Jugar con nuestros más allegados nos puede. Es por ello por lo que no nos hemos podido resistir a hacer un análisis de Petoons Party.

Una de las cosas que más nos gusta es jugar a los videojuegos. Si, además, podemos combinar esto con amigos y familiares, mejor que mejor. Sin embargo, en muchas ocasiones las compañías se olvidan de los jugadores más pequeños de la casa. Así, salvo contadas excepciones, no encontraremos muchos juegos en el que padres e hijos puedan disfrutar por igual en este sentido. El estudio nacional Petoons ha visto esto y ha tratado de plasmar un juego al que poder jugar en familia. Pero, ¿lo logran realmente? Para responder a eso, ahí va nuestro análisis de Petoons Party.

Análisis Petoons Party

Ve poniéndote cómodo, que va para rato.

Jugando en familia

Aventurarse a hacer un juego en nuestro país, pese al aumento de consideración por parte de entidades públicas, puede decirse que es una temeridad. Pese a eso, los chicos de Petoons se animaron a llevar a cabo esta aventura. Sus esfuerzos fueron recompensados, pues recibieron incluso el premio a mejor juego infantil por PS Talents. Tras haberlo probado en nuestras propias carnes, podemos decir que se notan las ganas que le pusieron al juego. Sin embargo, hay diversos elementos que no nos han acabado de cuajar del todo. Pero vayamos por partes.

Petoons Party es, básicamente, un juego familiar al más puro estilo Mario Party. Existen varios tableros, copas y minijuegos que nos llevarán a enfrentarnos con hasta cuatro compañeros en una lucha sin cuartel. O, al menos, eso se intenta. Se nota desde el primer momento que Petoons está enfocado para los más pequeños de la casa. Desde el momento en el que encendemos la consola puede verse esto. Y es que los cinco coloridos personajes que nos dan la bienvenida al juego no dejan pensar otra cosa. Al entrar a los diferentes modos de juego, esto se refuerza aún más.

Análisis Petoons Party

Pon un Petoon en tu vida.

Así, en cada miniuego que probemos vemos que únicamente hacen falta un par de botones para realizarlos. Desde recoger monedas por un campo de lava, hasta formar una fila ingente de animalitos que lleguen hasta el cielo, todo ello estará a nuestra disposición con sólo un par de botones. Esto puede parecer un gran acierto para que los pequeñuelos se adapten fácilmente al modo de juego y así no cojan rabietas por perder. Sin embargo, se topa con varios escollos que complican un poco la experiencia.

¿No he visto este minijuego antes?

Primeramente, encontramos poca variedad en los minijuegos propuestos. Pese a contar con un “modo historia”, y un modo “copa”, los minijuegos se antojan bastante escasos. Esto, que puede ser entendible, nos hace mirarlo reticentes cuando vemos básicamente el mismo tipo de juego, con otro nombre, pero en otro escenario distinto. Juegos como Mario Party, y ya no sólo triples A, sino otros de temática parecida, han sabido añadir un buen número de estos sin recurrir tanto a la repetición. El intentar aprovechar un poco más la imaginación y posibilidades de PlayStation hubiera conseguido darle vivacidad y variedad a estos minijuegos.

En el comienzo del modo “historia” esto es más patente aún, ya que los minijuegos se van desbloqueando conforme avances por las casillas de un tablero estilo parchís. Y hasta que lleguéis a la casilla adecuada os da tiempo a sacaros el máster por Cambridge, ir de vacaciones a Burkina Faso, volver y hacerte una tortilla de cena. Sí, quizás habéis notado lo que queremos decir con esto, y es que el movimiento de los Petoons no es lento, sino lo siguiente. En los minijuegos la cosa no varía mucho, pero al menos el espacio es más cerrado que las distancias entre las distintas casillas del mapa.

Análisis Petoons Party

¿Coger cosas y llevarlas allí? Tengo un master en ello.

No negamos que en un juego dedicado al público infantil los movimientos, mientras más amplios y simples, mejor. Pero entre eso y el acabar en un pequeño caos de piernas y brazos por tener a la CPU en medio todo el rato, sin ni siquiera intentar empujarte, genera una sensación de lentitud pasmosa. La cosa empreora cuando vemos como muchos minijuegos repiten una y otra vez el mismo modus operandi. Una y otra y otra vez. Y te planteas realmente si los muñecos no tendrán tendencias homicidas al empujar a sus compañeros a un río de lava mientras ríen con maldad. Incluso la antagonista del título parece preguntárselo.

Un injerto de ojos por aquí, por favor

Lo único bueno que puedes sacar de estas similitudes entre escenarios es que te guste un minijuego, y ese en cuestión tenga uno parecido con los colores más apagados. Gracias a esto tendrás la oportunidad de divertirte dejando de lado las gafas de sol. ¿A qué nos referimos con esto? Pues a la saturación de colores en la pantalla. Petoons Party es un juego colorido. Mucho. Demasiado.

La combinación de colores es excesivamente brillante, y en multitud de ocasiones daña a la vista. Es como si tuvieras un arcoíris pegado en la retina. Esto se traduce en una dificultad para prestar atención durante los minijuegos más movidos, en los que tengas que ir de un lado para otro. Es normal en estos escenarios que cueste distinguir tanto a nuestro personaje como los objetos del entorno a tener en cuenta.

Análisis Petoons Party

Lia ya ha perdido la vista. Se guía por los sonidos. Es el Daredevil de los Petoons.

Todo ello viene adornado con un estilo musical acorde. Nada del otro mundo, pero agradable para el oído, no se hace estridente ni molesto. Las melodías y efectos sonoros de Petoons Party bien podrían pasar por la banda sonora de los Cantajuegos, por lo que podemos afirmar que cumple su cometido. Aunque por ello mismo queda demasiado en un segundo plano y, al igual que los minijuegos, encontramos poca variedad en sus temas. No es que vayáis a tararearla mientras vayáis en coche, eso seguro.

De buenas intenciones…

Podemos resumir Petoons Party como una idea ambiciosa, pero que, tal y como hemos indicado, hace aguas por algunos lados. Pese a ser un título que está pensado para jugar en familia, parece el típico que un padre o madre jugaría por echar un rato con sus hijos, sin divertirse realmente. Le faltan enteros para poder llegar a toda la familia.

Análisis Petoons Party

La villana, Kimera, se pregunta muchas cosas.

Es por ello por lo que su uso parece más limitado únicamente a los más pequeños de la casa. Ellos sin duda pueden obviar esos detalles que sin duda pueden cansar a los más adultos. Quizás Petoons Party sea una buena idea para usar en un cumpleaños, con más de veinte niños por equipos dejándose la vista en cada minijuego.

Análisis de Petoons Party para PlayStation 4
+POSITIVOS+ Jugabilidad adaptada a los más pequeños+ Personajes simpáticos
- NEGATIVOS- Un constante atentado a tus retinas- Falta de variedad en los minijuegos
5.3Nota Final
Gráficos4
Jugabilidad6
Sonido5
Diversión6
Puntuación de los lectores 0 Votos
0.0

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