma de recoger elementos de otros juegos del género y hacerlos suyos creando una experiencia totalmente fresca. Toca ver si en Nintendo Switch el cambio sale rentable ya que hablamos de un género muy inelástico y que difícilmente sobrevive fuera de compatibles.

El cuadragésimo indie que va de nórdicos

No es que lo diga como algo negativo, pero estamos viviendo una racha de títulos que se aúpan en las experiencias vikingas que están dejando al pobre panteón nórdico sin ganas de más popularidad. Es cierto que muchos se quedan en títulos algo regulares porque toman prestada la mitología como funda para su estética dejando lo más atractivo fuera: las Eddas.

Se tratan de poemas orales donde se recogen todos los mitos, cronologías y biografías de los dioses norteños. Así como en Santa Monica hicieron un buen trabajo informándose en base a las mismas para su God of War, Shiro Games hicieron lo propio. Así tenemos un juego que sabe usar el contexto histórico y mitológico nórdico como sus dioses mandan. Cada ofrenda, referencia, estrato social, motivo o decisión de sus personajes está fundamentado en las Eddas, haciendo que se respire una solidez narrativa muy bien llevada.

Eso sí, la trama como tal, fuera de su envoltorio nórdico, se queda en una historia de venganza y luchas de poder muy básicas. Es también muy conservador en la forma en la que se desarrollan las metas de los capítulos del modo de un jugador, siendo experiencias que ya hemos vivido cientos de veces en otros RTS como Age of Empires II o Warcraft III.

Tendremos que atender a muchos tipos de recursos. Entre ellos, la sabiduría, que nos permite mejorar la tecnología de nuestro clan.

Tonos pastel, estética cartón y el meme del chino que no puede leer

Hay que decirlo. Northgard es un juego precioso en lo estético, su mezcla de colores fríos, en tonalidad pastel, junto a esos diseños que parecen hechos por algún animador de Cartoon Network le da un toque único y agradable. Los efectos acompañan con heladas, llamas y un ecosistema vivo que nos engaña para que pensemos que no estamos ante un escenario llano y sencillo.

Pero esto ya es algo que nos embelesó en la edición de PC. En Nintendo Switch se mantiene todo, no hay ningún recorte gráfico en lo que atañe a los efectos visuales. ¿La diferencia? Radica en la estabilidad y los bugs, pudiendo fastidiarnos la experiencia en algunos casos.

La version de PC no pesa mucho y presenta unos requisitos loables para moverlo en sus prestaciones máximas. En Switch, bueno, partimos de que no hay frame-lock, por lo que los menús y en muchos momentos de las partidas, estaremos jugando a 60 frames por segundo. Sin embargo, no son para nada estables y cuando venga el invierno o haya mucho elemento interactivo en pantalla, la cosa llega caer a los 20 cuadros siendo rascadas bastante molestas.

Sumadle salidas al menú de la consola constantes, hablamos de que en una sesión de 3 horas de juego, nos hemos salido 4 veces y las partidas no disponen de autoguardado. Ya os imaginaréis los cabreos bonitos. Pero la cosa no termina ahí, en modo dock la fuente de los menús es minúscula y os vais a quedar como el personaje del citado meme para leer las descripciones de cada cosa.

Los mapas se dividen en parcelas donde podremos construir un número limitado de edificios.

Menús adaptados a los controles de Nintendo Switch

Otro cambio importante reside en cómo se presentan los menús de las partidas. Recordad que hablamos de un juego de estrategia en tiempo real cuyos controles están amoldados al uso del ratón y el teclado. En el pasado pudimos disfrutar de RTS que se adaptaban genial a los mandos, como Halo Wars, dejando cada botón para una función o tipo de unidad en concreto.

Aquí lo que tenemos es una rueda de accesos rápidos que se adaptan al momento de la partida. ¿Qué nos hace falta aumentar la población? Nos aparecerá un botón ya para construir viviendas directamente sin necesidad de entrar en el menú de construcción, seleccionar al trabajador y ponernos a la faena. Si aún así queremos gestionar libremente, pulsando A entraremos en una rueda con los diferentes menús desplegables con todas las opciones disponibles.

¿Es práctico? Sí, pero carece de la agilidad de las macros y acceso rápido de un teclado, lo que podría perjudicar severamente a la capacidad de reacción del jugador. Es por ello que al dificultad es menor frente a la versión de PC y existen ciertas limitaciones. Por ejemplo, no se pueden seleccionar unidades de forma individual, como los aldeanos.

En general la adaptación es buena y en pocos minutos ya estaremos acostumbrados a su esquema de control. Eso sí, si venís buscando una experiencia pareja a la de PC, id olvidándoos. Hablamos de un RTS digno para jugarse de forma portátil y en ese aspecto cumple con creces.

análisis de Northgard para Nintendo Switch

Las cinemáticas se presentan como imágenes estáticas mientras nos desgranan la historia en los subtítulos.

Algo desierto como las mismas tundras

Sí, aunque dijimos que los escenarios están llenos de vida y componentes interactivos, ahora nos referimos a algo menos concreto: los modos. Cierto es que en la versión de PC tienen un año de recorrido que les ha valido para ir arreglando el juego, añadirle nuevo contenido y hasta inflarle de expansiones que aportan nuevos clanes e historias para degustar.

En Switch tenemos una versión más temprana que solo trae los clanes básicos (Ciervo, Cabra, Cuervo, Jabalí, Lobo y Oso) y tres modalidades de juego: Historia, Refriega y Multijugador. El primero se desarrolla por capítulos donde tenemos que cumplir un objetivo principal y varios secundarios que nos sirven para mejorar nuestra puntuación final. El segundo son las clásicas partidas únicas contra la máquina donde podemos escoger color para nuestro clan, tipo de mapa, condiciones de victoria y demás. Por su parte, en el último tenemos lo mismo que el segundo pero dentro de un componente online que nos permite jugar con hasta 4 jugadores en una misma partida.

Se echa en falta todo lo visto en PC en cuanto a volumen de contenido. Por ejemplo, no hay eventos de kraken, la ventisca sigue afectando al recurso de las coronas -cuando no debiera ser así- y tenemos la mitad de colores disponibles para personalizar nuestro clan. Podrían haber metido todo ya de inicio, es un hecho, pero sus razones tendrán por haber lanzado una versión más escueta. Es de esperar que en el futuro vayan nutriendo la edición de Switch hasta dejarla igual de pulida y completa que la de compatibles.

análisis de Northgard para Nintendo Switch

Cada clan rinde culto a un animal mitológico diferente que añaden ventajas características.

Un RTS que hará las delicias de jugarse de forma portátil

Con este análisis de Northgard para Nintendo Switch nos damos cuenta de que como juego de estrategia en tiempo real, para llevarte por ahí y disfrutarlo de forma portátil, es una genialidad. Al esquema de control uno se adapta rápido, el bajón de dificultad se agradece para compensar la falta de respuesta, sigue viéndose precioso y todo se desarrolla de forma más o menos fluida para que nos centremos en jugar y nada más.

Una pena que esté tan poco pulida esta versión. Los cambios bruscos de framerate, las salidas al menú de la consola pueden exasperar a más de un culpable. Además, si jugáis en televisor preparad los prismáticos porque la fuente de letra es minúscula (no así en el modo portátil, donde está ajustada a la pantalla). Esperemos que con el tiempo corrijan estas asperezas y añadan de paso las actualizaciones que ya tiene la versión de PC y que la convierten en una experiencia mucho más disfrutable.

Estrategia de la buena para Nintendo Switch
Pese a sus problemas técnicos, Northgard se adapta genial al sistema de control de Nintendo Switch y nos trae un RTS sencillito pero agradable para jugar en el baño o en el bus.
Cunde
Precioso, simple e intuitivo para jugar en modo portátil.
Buen uso de la mitología de las Eddas.
Apropiación de elementos de otros RTS que usa con inteligencia.
No Cunde
Problemas de frames y caídas al menú de la consola.
En modo dock las fuentes son minúsculas.
Se echa en falta los contenidos que tiene la versión de PC.
8.4
Guapo